Dotes ocultas
El fin de semana pasado me fui a la playa. La suerte está conmigo porque fue el récord de temperatura y se podía estar en el agua hasta la noche. Impagable. Además, pasé la semana llamando a hoteles hospedajes, cabañas y todo estaba ocupado. Igualmente viajé y en el primer hotel que me crucé, paré a averiguar y tenían justo una habitación y para la cantidad exacta de personas. Me dí cuenta también que tengo dotes ocultas. Alguna vez vi en tv que usan detectores de metales en la playa y así encuentran relojes y alhajas perdidos entre la arena. Yo no necesito detectores de metales ya que mi cuerpo tiene uno y no lo sabía. Es infalible y se encuentra ubicado en el dedo meñique del pie derecho. Al menos una vez al día este detector de metales incorporado encuentra una estaca de carpa o de sombrilla. Por supuesto que una luz que se encienda sería menos doloroso, pero todo no se puede. Analizando el accionar del dedo superdotado se puede notar que el dolor no es como el de clavarse algo. No ...