Poder mental.
Lo bueno de juntarse con amigos de la secundaria después de mucho tiempo, es que entre todos, les ponemos nombre a los recuerdos. Por ejemplo, recuerdo un profesor muy alto, que tenía un tic, que nos distraía y nunca nadie le pudo prestar atención a lo que decía. Pero el nombre dejó de estar entre las neuronas que uso más seguido. Y en una reunión de ex alumnos... Charly - ¿Te acordás del Tuta? Yo -Claaaaro, el Tuta. No recordaba el nombre. Fabián - ¿Cómo era que se llemaba? Marcelo - Torres era. El Tuta Torres. Yo - Ja ja, tenés razón, que aparato era ese Tuta. Miguel - El Sapo le puso Tuta, porque era medio tartamudo. Se colgaba tu, tu tu. Chaly - Che sapo, vení que a vos te salía bien. El sapo, que estaba haciendo el asado, deja la pala apoyada contra la parra y haciendo que toma una tiza comienza a escribir en un pizarrón imaginario mientras desfilaban todos los tics que tenía el pobre hombre que hasta hacía unos minutos estaba borroso en la memoria de todos y con...