La tecnología avanza en diferentes direcciones ofreciéndonos mejoras asombrosas a nuestra calidad de vida. Al menos en lo inmediato. Algunos apuntan hacia la innovación, buscando maneras de obtener más rendimiento de las tecnologías existentes. Otros, intentan esa búsqueda aprendiendo de la naturaleza, que por algo, utilizando sólo el tiempo, la prueba y error, logra sacar el máximo rendimiento en cada caso. Una simple hoja de árbol es una usina ultraeficiente de aprovechamiento de energía del medio. Para los que no sepan, la secuencia de Fibonacci es a la vez de simple, asombrosa. Consiste en sumar a cada número, el anterior en la escala de los naturales, o sea: 1, 2, 3, 5, 8, 13, etc.
Se puede graficar como superficies.
Y ahí es donde vemos que la naturaleza usa esta secuencia lógica para su arquitectura en muchos casos. Un pibe de 13 años, realizó un descubrimiento que dejó asombrados y hasta humillados a los ingenieros dedicados a I+D. Captar energía del sol es ...