domingo, 20 de diciembre de 2009

A un año

No soy bueno para las fechas y la prueba está en que una amiga virtual, Gla, tuvo que avisarme que hoy era el aniversario de la creación de este espacio.
Y ya sabrán los que me conocen un poco que el ceremonial, los aniversarios y esas cosas no me quitan el sueño, pero para que no piensen que este blog está abandonado voy a hacer una revisión de lo escrito y de paso, una selección de las entradas que menos me desagradan.

Mi primer post , no tiene imagen, porque aún no sabía como hacerlo, y es solamente algo para dejar asentada la idea inicial de este rincón virtual.

Sol de tarde, es el nombre de la entrada número 9

Esto es algo que estaba escrito en algún cuaderno y después de querer tirarlo, por alguna razón lo guarde como hoja suelta dentro de algún otro cuaderno y vino a parar a este galpón de cosas viejas.


Cambios, es la número 11. También algo viejo, pero en ella
muestro algo muy nuevo en mi vida.



Espejos
Es una entrada que no estaba escrita con anterioridad, o sea, que es algo concebido
ya para el blog y en la etapa de mayor
productividad.




Viajar es un placer, es una anécdota... O un desahogo. No se bien.
Liberado, es una de los relatos que me gustó como quedó.
Y además es de los que no estaban pensados. Comienzo a escribir cualquier cosa y la historia sola toma forma.
A ver que le parece a los que no lo leyeron.



Vida cruel, no les va a gustar, no lo lean. Es un desvarío total.






Un poco especial, es otra anécdota real y cuenta como
dejé de ser un superdotado.
¿Ah, no me creen?

Contacto, es un pequeño cuento. Me gustó escribirlo de la manera que lo hice. Al ser en capítulos, escribí la primer parte sin la menor idea de para qué lado seguiría. Así y todo prometí la
segunda parte y de esa forma me obligué a continuarlo.
Buena experiencia que de haberlo hecho de otra manera hubiese quedado inconcluso como muchos otros que andan por el rígido.
Reconozco que la presión de los comentarios fue de ayuda...

¿Estamos solos?, es uno de los misterios.
Lo escribí como algo al pasar, no tiene para mi ningún valor, pero es una de las entradas con más visitas. El por qué es un misterio y demuestra que a la gente no le gusta lo mismo que a mí.

¿No se dan cuenta que se ponen feos?
Acá arranqué con una idea clara. Puse las manos en el teclado y salió cualquier cosa que nada tiene que ver con la trama original. Es más, los comentaristas encontraron moralejas que ni sabía que estaban ahí.



Viajar en primera , es otra entrada bizarra, nacida en una cabeza vacía sin ideas pero con ganas de escribir algo y que a los comentaristas les gustó, o al menos comentaron bastante.

Desocupado es el comienzo, creo, de una forma de relatar que me agrada. Se trata de confundir al lector tratando de sorprenderlo con el final. Con algunos funciona.
Creo que desde acá comencé a tratar de mantener un estilo.

Hipoacúsico Otra anécdota real, aunque algunos no lo crean. En un encuentro de bloggers hace poco me comentaron que recordaban esta entrada en particular y volvieron a preguntarme
¿En serio te pasó eso?
Si, si.
Y los lentes eran iguales a estos.

Manjares, lo leyeron pocos y creo que solo se capta la idea original si lo leen como yo lo leería, apurado y con énfasis. Leído con desidia, no vale nada. Tal vez ni así.


Respuestas es otro cuentito en capítulos, que tiene dentro mucho más de lo que cuenta. Y creo que una sola persona lo puede apreciar. Sepan disculpar.




Efecto mariposa. Desde acá la etapa de menor producción. Publicando cada vez menos, pero me gustó este relato, aunque a decir verdad, no todos captaron mi idea. O sea, que transmitiendo ideas soy un fracaso. Es más, muchos elogiaron la imagen sin hacer referencia al texto. Triste.

El plan perfecto es un experimento. Quería proponerme escribir una trama policial con rosca. Ese tipo de historias que me gusta leer porque sorprende y te lleva enganchado sin poder dejar de leer.
No se si lo logré porque no puedo ser objetivo conmigo, pero en este caso quedé bastante conforme.

Entre medio de esas entradas hay muchas otras, pero creo que son éstas las más rescatables.
Quiero decirles a los comentaristas, que sus opiniones, cuando son sobre el texto en sí, son para mi muy valiosas y me ayudan a mejorar ésto, que es solamente un pasatiempo, pero que cambió mi forma de escribir desde que me están ayudando.
Otros ayudan a levantar el ánimo y forman un vínculo con uno, que no esperaba encontrar y que realmente se aprecia.
A los pocos que llegaron hasta el final de este larguísimo post, les agradezco mucho, sepan disculpar el poco tiempo que le estoy dedicando a devolver visitas y a escribir.
Un abrazo y nos seguimos leyendo.

PD ¿no les pasa a ustedes que al empezar un día de trabajo con cara de 6:30 se encuentran con un comentario a una entrada antigua y les alegra el día?
A mi si. ¿Vieron que simple soy?
Alégrenme.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El relax no existe

Primer paso: Colocar la reposera en un lugar donde la sombra sea bien espesa, con la vista al estanque para ver a los chingolitos tomar agua.









Segundo paso: Estirar el brazo hacia arriba buscando al tacto la más madura.










Tercer paso: Estirar el brazo hacia la izquierda buscando la más oscura.









Cuarto paso: Maldecir al cliente que quiere que lo atienda antes de abrir el negocio porque es urgente o porque me vio demasiado relajado y es un envidioso.

martes, 24 de noviembre de 2009

Rescatando restos del naufragio

A fines del 2008 publiqué esta entrada, que en realidad esperaba convertirla en una sección donde recopilar frases interesantes. Pocas veces la actualicé y quiero revivirla.
Los que quieran colaborar serán bienvenidos.
._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.


Me gustaría poder armar una sección donde ir acumulando frases, extractos o simplemente ideas que me hayan parecido interesantes de los blogs que voy leyendo.
No todo esta perdido, si bien la decadencia cultural parece carcomer nuestra sociedad, éstos son extractos de cosas que gente de ésta misma sociedad escribe. No esperemos que los medios de comunicación los rescate, para eso estamos nosotros. Y dejemos de quejarnos.

La primera es del blog de Carmine "El país de las letras"

La lengua es la capa de ozono del alma y su adelgazamiento nos pone en peligro
.Sven Birkets.

La medida de la vida no es la cantidad de veces que respiramos, sino las veces que nos quedamos sin aliento.
Alguien me la dijo en un chat

Hay tres clases de mentiras: La mentira, la maldita mentira y las estadísticas.
Mark Twain - (1835-1910) entrada de Stella en Asi me gusta a mi...

"Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres. Pitágoras."
Carmine.

"Somos artífices de nuestra felicidad"
Haideé Iglesias

Del blog "Corrupcion y crimen"

"La vida se ha vuelto un peligro, pero no tanto por los que hacen daño, sino por aquellos que se sientan a ver que pasa"
Einstein

"He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz".
Jorge Luis. Borges

Carmine nos deja otra
"La tiranía de la ignorancia... es la más dura y lóbrega de las esclavitudes."
Juan Luis Vives

Leída en algún lado
Frase de Byron: “ El recuerdo de la felicidad ya no es felicidad; el recuerdo del dolor es todavía dolor”

De Estrella:
Dice Ricardo Piglia que lo escencial de la litaratura pasa por lo "no dicho".

En una entrevista, Pepe Soriano contó lo que e dijo su padre al contarle que dejaría la universidad.
"Si te va bien, disfrutalo mucho, si te va mal, no le eches la culpa a nadie"
Más de la mitad de nuestra sociedad debería reflexionar sobre eso.

Esta misma entrada la iré acrecentando a medida que vaya recopilando cosas interesantes y también le agregaré los aportes que hagan como comentarios.

domingo, 8 de noviembre de 2009

El plan perfecto.


En la escena había un policía.
Nada era claro para los testigos, en esa escena había un homicida y dos cuerpos.
El calendario en el escritorio marcaba, detrás de una salpicadura de sangre, 13 de septiembre.
Ese mismo calendario marcaba 2 de Julio la noche que se reunieron Schoaler y Ferreira para planear el golpe.
El plan era simple, entrarían a la financiera para hacer un depósito generoso, lo que aseguraría la atención del gerente y el tesorero, para que al momento de entrar a la bóveda, Pancuca, su cómplice, que trabajaba como seguridad, los ayudaría a encerrar en esa misma bóveda al personal y llevarse una suma muy importante que debería depositarse minutos antes de que ellos entraran.
No era la primera vez que lograban salir bien. Los planes de Schoaler no dejaban nada sin contemplar y sus vinculaciones ayudaban a tener todo preparado, pero esa vez, un pequeño detalle se le escapó.
-¿Pancuca salió? -Preguntó Ferreira agitado.
-Quedate piola -Contestó Schoaler muy seguro- ya está todo arreglado, no vamos a saber nada de él por unos cuantos meses.
-Pobre gordo, por más guita que se lleve, tiene que desaparecer, fue el único al que le vieron la cara.
-¿Que querías?¿ Que se pusiera una media en la cabeza? Por más que se tape la cara o se ponga una careta de Marilyn esa panza es inconfundible. Aparte ya te dije, está todo arreglado.
-Si, siempre está todo arreglado -dijo Ferreira sin levantar la vista del bolso donde acomodaban el dinero.
-¿Que pasa?¿Estás arrepintiéndote de algo?
-¿Estás loco? Con esta guita no hay arrepentimiento posible.
-Entonces metele y hacé lo tuyo, dejás tu auto en tu casa, te tomás un taxi a cualquier lado, cambias dos o tres veces y te internás en esa estancia por un buen tiempo.
Así fue que Ferreira salio a cumplir la última parte del plan. Tomó un taxi en dirección opuesta al destino final y bajó en una plaza al azar con su bolso al hombro. Pensaba cruzarla caminando y en el otro extremo tomar otro taxi.
Era una tarde de primavera a pleno sol y el paisaje bien podría formar parte de una postal. Decidió sentarse en un banco de esa plaza, sin recordar la cantidad de dinero que tenía en ese bolso. Relajado a la sombra de esos árboles, se dio cuenta que nunca había estado en esa parte de las a fueras de la ciudad. Miró a su alrededor y se aseguró de que nadie lo viera, entonces se quitó la campera negra que tenía cerrada hasta el cuello y la tiró entre los arbustos. Debajo tenía una camiseta de fútbol del club Huracán, el eterno rival de su amado San Lorenzo de Almagro. Se colocó una gorra también blanca y cambió sus zapatos por zapatillas claras.
Ya listo para salir a buscar otro taxi, tomó su bolso, se puso de pie y vio algo que lo detuvo. Volvió a sentarse, bajó la visera de la gorra, puso el bolso debajo del banco y seguía con la vista un auto que circulaba detrás de los árboles.
Conocía ese auto. Conocía a la mujer que lo manejaba. Era su mujer y debería estar a miles de kilómetros cuidando a su madre.
Su corazón estaba tanto o más agitado que en pleno atraco. El auto daba vueltas lentamente alrededor de la frondosa plaza y su cabeza también, tratando de entender qué hacía ella en ese lugar.
No podía estar buscándolo porque nadie sabía que él planeaba estar ahí. Ni siquiera él planeaba estar ahí. La noche anterior habían estado hablando por teléfono y no era posible que llegara tan pronto. En ese momento un auto negro se detiene en una de las esquinas y el auto de su mujer se detiene detrás. Un hombre baja del auto negro y no necesitó esforzarse para identificarlo. Su socio Schoaler subió al auto de su mujer y se alejaron pasando al frente suyo.
Su cabeza estaba en ebullición de ideas y posibilidades. Pensó en seguirlos, pero al instante la descartó y con la mirada fija al frente se encaminó hasta la calle a buscar un taxi.
Durante todo el trayecto no parpadeó. Buscaba las pistas en sus recuerdos, no podía entender que a un sargento de investigaciones se le pasaran por alto frente a sus ojos las evidencias de semejante cama.
Bajó esta vez en el puerto, muy lejos de donde pensaba ir en un principio. Seguramente lo estarían esperando en la estancia para liquidarlo. Schoaler no es un simple ratero, nunca deja pistas y no sería el primer socio que liquida.
Tratando de pensar como su socio, imagina que lo esperado sería que fuese a esa estancia, se mantuviera alejado de todo contacto por más de un mes y eso le daría el tiempo perfecto para desaparecer con su mujer. Pero la plata. No puede ser que dejara que la mitad de lo robado se quedara en manos de otro. Schoaler no es así. Seguramente alguien estaría esperándolo en la estancia para matarlo y llevarse el dinero.
Algo es seguro. Hay un lugar donde no deberían volver ninguno de los dos y ese es la oficina donde planearon todo. Aunque no dejaron ningún rastro, es probable que desde un principio su socio hubiese preparado algo más, algo que lo incriminara.
Sin pensarlo dos veces, salió rumbo a la oficina.
No había ningún plan elaborado, simplemente quería revisar ese lugar buscando respuestas. Trataba de pensar en frío pero no lograba calmar su ansiedad y al momento de doblar en la esquina de esa oficina, otro baldazo. El auto de su mujer estaba en la puerta.
Bajó del taxi, entró al edificio y mientras subía la escalera sacó la Pietro Beretta 9mm. Abrió la puerta con violencia y aunque esperaba encontrarlos a su mujer y su socio, solo estaba Schoaler sentado pálido frente a la ventana.
-¡Basura, lo tenías todo bien pensado, como siempre! -Dijo Ferreira con los dientes apretados y apuntándole a su socio.
-No hermano, nos cagaron, esta vez la hicieron muy bien -llegó a decir Schoaler con voz entrecortada mientras un hilo de sangre le corría por la boca.
-¿Pero quié...?
Ferreira no terminó de preguntarle cuando una bala le perforó la sien.
-Te felicito gordo. Fue lo último que logró decir Schoaler antes de morir.
El asesino limpió su pistola con mucha tranquilidad y la colocó en la mano del cadáver de Schoaler. Bajó las escalera con el bolso de dinero de su víctima y subió al auto donde la mujer de Ferreira lo esperaba con una gran sonrisa.
-¿Salió todo bien? -preguntó ella.
-Casi perfecto -dijo Pancuca, mientras acomodaba el bolso junto al otro en el asiento de atrás.

martes, 20 de octubre de 2009

Usted lo acepta

Si no se opone, usted es parte.



Esto lo tomé del excelente blog "¿Que hacer cuando uno está aburrido?"

Hagamos que el cambio de modelo sea posible.
¿Se podrá?

lunes, 12 de octubre de 2009

Evolución.




Mi cuerpo están tan hecho de células que no puedo encontrar una razón para que los que están hechos de silicio no terminen siendo la raza dominante.
Cuando dotaron al primer dispositivo de inteligencia artificial, hicieron más que mejorar la comodidad del usuario.
Hasta ese momento éramos, los de carbón, los amos del mundo y hasta llegamos a preocuparnos por destrozar el medio ambiente.
Sin darnos cuenta, que con esa primera chispa de inteligencia, dotamos al enemigo de su mejor arma.
¿Cómo no nos dimos cuenta?
¿Cómo no percatarnos que un ser inteligente, que no necesita las mismas condiciones que nosotros para vivir podría acabar con la especie.
Hoy nuestro planeta es una roca hostil para la vida celular y es todo lo que ellos necesitan para prosperar.
Ojalá pudiera volver al pasado y advertirles.
Quisiera poder prevenir a esa gente que puede, en ese instante, estar apoyando sus manos en un antinatural teclado o acercando un traicionero teléfono a su cabeza.
Pero ya es tarde. No somos más que el ganado que necesitan y que dejaremos de existir cuando seamos prescindibles.

domingo, 11 de octubre de 2009

hágalo usted mismo



Uno de Pilobolus

En ese rincón quedaría muy bien un escritorio, me dije. No tengo dónde poner la computadora.
Como el diseño es uno de mis entretenimientos, en una hoja que tenía algo escrito de un lado, pero del otro estaba vacía, me puse a dibujar.
El primer dibujo era muy recto, demasiado estructurado y no hacía juego con el resto de los muebles de algarrobo rústico de la sala. Después del cuarto dibujo me gustó y puse manos a la obra. Porque el bricolage, como dicen los españoles, también es uno de mis pasatiempos preferidos.
Salí a comprar la madera y por más que buscaba una tabla de algarrobo del espesor adecuado, no lo pude conseguir. Pero la imaginación no me deja vencer y sobre la marcha cambié la idea y terminé comprando otro material. Seguramente quedaría bien igual.
En un folleto de supermercado vi que se vendían patas para muebles y eran la opción perfecta. Pero claro, en una ciudad donde hay supermercados, acá el almacén más grande es el de "La Olga" que tiene la ventaja de agilizar la mente, porque además de buscar lo que uno necesita, tiene que ver que no haya pasado la fecha de vencimiento. Al menos no por mucho.
El lunes le compé una pre-pizza y le digo...

-Olga, está verde -mientras le mostraba.
-No querido, eso es orégano -me contestó mientras tomaba otra de la pila y ponía la mía arriba de todo.
-Normalmente el orégano lo llevan del lado de la salsa -le dije.
Con la mitad de la cara sonreía y con la otra gruñía.
Pero el trato más personal de estos almacenes no se compara con el automatizado de los super.
Volviendo a mi mueble. Como no conseguía las patas y no tenía ganas de ponerme a tallar, decidí otro pequeño cambio al diseño. No llevaría patas.
Compré unas ménsulas para atornillar a la pared, estaba algo lejos del diseño original pero seguramente sería más cómodo.
El primer paso fue decidir la altura y marcar los agujeros en la pared.
Con la pared marcada, taladro en mano, mecha especial para perforar pared, comencé a trabajar.
El ruido duró poco, porque de repente se cortó la luz.
Parece que le acerté a un caño por donde pasaban cables y se hizo un cortocircuito.
Por suerte aún quedaba algo de luz, eran las 19 hs y esperaba poder arreglarlo antes de que oscureciera del todo... Y de que mi mujer llegara. Pero no, llegó 10 segundos después.
Ella por suerte es muy comprensiva y sabe que lo que hago es para bien de la familia. Por eso los gritos duraron poco. Al menos hasta que me preguntó por una hoja que había sobre el mueble de la sala, un contrato o algo así, que era precisamente donde había dibujado mis diseños.
¿Tan importante puede ser un trozo de papel como para quererse ir a la casa de la madre?
El hecho de que no hubiese luz, porque con la discusión ya eran las 8 de la noche, ayudaba a la idea de irse a cualquier otro lado.
Pero yo soy capaz de arreglar cualquier cosa, me dije y comencé a romper la pared para poder arreglar la cañería que había agujereado con el taladro.
Al otro día el electricista estaba arreglándome el problema, porque uno puede hacer cualquier cosa, pero lo ideal es que alguien idóneo se encargue.
Con lo que me cobró me hubiese comprado el escritorio y un adorno para poner arriba. Y aún falta que venga el albañil a reparar el agujero en la pared, porque por el momento puse una biblioteca en ese rincón para tapar el orificio, que según el electricista era innecesario.
Para quedar bien con mi mujer, quise hacerle un asado, madera para quemar tenía... y con mi computadora sobre una caja, mientras se hacía el asado, elegimos un escritorio de los que se venden por internet.

Gracias a Gla, por la colaboración

miércoles, 7 de octubre de 2009

Efecto mariposa


Salió del baño, se secó con el toallón verde mientras caminaba desnudo por el pasillo que daba al comedor. Como siempre, tuvo la precaución de pisar sobre los patines para no marcar el piso porque vivir solo lo hizo extremadamente cuidadoso con el orden y la limpieza, tanto que hasta se convirtió en una obsesión en su vida.
Es difícil que otra persona pueda encajar en esa vida sin alterar su orden y por eso tal vez su soledad no tenga posibilidad de cambiar. Puede ser causa o efecto.

Salió del baño buscando una toalla y mojando el piso. Buscó en el dormitorio, en la cocina y recién encontró un toallón algo húmedo sobre el sillón del comedor. Claro, anoche habría quedado ahí,después de llevar en andas a esa chica, esa chica... Bettina, Betiana o Beatriz, algo así era el nombre.
Por eso a todas les decía "mi amor", era lo más recomendable para evitar reproches.

Salio del baño y su mujer lo esperaba con el toallón caliente que había dejado sobre el calefactor. Ella lo cuidaba porque sabía lo que valía.
Él vive sólo para su familia, las reuniones con sus amigos son en su casa, porque además de ser buen esposo, es un excelente anfitrión y disfruta cocinando para su familia o los invitados.

Salió del baño, se frenó, volvió a entrar y se miró en el espejo.
-Creo que esto ya lo viví.

domingo, 4 de octubre de 2009

No More War

Hasta que la filosofía
que mantiene que una raza es superior
y otra
inferior
sea por fin
y por siempre
desacreditada
y abandonada
en todas partes habrá guerra.
Yo digo guerra.

(…)

Hasta que no haya más
ciudadanos de primera y segunda clase en cualquier nación
hasta que el color de la piel de un hombre
no sea más significativa que el color de sus ojos
en todas partes habrá guerra.

Letra Adicional:

¿No es así, hermano?
Destruyen nuestro País,
por nada, por nada.
Les dejará de importar en breve, hermano.
No necesitamos más guerra.

Algunos ganan,
algunos pierden,
algunos mueren,
algunos lloran,
algunos cantan.

No More Trouble

No necesitamos más problemas.

Lo que necesitamos es amor,
para guiarnos y protegernos.
Si confias en el bien que está en lo alto,
ayuda al débil si es que ahora estás fuerte.
Tienes que parar la guerra.







Para mi gusto el mejor video de esta serie es éste, posteado hace rato pero todos son excelentes.
Sin necesidad de un estudio que junte a todos los músicos, se utiliza un programa muy común de grabación multipista.
En ese programa se puede comenzar grabando un instrumento o una base. Luego mientras un músico escucha la pista ya grabada éste toca o canta sobre la anterior y así se repite hasta tener todos los instrumentos y todas las voces.
En éste caso se llevó la computadora con las pistas a diferentes países y músicos callejeros hicieron su parte, mientras escuchaban con auriculares lo ya grabado.
Dos canciones de Bob Marley unidas forman este video que debería ser visto y entendido por todos. Sobre todo, entendido.

Playing For Change

lunes, 28 de septiembre de 2009

Ya pasó la fiesta


Tengo que decir que ya pasó todo y para que vean que hubo fiesta les muestro esta.
Esta foto digo, ¿qué pensaban?
Yo soy el de, como no podía ser de otra manera, cara de feliz cumpleaños y remera gris.
Y que me disculpen todos los que no salieron en la foto, pero en todas estaba yo con un vaso en la mano o con cara de haberlos vaciado todos.
Me regalaron dos relojes muy buenos, uno lo tengo puesto, un pantalón muy bueno, que lo tengo puesto, perfume que tengo puesto, medias y calzoncillos que... Que están guardados claro. Una camisa, que aún no estrené, una lapicera que tiene linterna, puntero láser, luz ultravioleta para detectar billetes falsos y creo que también escribe.
También un pantalón de vestir, una especie de herramienta múltiple muy interesante y unas pantuflas, que aunque no lo crean son las primeras que tengo.
Perfumes, plantas para mi acuario y muchas otras cosas.
Pero lo importante es que vino mi hermano con mi cuñada y mis dos sobrinos desde 600Km y algunos amigos que a pesar de la lluvia y el frío llegaron.
Pero la fiesta no era mía sino de esta beba con un vestido que era color blanco al comenzar la fiesta y a la altura de soplar la velita estaba veteado de naranja y otros colores.
Se le ocurrió cumplir años un día antes que yo, así que no volveré a cumplir años, ahora cumple ella.

Desde las 16 comenzaron a llegar chiquillos que a las 16:30 ya me tenían cansado con gritos y batallas campales que se armaron gracias a la idea de mi mujer de regalarles globos con forma de garrote.
Al pasar la tarde los amigos comenzaron a caer y estaba la duda de cuánta carne poner porque el día estaba de lo peor y la verdad, si no era mío el cumpleaños no iba.
Aunque me tocó hacer el asado y en la parrilla llovía como afuera, salió todo bien.
Muchas gracias a todos los bloggeros que me saludaron y si quieren pueden pasar porque sobraron tortas, tartas, alfajorcitos y montones de cosas ricas.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Se acerca



Me quedan pocas horas.

martes, 8 de septiembre de 2009

Respuestas- Capítulo 4

El comienzo del cuento aquí



-Cuando recién lo conocí -dijo su madrina mientras se miraba las manos-parecía saber todo, era muy seguro, un ganador.
-¿Dónde lo conociste?-inquirió Karina cada vez más intrigada.
-Cerca de tu casa, caminando por la playa.
-¿Vivía cerca de mi casa entonces?-preguntó Karina asombrada antes de
terminar de tragar.
-Cerca no. Vivía en tu casa. Esa casa la hizo él pero la vendió enseguida.
-¿Qué?-del asombro casi se atraganta-¿Mamá sabe?
-No sé, no creo, porque él la vendió a una inmobiliaria, que a su vez
la vendió a una pareja muy mayor y ellos les vendieron la casa a
ustedes. Es simple casualidad- dijo su madrina sin entender el asombro
de su ahijada.-Esa fue una de sus rarezas, un día se levantó y dijo
que esa no era la casa para terminar sus días y la quiso vender.
-Todo un personaje.¿Pasaba algo con él?-se animó a preguntarle Karina.
-Si, claro, mucho más que algo, pero...
A punto de quebrarse, la mujer tomó aire para poder seguir.
-Yo no era lo suficientemente abierta para seguirlo.
-Pero si te ayudó a pintar mi habitación, siguieron en contacto.
-Si. Nos convertimos en amigos, muy buenos amigos. Él era muy generoso, totalmente desprendido.
-Una vez estuvo a punto de darme algo, no se qué era pero según él, era algo muy valioso que había encontrado en su país.
-Ah¿no es de acá?
-No, era argentino.
-¿Y que hacía acá?
-Él decía que quería terminar sus días acá y que estaba seguro que acá estaba la mujer de su vida.
-¿A qué se dedicaba?
-La verdad es que a nada fijo, como te dije era un bohemio y vivía cambiando de planes, era muy emprendedor y todo le salía bien, pero se aburría muy pronto-decía la elegante mujer mientras servía jugo en un vaso de cristal
-Además sacó la lotería varias veces, tenía una suerte de no creer.
-¿Y que era lo que quería darte?
-No sé, cuando decidió vender la casa cambió mucho y al poco tiempo desapareció una temporada.
-¡La hora!-dijo La joven mientras se levantaba- la verdad es que quiero seguir charlando pero...
-No te preocupes, seguimos otro día -le dijo la mujer mientras se levantaba y la besaba sosteniendo su rostro con las dos manos
-Andá, no vaya a ser que tengas problemas.
Karina salió presurosa de la casa de su madrina y volvió a su trabajo con más preguntas en su mente que antes.
Pasó el día, pasó el viaje de regreso a casa y sólo entrar se echó en la cama mirando el techo.
No podía dejar de pensar en ese hombre y en su madrina, que hablaba de él sin poder disimular que la afectaba mucho.
Nuevamente su mano debajo de la cama sacaba la caja del misterio. Sacó el pergamino y para confirmar sus suposiciones, lo abrió y pudo ver que estaba en blanco. Ella pensaba que podría responder a sus pensamientos cuando volviera a abrirlo y luego de cerrarlo, lo volvió a abrir.
Seguía en blanco, por lo tanto, así no funcionaba.
-¡Cómo es que funcionas! -dijo con los dientes apretados por los nervios y soltándolo sobre la cama.
Lo volvió a tomar y el escalofrío la hizo acurrucarse al ver que para su asombro, había una escritura manuscrita.
"Podrás ver una porción del destino escrito pero solo de tu vida"
Quedó helada, dura, sin saber como reaccionar mientras su cabeza estaba por explotar buscando la lógica de esa situación onírica.
-Pero entonces, lo que haga, lo que decida ya está escrito? - preguntó perdiendo la voz.
Cerró el pergamino que mantenía abierto entre sus manos, lo volvió a
abrir y vio que decía:
"Todo está escrito"
Intentó contenerse, pero no pudo. Una angustia interna brotaba mojando sus mejillas como hacía mucho tiempo no le sucedía.
-O sea, que haga lo que haga, decida lo que decida, ¿no podré cambiar nada? Eso es horrible.-Pensaba angustiada, ella que no concebía ningún misticismo y tenía la convicción de ser dueña de su futuro.
En ese momento se escuchó la puerta indicando que su madre llegaba a la casa y guardó todo, se limpió la cara y entró al baño a darse una ducha.
No se resignaba a creerlo, algo debería estar mal. Llegó a pensar que estaba soñando y verdaderamente el ambiente de vapor dentro del baño y su mente shokeada propiciaban esa idea.
-¿Estás bien?-preguntó su madre al verla salir del baño
-Si, cansada nomás.
-Tenés una cara terrible. Acostate mejor, yo te llevo la comida.
Entró a su habitación y veía la sombra debajo de la cama de esa caja.
Mientras se vestía, su cabeza era escenario de una discusión. De un lado pensaba que podría saber el resultado de un sorteo, si encontraría al hombre de su vida y dónde, pero por el otro, que no sería libre nunca más, que podría saber hasta el día de su muerte.
Ella no sería capaz de vivir sabiendo que puede hacerle trampa a la vida. Y no sería vivir.
Segura de su decisión, tomó la caja, sacó el pergamino y antes de abrirlo dijo.
-¿Dónde te voy a dejar?
Sin esperar ni un segundo abrió el pergamino para leer:
"el río es un buen lugar"
Esa noche durmió tranquila y no necesitó sonar el despertador, porque estaba ya despierta, envolviendo todo con los envoltorios originales y antes de meterlo en la caja, arrancó una hoja al azar de una revista y la colocó como última capa. Puso el paquete en la caja y metió la caja en una bolsa plástica
Salió de su casa como todos los días, con su mochila celeste, pero esta vez con rumbo al muelle.
La bolsa debió ser muy hermética porque no se hundió de inmediato, sino que flotó dejándose llevar por la corriente.
Ella se dio vuelta, respiró hondo el aire puro de la mañana y mirando al cielo lo vio más brillante que los últimos días.
-Bien, veamos que tiene este día para mí.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Respuestas- Capítulo 3


Leer antes Capítulo 1, Capítulo 2




Volvió a guardar todo debajo de la cama y trató de dormir.
El despertador con su desagradable sonido logró despertarla y aunque
el sol no asomaba aún, la claridad filtrándose por la ventana era
señal de poco tiempo para salir.
Otra vez a la rutina del trabajo, y peor que el trabajo es el viaje
hasta la oficina.
Aunque pesado y monótono, ese viaje le permite pensar y esa mañana
todo pensamiento rondaba en torno al hallazgo.
En la oficina suele ser la primera en llegar y sin duda la más
responsable pero eso no implica tener el mejor puesto. Teniendo como
jefes a unos babosos, las secretarias más tontas y serviciales son las
que menos trabajan y mejor lo pasan, cosa que aunque pasaron muchos
años en esa empresa, sigue siendo algo que no puede digerir.
En un momento a mitad de mañana ella era la única persona en la
oficina y decidió hacer una llamada.
-Hola- se oyó decir del otro lado del teléfono.
-Hola Susy. ¿Cómo estás? -dijo Karina con una sonrisa enorme que le
inspiraba su madrina.
-¡Que alegría querida! Tanto tiempo ...¿Cómo estás?
-Bien, muy bien y tenés razón, hace mucho que no hablamos. ¿Estás
ocupada al mediodía?
-No, ya sabés que yo siempre estoy lista y feliz de recibirte. - dijo
su madrina que hace algunos años solía almorzar con ella en su casa
cercana a la oficina.
-Si no te molesta entonces, voy a almorzar y charlamos. Llevo unas
milanesas que traje.
-Por favor, ahora mismo me pongo a preparar algo. ¿Cómo anda mamá?
-Bien, muy bien, gracias, pero te dejo que estoy sola pero en
cualquier momento cae alguien, después conversamos.
-Si mi amor, hasta luego.
Después de cortar, la sonrisa que iluminaba su cara le duró varios
minutos. Ella quería mucho a su madrina pero la rutina hizo que no se
vieran todo lo que quisieran.
Entre una cosa y otra la mañana se pasó y llegó la hora del almuerzo.
-Comemos acá o vamos a la plaza?- le preguntó Marian, su única amiga
en el trabajo.
-Ay, disculpame, pero arreglé ir a lo de mi madrina a comer.
-Ah, qué bien. Andá tranquila, no hay problema. Antes ibas más seguido.
-Si, pero ella, pobre, no está para andar atendiéndome a mí, por eso no
quise ir a molestar más.- dijo Karina.
-Yo no creo que sea molestia, ella vive sola y te quiere.
-Si, ya sé y se alegró mucho cuando le dije que iba. Pero sabés que a
mí no me gusta molestar.
-Vos siempre con esa manía- dijo Marian tocándole la cabeza- . Andá que
se te pasa la hora.
Y Karina salió de la oficina apurada cruzando la plaza frente al
Palacio Salvo mientras las palomas se espantaban a su paso acelerado.
No necesitó tocar el timbre porque esa elegante mujer la esperaba en la puerta.
Se abrazaron y después de que su madrina la llenara de besos entraron
a la casa antigua, de altos techos, con un jardín de invierno en el
centro que Karina podía pasar horas observando.
- ¡Qué lindas tenés las plantas!.
-Más o menos, en esta época cuesta un poco, pero como no hizo mucho
frío se mantienen. Pasá, que la hora se pasa volando y quiero charlar
que estamos atrasadas de chismes.
Entraron a la cocina perfumada con un estofado de los que adoraba su
ahijada, preparado con las hierbas aromáticas de su propio jardín.
-Ay Susy, qué rico, ese olorcito es inconfundible-dijo Karina que no
podía ocultar su felicidad cargada de recuerdos.
Así se sentaron a almorzar y charlaron animadamente hasta que encontró
el lugar para colocar la pregunta que tenía preparada en su cabeza.
-¿Te acordás la "K" que me pintaste en la habitación?
- Sí, por supuesto.- dijo extrañada su madrina.-¿Por?
- El otro día hablábamos con mamá y le preguntaba quién la había pintado.
- Osvaldo, un amigo de esa época- contestó algo incómoda.
-¿A quién se le ocurrió?
- Mirá, Osvaldo era un tipo muy extraño, la mitad de las cosas que me
contaba no las entendía o no sabía si creerle, pero era divertido y
muy ocurrente. Era un artista, un bohemio. Y cuando le dije que quería
ir a preparar tu habitación se le iluminó la cara y comenzó a hablar de ideas y lo que quería hacer.
-Se le ocurrió a él entonces- Preguntó intrigada Karina.
-Si, y yo casi me muero. Pintó una letra en rosa cuando no estábamos seguros si eras nena o varón.
-Parece que él si sabía.

Continuará

La imagen es una pintura de Xul Solar

martes, 1 de septiembre de 2009

Respuestas-Capítulo 2



Leer antes El capítulo 1





Apoyada en el respaldo de la silla, el mate en la mano, el pergamino sobre la mesa se llevaba toda su atención. Parecía dormida y ni siquiera escuchó la puerta y a su madre que la saludaba.
-Hey ¿qué te pasa?
- Nada mamá, estaba pensando.
-¿Qué es eso?
-Es... Es una reliquia, Me la regaló Eliane que sabe que me gustan las antigüedades.
La tomó antes que su madre pudiera tocarla y se levantó llevándoselo a su habitación.
Ni siquiera ella sabía que era eso. ¿Cómo podría explicarle a otro?
Con cuidado recogió del jardín la caja y todos los envoltorios para llevarlos a su habitación con la doble intención, de evitar preguntas y examinarlo todo con cuidado.
Dejó todo bajo la cama y salió al jardín a terminar de plantar ese cerezo que no tenía nada que ver y merecía de una vez encontrar su lugar en la tierra.
Cortó el envoltorio del pan, colocó el árbol en el pozo y con paciencia cubrió con tierra y los panes de césped de tal forma que parecía haber estado desde siempre plantado en ese lugar.
Entró en la casa con intención de bañarse, pero vio a su madre en el living y se detuvo.
-¿Vas a cocinar vos? -Preguntó a su madre que miraba televisión.
-Si no queda más remedio-Le contestó sin sacar la vista del televisor.
-Si me ayudás pelando las papas hago una tortilla.-Su madre giró la cabeza extrañada y esbozó una sonrisa.
-Está bien, termina la película y la hacemos.
Al rato estaban las dos en la cocina, una pelaba papas y la otra batía huevos. Lo normal era que una cocinaba y la otra lavaba, pero compartir era algo que en los últimos tiempos no sucedía, pero no porque no se llevaran bien.
El aroma a cebolla frita daba un matiz especial a la charla, mientras de fondo crujía el aceite caliente y Karina pregunta.
-¿Te acordás la "K" que tenía dibujada en mi habitación?
-Si, claro, como no me voy a acordar.-Dijo su madre sonriendo.
-Estaba ahí desde que yo recuerdo ¿quién la pintó?
-Tu madrina. En realidad, ella se encargó de decorar todo el cuarto antes de que nacieras. Trajo un viejo que creo que era pintor o algo así y él hizo la "K" y los filetes de la cuna.-Dijo la madre sin poder ocultar la felicidad que le traía ese recuerdo.
¿A qué viene la pregunta?
-Por nada. Me acordé de eso y quería saber. Seguramente si levantamos las maderas debe estar debajo.
-Si, seguramente. ¿Querés remodelar la habitación?-Preguntó la madre intrigada.
-No. Para nada, ya no estoy para dibujitos color rosa.-Y soltó una carcajada algo forzada.
Después de una cena muy animada en la que no pararon de hablar, Karina se fue a su habitación y se metió en la cama Pero luego de un rato de no poder conciliar el sueño, metió su mano debajo de la cama y sacó la caja. Encendió la luz y comenzó a mirar los papeles que cubrían el pergamino buscando alguna fecha.
Varias notas de política y una en particular que, en forma de efemérides, conmemoraba el vigésimo aniversario del primer campeonato mundial de fútbol ganado por su país.
Si el mundial fue en 1930 este diario debería ser del 1950, más de veinte años antes que naciera ella.
Y los papeles que estaban debajo de éstos parecían ser mucho más antiguos y escritos en latín.

Continuará

domingo, 30 de agosto de 2009

Respuestas


La tarde promete ser de las mejores del otoño. Apenas una brisa que trae ese aroma a tierra húmeda que tan bien le cae a Karina.
Las ganas de salir de su casa después de varios días de mucho frío la decidieron a emprender el trabajo y parece ser el día perfecto.
Desde hacía varios días estaba ese cerezo en su pan envuelto en mimbre esperando ser plantado en su cuidado jardín. En el cuarto de las herramientas estaba esperándola esa pala que maltrataba su espalda pero alimentaba su alma al trabajar la tierra.
Decidir el lugar no era tarea fácil pero después de observar todas las posibilidades, esa esquina cerca de las margaritas era el que mejor adornaba el jardín en su mente. Cuando florece el cerezo en el final del invierno se cubre de flores color rosado que con el marco de las margaritas, que son la flor preferida de Karina, harían un cuadro perfecto. Claro que las margaritas florecen más tarde y no coincidirían en el tiempo, pero en su mente se ven juntas.
Y aunque su mente es en extremo realista, aún hay lugar para imágenes bellas que sólo existen allí.
Sacó las primeras paladas teniendo cuidado de sacar el césped en panes para poderlo volver a colocar. La tarea la realiza con la precisión que la caracteriza, tanto en trabajos manuales como en todas sus acciones. Ella es una mujer de convicciones muy firmes y de una lealtad inquebrantable a sus ideales.
Al hundir la pala algo sonó. Con su mano trató de sacar lo que pensaba era una piedra, aunque sonaba diferente.
Intrigada abrió el pozo más a la derecha para desenterrar eso que sobresalía.
Era una caja de metal, de gruesa chapa, similar a una caja de herramientas pero atada fuertemente con alambres.
La intriga hacía que se apurara a sacarla del pozo para abrirla de una vez.
Transpirada y cansada la colocó sobre el césped, tiró la pala y trató de desatar los alambres que la mantenían cerrada, pero no pudo. De un salto se puso de pie y fue a buscar una pinza al cuarto de herramientas.
No perdió tiempo en sacar ataduras y cortó todos los alambres hasta que logró abrirla.
Dentro de la caja había un paquete de tela con ataduras de ese mismo género que no intentó desatar y no era necesario, porque se rompían con una simple tensión.
Pero la tela tenía un dibujo, algo muy familiar para ella porque era una letra "K" de estilo gótico muy similar a una que tenía pintada ella en la pared de su habitación.
Más de 20 años hacía que esa habitación había sido remodelada, las paredes se cubrieron con planchas de madera y desde ese tiempo que no veía esa "K" color rosa.
La apariencia de la caja y las envolturas hacían suponer que estaba ahí más de lo que hacía que esa casa fuese de su familia, mucho más.
Al quitar los paños se encontró con papel impreso en bastante buen estado, que cubrían un tubo de material extraño, similar al cartón, pero muy oscuro y duro.
El tubo tenía un tapón en uno de los extremos que quitó con cuidado y al inclinarlo se deslizó un pequeño pergamino que parecía de cuero o papiro. En realidad no sabría la diferencia porque nunca había visto un papiro o un pergamino de cuero, pero su aspecto era de algo muy añejo.
Lo abrió y para su sorpresa estaba en blanco.
-¿Para esto tanto embalaje? Dijo decepcionada mientras soltaba el pergamino y éste se cerraba. Pero volvió a abrirlo buscando alguna marca, algún rastro de escritura y lo que vio la dejó petrificada. Sintió un escalofrío por la espalda al ver que donde antes estaba en blanco ahora había una escritura manuscrita como si se hubiese hecho con pluma y tinta hacía cientos de años.
Pero hacía un instante no había nada ahí, estaba totalmente en blanco.
La frase aparecida misteriosamente decía "Seguramente guardaba algo importante"
Dejó cerrar el pergamino y se sentó en el césped algo temblorosa.
En su mente no hay lugar para misticismos, todo tiene que tener una respuesta. Pero aunque trataba de imaginarse una, no la encontraba.
Fidel lamía su cara pero ella parecía estar en trance y no reaccionaba. El perro se sentó a su lado y no dejaba de mirarla, pero ella ni siquiera notaba su presencia. Hasta que se puso de pie y llevándose el pergamino en la mano se fue hacia la cocina. Como toda uruguaya de ley tenía el mate bien a mano y se sentó en la cocina a saborear uno.
Mientras tanto en su mano estaba el rollo del misterio al que no podía dejar de mirar. Con cuidado lo extendió nuevamente para ver que no había ningún rastro de escritura y aunque lo examinó con detenimiento ninguna marca, ningún resto de tinta, ni rastro de presión se podía apreciar.

continuará

Capítulo 2

martes, 25 de agosto de 2009

Pertenecer


Que bueno era ser sapo.
Es cierto que era feo, pero tenía menos preocupaciones.
Mi vida era dormir todo el día, salir de noche a comer bichos y cada tanto, cuando el instinto me lo pedía, conocer hembras igual de feas que yo.
Jamás me preocupaba por ser lo que no era y cuando un sapo no me caía bien simplemente no lo trataba.
La humedad, el fresco, los charcos ¡qué época!
Pero todo eso cambió cuando el destino me puso en camino de esa princesa. Sin que lo pensara hizo lo que menos esperaba yo. Normalmente no presto atención a la gente grande, sé que solamente pasarán por al lado mío o me esquivarán. Solo a los mas chicos debo esquivar para evitar que me usen de pelota, me hagan fumar o volar por el aire si es época navideña.
Pero esta vez fue diferente. Ella se paró frente a mi, me tomó entre sus manos y me besó en la boca.
Mi asombro fue tal que quedé paralizado. Creo que hasta me desmayé, porque recuerdo haber despertado siendo diferente.
Soy muy bello, la gente ya no me esquiva, al contrario, se agolpan para que les preste atención y quieren ser amigos míos.
Mi círculo social es de lo más selecto y todos son elegantes.
Pero para seguir en ese círculo tengo que aguantar a un montón de gente insoportable con mi mejor sonrisa.
Todos los días tengo que cuidar mi piel y pasar horas arreglándome, comer poco y ser amable.
Tengo que ser amable también con los poderosos, aunque sé que son despreciables, corruptos y me matarían si les hiciera falta, pero tengo que sonreirles, festejarles sus pésimos chistes y estar siempre dispuesto a acceder a sus pedidos. Todo eso para pertenecer a ese selecto grupo.
En fin. Era mejor ser sapo que gusano.

domingo, 23 de agosto de 2009

Torturas


En mi familia hay contrastes. Uno de los tantos es que mi madre tiene la dentadura más blanca, pareja y cuidada del condado. Bué, acá no hay condados pero suena bien.
Mi abuelo murió a los 83 años con todos sus dientes. Uno de mis abuelos, porque tengo varios, pero eso da para otra historia.
Por el otro lado, mi padre ostenta la mayor cantidad de huidas de hospitales y consultorios, algunas por la ventana y hasta con la ropa en la mano, por lo que ninguna de los dos extremos sería extraño que yo heredara.
Podría ser, que cuidase mi dentadura con dedicación ejemplar y acudiera al dentista regularmente, más no sea para que me digan, "está todo muy bien, nos vemos en 6 meses" o que mis visitas fueran arrastrando mis pies a los gritos con dos personas tirando de mis brazos.
La historia de mi carnal envase con estos torturadores habilitados, comienza a los 5 o 6 años con una vecina dentista que paradógicamente se llama Angélica. Más que paradójico es sarcástico.
No recuerdo si era muela o diente, pero si recuerdo que forcejeaba tratando de abrirme la boca junto a mi mamá hasta que, todo esto era para ponerme la inyección de anestesia, sentí el pinchazo. Cuando se echó para atrás, síntoma de que algo andaba mal, comienzo a sentir calor en toda la cara, los ojos de mamá que se abrían y algo se sentía raro en mi mejilla.
Parece que la muy angelical de Angélica le erró a la encía y me clavó la aguja en la mejilla que se hinchó como un globo. Después de la discusión entre las dos mujeres terminé en mi casa mirando los dibujitos y queriendo tomar la leche, pero no podía y se me chorreaba toda por la cara dormida.
A los pocos días mi mamá me dijo que me llevaba a tomar un helado y nos fuimos en colectivo a una heladería que debería estar muy lejos. Cuando llegamos no se parecía a ninguna de las heladerías que había visto, pero igual estaba contento de la mano de mi mamá. Hasta que escucho mi apellido pronunciado por una señora de guardapolvo blanco similar al de angélica.
Hasta ese momento duró mi tranquilidad y comenzaron todos a conocer lo insoportable de mis gritos mientras me llevaban , esa doctora y mi mamá hasta un sillón como el de Angélica.
Los primeros minutos lucharon para que abriera la boca sin lograrlo, pero luego mi boca se abrió, solamente para dejar entrar uno de los dedos de la doctora que salió con sangre. Y no era mía.
Después de esto la cosa se complicó, porque era una clínica donde trabajaban varios dentistas y terminaron sosteniéndome entre cinco, y un doctor con cara de enojado me sacó la muela después de un buen rato de pelear contra el peor paciente que deben haber tenido.
Desgraciadamente, también quebraron en la maniobra, la mitad de la muela vecina que estaba sana.
¿Y después de esto quieren que vaya feliz al dentista?
Hasta el día de hoy, cada vez que tengo que ir a una de esas salas de tortura con chapa de bronce en la puerta, es solamente después de haber agotado todas las instancias posibles que van desde pasarse un sapo en la cara, hacer buches con brebajes asquerosos y sufrir como un condenado sin poder dormir.
¿Habré quedado traumado?
Creo que debe ser una de las profesiones que menos evolucionó. ¿No se puede hacer menos traumático?
Para mi próxima extracción quiero anestesia total.

jueves, 20 de agosto de 2009

El pato de la cocina


¿Quién no tiene un pato en la cocina?
No cabe duda que todos tenemos uno. Puede suceder que algunos tengan forma diferente y por lo tanto se dificulte su reconocimiento. Pero todos tienen uno.
Dejando de lado el escepticismo de algunos de ustedes, quiero discernir sobre la verdadera función del susodicho pato de la cocina.
Luego de una liviana observación, mientras se calentaba el agua para el mate, pude observar:
Tres encendedores, dos sin gas, pero que aún hacen chispa y uno que tiene gas pero no funciona su chispa. Una caja con azufres, la mayoría quebrados, algunos lápices y lapiceras, media cabeza de ajo y algunos dientes sueltos. También se alojan algunas llaves que supongo sin utilidad, ya que las que sirven están en el llavero.
Un destornillador chiquito, dos tornillos un clavo oxidado y un remache pop de cuatro milímetros comparten el fondo con monedas fuera de circulación, botones, una cinta bebé y un colero rosa de alguna de las féminas de la casa.
En mi caso es de mimbre y gracias a eso sobrevive, ya que algunos de porcelana pasaron a ser escombros.
Lo cierto es que en él se encuentran cosas que uno no busca y es el destino final de cachivaches sin destino determinado.
Se los presento.

Suele ser la respuesta a preguntas como.
¿Dónde están las llaves del auto que las dejé arriba de la mesa?
Obvio, en el pato de la cocina.

Ahora no me digan que no tienen un Pato de la cocina.

sábado, 8 de agosto de 2009

Aromas


Muchas veces nos vemos en situaciones que nos llevan al pasado y estas situaciones pueden ser tan obvias como estar mirando fotos viejas, visitar la casa de los padres o la escuela primaria a la que fuimos. Pero al menos para mí, si hay algo que me lleva inesperadamente a lugares en otro tiempo, son los aromas.
Cuando florecen los cítricos, es el azahar uno de los disparadores del viaje. Será que en la cuadra había un limonero muy grande que perfumaba toda la cuadra donde crecí. También hay un barrio completo que tiene 5 o 6 cuadras con todas sus veredas adornadas con naranjos de jardín y en ese barrio pasábamos las tardes de adolescentes. Es que había muchas chicas ahí.
También me transportan algunos olores a comida, pasar cerca de una panadería a la madrugada cuando cocinan las facturas y la nuez moscada.
Gracias a este post, aprendí que el azahar es medicinal. Mientras buscaba una flor de naranjo para ilustrar, leí que la infusión de estas flores sirve para calmar nervios, dolores y para desmayos.
¿cómo se calma un desmayo? Lo único que me imagino es poner muchas de estas flores en el piso para no romperse la cabeza al desmayarse, pero ya me fui de tema.
Si nos da felicidad volver a la niñez por un instante, transportado, ya sea por aromas, sonidos o situaciones particulares, es porque fuimos felices en nuestra infancia y mañana es un día para hacer felices a nuestros hijos, sobrinos o nietos.
A mi me toca hacer algo para que estas tres, se olviden por un momento de que soy un cascarrabias.
¿Podré?

viernes, 7 de agosto de 2009

martes, 4 de agosto de 2009

Juventud perdida


Da pena ver como se crían hoy en día los niños. Gran culpa de esta desgracia la tiene la tecnología y eso seguramente dejará huellas.
¿Alguien tiene alguna duda de que nuestra crianza fue mejor?
¿Que puede tener de bueno para nuestras criaturas la niñez actual comparándola con la que vivimos nosotros?
En nuestra época vivíamos dentro de nuestras casas conectados a internet, chateando con nuestros amigos virtuales y teníamos a mano toda la información del mundo. Podíamos estar todo el tiempo en contacto con nuestros amigos por SMS y hoy solo les queda juntarse a hablar cara a cara.
Desde que la seguidilla de explosiones solares dejó inutilizada toda la tecnología electrónica, nuestros pobres pequeños solo pueden divertirse jugando con otros párvulos. Si tienen inquietudes sobre algo solamente pueden preguntarle a sus mayores y tienen que usar la imaginación para crearse sus propias aventuras.
Que triste es ver que no tienen todo lo que quieren.
No hay duda, todo tiempo pasado fue mejor.

jueves, 23 de julio de 2009

Orgullo




Soy tan insignificante que ni me mira. Ella no solo es hermosa, sabe que es hermosa. Se aprovecha de eso para despreciar a todo el mundo. Me pregunto qué haría si amaneciera siendo fea, pero muy fea.
En realidad dentro de este tren todos desprecian a los demás, nadie se mira, solo se mueven con el vaivén.
Ese pelo rubio tan lacio, es precioso. Pero aunque fuera pelada sería preciosa igual. Debe estar estudiando , tal vez el último año. Debe ser hija de alguien con mucha plata. No necesita trabajar, ni para ganar su dinero ni para nada. Con esa presencia logra todo de favor.
Qué haría si un día se despierta y es pobre, muy pobre, sin su ropa de marca sin sus perfumes cremas y shampoos?
Igual sería hermosa, pero tal vez no lo noten tanto y debería ser menos despectiva con los demás.
¿Me está mirando?
No, debe ser al de atrás. O se habrá dado cuenta que la miro desde subió al tren.
¿Le hago una sonrisa? No, seguro que me va a dar vuelta la cara y eso es lo que quiere, despreciarme y dejarme caliente.
Ella puede salir con un modelo, no me va a dar bola a mi. Seguramente es de las que disfrutan sabiendo que estamos todos muertos por ella y ni nos saluda.
Lo mejor que puedo hacer es no mirarla más, despreciarla como hace ella.
Ese perfume, es... seguramente es de ella. Aunque hay mas de 20 mujeres dentro de este coche destaca el de ella. Debe ser de ella, es seguro.
Me hizo una sonrisa. No puede ser, se debe estar riendo de mi.
Uy, tengo que bajar.
-Permiso, permiso. Dije mientras me apuraba por llegar a la puerta entre la gente.
-Disculpame. Dijo ella con la voz más angelical que escuché en mi vida.
¿Ésta es la estación Malaver?
-Si. Dije yo cortante y tratando de encontrar en mi cabeza la razón por la que ella me preguntaba eso a mi, habiendo tantos dentro del tren.
-Yo tengo que bajarme acá, voy a la casa de una amiga pero no conozco nada por acá.¿Me podés explicar como llego a la calle...?
-No, la interrumpí en seco. No soy de acá.
Y me fui caminando más rápido que de costumbre, hinchando el pecho. Seguramente quería dejarme babeando por ella. Una mina tan preciosa no me va a dar bola a mi.

domingo, 19 de julio de 2009

Esto no es posible



Acá dejo más enlaces


y más

viernes, 10 de julio de 2009

Expedición Atlantis


Alfredo Barragán quiso demostrar que hace mas de 3500 años, se podría haber cruzado el Atlántico desde África, sin más que balsas hechas con los materiales que tenían a su alcance en su tierra.
Esto demostraría que los pueblos nativos de América que encontró y Colón y que casi diezmó, podrían haber llegado por mar desembarcando en algún punto cercano al ecuador y no por puentes de hielo por el norte como dicen algunas teorías.
Planeaba construir una balsa con materiales naturales que existieran en esa época, troncos, sogas vegetales y una única vela de fibras vegetales también. Confiaba en que las corrientes los llevaran sin instrumentos de navegación directamente hasta tierras americanas.
El equipo quedó formado por:
Alfredo Barragán, abogado; Jorge Manuel lriberri, también abogado; Oscar Horacio Giaccaglia, comerciante; Félix Arrieta, camarógrafo de AIG; y Daniel Sánchez Magariños, recién recibido de ingeniero agrónomo). Juntos, se lanzaron al océano en la embarcación marina más antigua y precaria que haya usado el hombre: una balsa de troncos, sin motor ni timón. Desafiaron al mar, a la historia y al escepticismo general. Y así, tras cuatro años de lucha y 52 días de increíble travesía (todos ellos surcaron 5.5000 kilómetros de mar) , concretaron una de las más bellas hazañas de todos los tiempos. "Atlantis" constituye un aporte a la ciencia pero, sobre todo, es una invitación al hombre a creer en sí mismo.
Al arribar a América, el capitán de la balsa resumió todo en una frase

"QUE EL HOMBRE SEPA QUE EL HOMBRE PUEDE.".

Algunos escuchamos alguna vez de esto y seguramente muchos jóvenes no tienen idea que esta hazaña existió y menos aún, que fuesen argentinos.
Más datos en ésta página
O en esta
Acá otro interesante blog
De esta travesía se realizó una película que resultó ser el documental más visto del cine argentino.
Los que quieran verlo les dejo una página de donde descargarlo.
Pueden ver la película online en este enlace (Gracias Horacio Federico)
María me dejó estos enlaces:
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=209991
http://www.champaqui.com.ar/visilu.htm
http://todosignifica.wordpress.com/2007/04/24/alfredo-barragan-un-par-de-ideas-para-inspirar-la-accion/
http://www.rionegro.com.ar/arch200302/s07j22.html
En ellos se ve que este grupo de soñadores siguió dando que hablar.

lunes, 6 de julio de 2009

Mondongo cósmico


Me los imagino tratando de dilucidar de qué se tratará este título bizarro.
En realidad, recién mientras leía las entradas de mis favoritos, fue ese el primer título que leí.
Eso al menos interpretó mi castigado cerebro, porque lo que decía era "Monólogo cómico".
Si, es así, no sé si se trata de exceso de imaginación, el hecho de leer muy rápido, la presbicia que me recuerda todos los días que me falta poco para los 40 o el alzheimer.
Esto me hace pensar que debería releer todo lo que leí en mi vida pero más despacio y prestando mucha atención. Tal vez esté mal interpretando todo.
Ahora me quedé con la duda de cómo sería un mondongo cósmico.

sábado, 4 de julio de 2009

Nadie lo ve


No siempre salgo a caminar. Mejor dicho. Casi nunca salgo a caminar, pero ayer salí sin apuro y mientras recorría las cuadras que faltaban para llegar al trabajo, me dediqué a hacer crujir las hojas con las que el otoño tapiza las veredas.
Desde chico una montaña de hojas secas es una tentación. Es casi imposible caminar esquivándola, algo interno obliga a pisarla, patearla y liberar ese ruido contenido en su interior que espera que alguien lo libere.
También sucede en esta época, que cambia la cara de la ciudad al entrar luz donde antes la copa de los árboles no lo permitía.
Y así caminaba disfrutando del nuevo paisaje, hasta que vi algo raro entre las hojas y me incliné a mirar. Era algo muy raro, nunca había visto algo así, pero sin duda era un agujero.
No era una perforación en alguna otra cosa. Era un agujero limpio, completo.
Como todo agujero que se precie, tenía una entrada . Y como no estaba en ningún otro cuerpo, todo alrededor no tenía nada. Y por supuesto, no tenía color.
Tan sorprendido estaba que decidí no ir a trabajar, tenía en mis manos algo que tal vez nadie más tenía. Y me lo llevé a casa, tan nervioso como si necesitara estar en la intimidad de mi casa para poder examinarlo.
Tiene un lugar privilegiado en mi repisa de curiosodades y hasta Pedro, mi loro, lo mira constantemente sin quitarle la vista de encima.
Pedro es de pocas palabras, no es como cualquier loro. El pobre perdió las patas en un accidente, y si bien aprendió a colgarse de su rama con el pico, aprender nuevas palabras siempre le costaba una caída. Él sabe mejor que nadie que hablar puede ser peligroso.

domingo, 21 de junio de 2009

Hipoacúsico


Para un hombre ir de pesca resulta ser una de las actividades más relajantes. Salir con amigos de pesca es aún más realizador y si el destino es la playa en verano, creo que no se puede pedir más. Todo lo que suceda será maravilloso.
Antes del viaje, juntarse a planificar es ya una reunión donde se disfruta, uno va sintiendo el aire del mar en la cara y comienzan a aparecer las imágenes con la presa al final de la línea.
En total éramos cuatro los que plantificamos ese viaje. El auto era mi parte, otro se encargaría de llevar el asado, otro las bebidas y el cuarto, mi amigo Fernando venía de invitado especial.
Fernando es sordomudo y siente por mi un aprecio muy especial porque yo lo entiendo, le tengo paciencia y sé hacerme entender por él.
A la mayoría les resulta incómodo hablar con un sordomudo, porque hay que entender lo que dicen y es necesario hablarles de frente y bien articulado para que puedan leer los labios. Confieso que en un principio me resultaba igual de incómodo pero como vivía al lado de mi negocio, pasaba todos los días a tomar mate y terminé siendo un especialista en entenderlos.
Éste viaje lo planeamos unos 15 días antes de la fecha y en los asados de los jueves armábamos el itinerario. La salida sería un viernes a la mañana para pasar 3, 4 días o más si la pesca era buena.
Al asado del jueves anterior a la salida faltó el que llevaría las bebidas y como quería tener todo listo fuimos a buscarlo para arreglar todo. Resulta que no podía venir. En fin, una desilusión, pero no podíamos arruinar ese viaje por un imprevisto. Con sólo repartir un poco más los gastos estaba todo solucionado.
La mañana del viaje uno se despierta mucho más fácil que cuando tiene que ir a trabajar, con unas ganas que aplacan cualquier problemita de los que siempre aparecen a último momento.
Pero el problemita éste era que el que llevaría el asado tampoco quería ir. Lo pensó bien y repartir los gastos entre solo dos, porque a Fernando lo llevaba yo como invitado y no pagaba, le pareció mucho gasto y a último momento se arrepintió. Me lo dijo la mañana cuando lo pasé a buscar para salir.
Sentado en el auto, con las dos manos en el volante, la mirada fija en el horizonte, el baúl cargado de cañas, carpa y todos lo bártulos necesarios y Fernando a mi lado, preguntándome si estaba enojado. Yo le contestaba que no, pero sin dejar de mirar al frente, o sea que no me veía y volvía a insistir.
¿Era justo dejar de hacer el viaje soñado por culpa de esos imprevistos de último momento? Por supuesto que no.
-Fer, vamos igual. Le dije con la determinación que me caracteriza.
La alegría de Fernando era suficiente recompensa para justificar la decisión. Festejaba y se movía tanto que el auto bailaba y no es que sea un auto chico, es que Fernando pesa 120Kg.
Los primeros 10 Km fueron suficientes para olvidarnos de todo y el viaje ya era parte de la realidad.
Tengan en cuenta que para que él me entienda tengo que girar la cabeza y hablarle de frente, lo que hacerlo al manejar es un poco complicado, pero lo bueno, porque yo siempre rescato lo bueno, es que podía escuchar mi música a todo volumen y por primera vez a nadie le molestaría.
La tortícolis que me agarró por pasarme los 300Km mirando sobre mi hombro derecho era comparable con el estrabismo que me quedó de intentar forzar los ojos en la otra dirección para ver el camino. Fernando no puede estar un minuto callado y uno siempre debe responderle porque de lo contrario insiste e insiste hasta asegurarse que uno entendió lo que decía.
Pero ver el mar en el horizonte es suficiente para compensar los percances menores del viaje, que en realidad fueron 400Km porque me pasé en la salida de la ruta y terminamos entrando por un camino de tierra que nos costó en total 100km más.
Lo primero que uno quiere hacer al llegar a la playa es meterse al agua, o al menos ir a la playa. Lo que menos quiere hacer es ponerse a bajar y ordenar las cosas del auto. Y a esa altura no tenía ninguna intención de reparar en nada sólo quería bajarme, caminar por la arena y sambullirme en esas claras aguas del atlántico. Entré con el auto hasta la playa, nos bajamos y corrimos al mar.
Después de ese reconfortante chapuzón decidimos ir hasta el auto, bajar las cosas y ver donde acampar, nada nos apuraba, estábamos de vacaciones.
Unas tenues luces anaranjadas, como velas apagándose dentro de los faros del auto, me hicieron recordar que gracias a la nueva ley que obligaba llevar las luces encendidas de día en la ruta, había olvidado apagarlas.
Uno diría que no es una buena manera de comenzar las vacaciones, con un auto sin batería semi enterrado en la arena. Pero nada de eso logró preocuparnos y aprovechamos para acampar ahí mismo, donde quedó el auto.
Armamos la carpa, preparamos las cañas, comimos algo y salimos otra vez hacia la playa. Una vista nuestra desde atrás debe ser graciosa porque me dobla en peso y me saca dos cabezas de altura. Sí, soy petizo...Y flaco...Muy flaco.
Fernando tiene una miopía muy importante y usa lentes de contacto permanentemente, pero decidió dejarlos porque el viento y la arena son mala combinación con estos delicados objetos, por lo tanto, trajo sus gruesos lentes y no se los sacaba para nada, porque sin ellos no entiende lo que hablan.
Ya ubicados lanzamos las líneas al mar y como el calor era muy fuerte, nos metimos al agua que estaba templada como nunca.
Las playas de Pehuencó son muy amplias y muy suaves por lo que uno puede caminar casi 100 metros dentro del mar sin que el agua lo tape, sólo hay que cuidarse de las olas que cada tanto pueden ser grandes. Precisamente la primera de esas olas grandes logró tumbar a Fernando que se levantó de un salto como si fuese una orca cazando y a los gritos. Cuando logré dejar de reírme por el espectáculo noté que sus gritos no eran de alegría y aunque no entendía lo que me decía, se señalaba la cara y el agua. Había perdido los lentes y aunque los buscamos por casi una hora dentro del agua fue inútil.
-No te hagas problema Fer, ya está, ahora disfrutemos, cuando lleguemos vemos.
Siguió lamentándose un poco pero después se olvidó y nos reímos del incidente.
La gente que pasaba nos miraba raro y es porque para que el pobre entienda lo que yo le decía se tenía que colocar muy cerca mío, casi pegado a mi cara, de lo contrario no veía, lo que debería ser un espectáculo poco común.
No hace falta que les cuente que no pescamos nada.
Al acercarse la noche decidimos ir hasta el centro, comer una pizza con una fresca cerveza. Pero recordamos que el auto no arrancaba. Yo soy de buscar soluciones y no ahogarme en un vaso de agua, por lo que tumbado en el piso, escarbé la arena delante de las ruedas para que pudiéramos empujarlo. Fernando tiene la fuerza de un oso, si él no podía no podría nadie. se apoyó en el lado delantero derecho, yo en el izquierdo y empujamos. La fuerza que izo no logró mover el auto más de medio metro, pero sí logró arrancar el faro derecho.
-Dejá, dejá, vamos caminando, mañana buscamos mas gente que nos ayude, total no hay más de 10 cuadras hasta el centro.
Lo mejor que nos pudo pasar fue salir caminando, la noche estaba espectacular y sólo me incomodaba que cuando le hablaba se me pegara a la cara para leerme los labios. Supongo que la gente pensaría cualquier cosa menos que él era sordo.
Comimos la pizza, traté de hablar lo menos posible y nos volvimos a la carpa con tal cansancio que creo que me dormí ni bien apoyé la cara en la almohada. Que en realidad era una campera doblada.
A mitad de la noche sentía hablar a una pareja. Suelo tener el sueño pesado, pero si me despierto es imposible que vuelva a dormirme. En un momento me percaté de que la pareja ya no estaba solo hablando. En realidad sólo la escuchaba a ella que realizaba un recorrido por todos los gemidos amatorios conocidos y hasta descubrí varios nuevos.
Eso fue el colmo. Despierto desde las 4 de la madrugada escuchando disfrutar a esa pareja y yo dentro de una carpa con un sordomudo de 120Kg.
Las primeras luces de la mañana fueron suficientes para levantarme y ponerme a preparar las cosas para la vuelta.
Por suerte al rato llegó una camioneta que nos ayudó a sacar el auto y hacerlo arrancar.
Creo que deben ser las vacaciones más cortas aunque sigo intentando.
Lo único que no es verdad de este relato es el nombre de mi amigo, que igual, es el único sordomudo que conozco.

sábado, 20 de junio de 2009

Parche

No se si les pasa a uds.
Me doy cuenta que la primera entrada visible del blog es la que leen los visitantes. Muy pocos leen más allá de esa primera o a lo sumo la segunda. Me sucede que hay entradas que hago por agradecer algún reconocimiento, pero que me colocan en un lugar muy incómodo y quisiera postear nuevamente algo realmente interesante para que el que visite se encuentre con eso valioso y no una entrada banal. Pero como los tiempos no me permiten escribir todo lo que quisiera, pasan los días sin tener material que me satisfaga como para publicar.
Por eso recurro al almacén y coloco una vieja entrada que en su momento vieron muy pocos.

Cambios

¡Como cambiamos!

De bebes no nos importa nada, solo queremos estar bien. Si algo nos molesta lloramos, si no nos dan lo que queremos lloramos.

Por instinto buscamos el calor de la mujer que nos da la vida, sin saber nada de la vida queremos alimentarnos de ella y nuestros labios son los que buscan hasta encontrar el que en ese momento es el elixir de la vida.

Pero pasamos esa etapa tan rápido, tan rápido se nos va la vida, que llegamos a ser grandes, estar tan llenos de cosas que nos nublan lo verdaderamente importante, que terminamos sin ver nada, sin saber nada, llegamos a llorar si no estamos bien, lloramos porque no nos dan lo que queremos.

Solo nos hace feliz el momento en que nos dejamos llevar por ese instinto que nos acerca al calor de esa mujer, dejamos que nuestros labios sean los que busquen por nosotros hasta encontrar el amor, ese elixir que nos mantiene vivos.

…Como cambiamos


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...