Furia
Desde que las espinas de su monstruo se clavaron en mi inocencia murió el príncipe azul. Lo que queda de mí, es mío, me tomaré varias vidas en ver a quién se lo doy y los resabios del mal que todos tenemos salen de su prisión social cuando la furia nos despoja de la hipocresía bien vista. No confíen en mi.