El Plan perfecto
En la escena había un policía. Nada era claro para los testigos, en esa escena había un homicida y dos cuerpos. El calendario en el escritorio marcaba, detrás de una salpicadura de sangre, 13 de septiembre. Ese mismo calendario marcaba 2 de Julio la noche que se reunieron Schoaler y Ferreira para planear el golpe. El plan era simple, entrarían a la financiera para hacer un depósito generoso, lo que aseguraría la atención del gerente y el tesorero, para que al momento de entrar a la bóveda, Pancuca, su cómplice, que trabajaba como seguridad, los ayudaría a encerrar en esa misma bóveda al personal y llevarse una suma muy importante que debería depositarse minutos antes de que ellos entraran. No era la primera vez que lograban salir bien. Los planes de Schoaler no dejaban nada sin contemplar y sus vinculaciones ayudaban a tener todo preparado, pero esa vez, un pequeño detalle se le escapó. -¿Pancuca salió? -Preguntó Ferreira agitado. -Quedate piola -Contestó Schoaler muy seguro- ...