sábado, 3 de diciembre de 2011

Sensaciones.

¿Que buscan los hombres?
Es una pregunta que escuché miles de veces en boca de mujeres que parecen no encontrar su príncipe azul.
Y nos preguntan a nosotros como si fuésemos conscientes de eso.
El hombre, como género, es por demás simple e instintivo. No me reduzco a ser una bestia que solo quiere comer, eliminar a la competencia y reproducirse, aunque hay de esos y suelen ser barras bravas, pero aunque uno haya estudiado, tenga una posición social y aparente ser un hombre civilizado, la esencia siempre está y guiará su vida. Es la naturaleza.
Los hombres buscamos sensaciones fuertes.
Eso nos alimenta. Consciente o inconscientemente buscamos esa cuota de adrenalina que nos hace sentir vivos y activos.
Según la ciencia, la inyección de adrenalina nos pone en un estado de alerta y excitación muy grande seguido de una liberación de endorfinas que nos hacen sentir relax y placer.
Algunos la encuentran en deportes de riesgo o de mucha acción física, otros en vehículos inseguros o en mujeres más rápidas que esos vehículos.
Pero tengan la certeza, que todos necesitamos esa dosis.
Privar a un hombre de esas sensaciones es matarlo de a poco.
Las mujeres deberían saber convivir con ese instinto masculino en lugar de censurarlo y hacer todo lo posible por evitar que obtengamos ese elixir vital.
Algunos sólo obtienen su cuota de sensaciones fuertes en relaciones prohibidas y es el único caso en el que entiendo que las mujeres tengan objeciones. Y está claro que el objetivo de ser infiel, en algunos casos es sólo el hecho de ser prohibido. Sobran casos en los que se ve a hombres metiéndose en problemas con mujeres que valen mucho menos que la propia, pero lo que buscan no es a esa otra mujer, sino a las sensaciones que obtiene de esa situación.
"¿Qué le ves a andar en moto si podés ir en el auto?"
Que poco nos entienden.
Yo creo que a todos nos atrae lo mismo de las mujeres. Sensaciones. Pero cada uno las encuentra de forma diferente.
Una mujer bella y joven es irresistible para cualquier hombre. Insisto, cualquier hombre.
Las sensaciones que recibe van desde el orgullo de la presa obtenida, el miedo a que se valla con otro simio, perdón, hombre y el instinto de supervivencia que nos lleva a buscar el mejor espécimen para la supervivencia de las especie.
Pero lo mismo puede obtener en una mujer exitosa, una profesional que aunque menos agraciada se torne atractiva por su intelecto.
Y sin dudas, una muy buena mujer de su casa, que sea la mejor madre posible para nuestros hijos y que nos haga sentir útiles y necesarios nos transmite ese paquete de sensaciones que nos hacen pretenderlas.
Pero si es la adrenalina lo que en realidad nos mueve, hay que saber que el desencadenante principal es el miedo.
Cuando un hombre está totalmente seguro de que la mujer a su lado no va a dejarlo, se pierde la parte instintiva de esa atracción. En ese momento, las relaciones de muchos años, comienzan a basarse en valores, objetivos y necesidades más razonadas.
También por eso es que cada vez sea más extraño encontrar parejas de muchos años.
A veces ver un partido de fútbol o una carrera de autos nos transmite esas mismas sensaciones.
¿Por qué les molesta que veamos eso?
¿Prefieren que obtengamos esas sensaciones fuertes con una amante?
Esto nace de una pregunta en un foro donde caí por casualidad y donde preguntaba una mujer, qué es lo que buscaban los hombres de 30 y de 40 años.
Después de leer muchas respuestas, llego a la conclusión de que todos buscamos lo mismo.
Yo creo que prestándole atención a este punto, las mujeres pueden aprovecharse de nosotros. Un poco más.

sábado, 22 de octubre de 2011

Extraterrestres.

Que se desarrolle o no, vida en otros lugares es posible, claro que si, pero por amplio que sea el universo, en cuanto a dimensiones me refiero, olvidamos lo efímeros que somos, comparados con la antigüedad del universo.
Por lo tanto, puede haber habido civilizaciones y habrá otras pero tal vez no coincidamos en la escala temporal nunca.
Tal vez la vida sea un evento que al necesitar tantas condiciones juntas para producirse, sea algo que se da en una etapa del desarrollo de un sistema y que luego desaparece para siempre.
Buscando una analogía, se me ocurre que es como tener un Deja Vu . Todos habremos tenido uno alguna vez, pero ¿cuánto dura? No es muy común encontrarse con otra persona que esté teniendo uno al mismo tiempo, sin embargo eso no quiere decir que no pudiera pasar.
Y aunque sea tan poco probable, que encontremos otra civilización coincidiendo en el tiempo con la nuestra, que esté a nuestro limitado alcance y que tenga dimensiones similares a la nuestra para que la reconozcamos, me gustaría verla sin interferir.
Poder ver cómo se desarrollan en esa otra civilización, cuestiones domésticas que tienen que existir también.
Por ejemplo la música.
En todas nuestras culturas siempre hubo música, por lo tanto debe ser algo que nace de una necesidad.
Llegarían a parecerse algunos instrumentos?
Usarían escalas similares?
También me intriga como sería su organización social.
¿Será una organización inteligente, como la de nuestros aborígenes, donde manda el más sabio o el más viejo, o ya se habrán dejado dominar por los poderosos sin virtud?
Sería interesante ver.

domingo, 16 de octubre de 2011

Torturado

Obligarme a comer, aunque yo no quisiera. Aunque le dijera que eso no me gustaba era y es capaz de cocinarme otra cosa y así obligarme a comer igual.
Meterme al agua aunque yo no quería, como si a los chicos les gustara bañarse.
Dejarme inmovilizado poniéndome ropa como si viviera en el polo.
Despertarme, eso es lo peor. Yo quería seguir durmiendo y ella me despertaba, con la excusa de, no se, ir a la escuela. Y me preparaba el desayuno que a esa hora me caía mal.
¡Y eso todos los días!
Y nunca me dejó hacer un montón de cosas que yo quería.
Pegarle a mi hermano, por ejemplo, que es algo muy entretenido para los hermanos mayores, lastimarme, que es una experiencia necesaria y formadora, pero no, ella siempre privándome de sufrimientos.
Otra de sus malas costumbres. Llenar la casa de olor a comida casera.
¡Todos los días!
Y no claudica.
Hoy casi todos los hijos tienen descanso, sus madres trabajan y los dejan en paz una horas pero la mía no. Toda su vida la dedicó a quedarse en casa torturándonos con esas cosas y muchas más.
A todas las madres, que tengan un buen día.
Seguramente todas querrán ser la mejor mamá pero lo lamento por ustedes, porque la mejor mamá es la mía.


*Hoy acá se festeja el día de la madre.
Feliz día a todas.

jueves, 6 de octubre de 2011

Irrelevantes 3

# Si miro la pantalla de mi moderna Notebook o Laptop veo cosas raras.
Bueno, en realidad no tiene Touch screen.
Tampoco tiene lector integrado de tarjetas y tengo que andar usando un adaptador de tarjetas enchufado en el único slot USB que funciona, porque mi querida hija mayor asesinó a los otros dos. O sea, que tengo que desenchufar el mouse ergonómico que uso en ese único slot USB sobreviviente, colocar allí el lector de tarjetas y mover el cursor con el pad de la máquina, que no es muy cómodo.
No, Bluetooth tampoco tiene y me vendría muy bien para no tener que conectar el cable al celular en el único slot...
Ok. No es moderna, ya tiene varios años, la pantalla demostró que no es inmune a los golpes de cuchara acertados por mi hija menor y la batería ya no dura ni una hora.
Pero sigo para no distraerme. Cuando miro la pantalla de esta máquina obsoleta veo hormiguitas caminando sobre el teclado.
Si, pero si miro el teclado no hay nada. Sólo vuelven si miro la pantalla. Es extraño, o son muy tímidas o algo camina dentro de mis ojos.

# Tengo un auto rojo.
No, no es como ese. El color si y las ruedas también. Tiene cuatro.
Pero supongo que ese de la foto arranca siempre. El mío cuando hace frío no quiere encender. Si hace calor si, arranca y funciona de maravillas, pero con frío no hay dios que lo haga moverse.
Yo trabajo cerca de casa, apenas unas 5 cuadras y suelo ir siempre caminando, a no ser que haga mucho frío o llueva. En esas oportunidades me gustaría ir en auto, pero él no me quiere llevar.
Pero cuando hace calor arranca al primer intento, es una maravilla y dan ganas de andar en él. Aunque si hace mucho calor, como no tiene aire acondicionado no dan ganas de andar metido en él y prefiero caminar. Pero calefacción si que tiene.

# Me regalaron un reloj, para mi cumpleaños. Muy bueno y con malla metálica que queda muy bien para cuando visto ropa formal.
Tengo mucho de bello. Perdón, tengo mucho vello, eso quise decir, especialmente en los antebrazos y esa elegante malla metálica me los aprisiona de la misma manera que lo hacen las depiladoras femeninas y al moverse el reloj, con su gran masa, arrancan impiadosamente a mis bellos vellos. No es muy agradable y hace que hable solo. Mejor dicho, que insulte en colores de tanto en tanto, principalmente al levantar la mano izquierda. Si, es la que tiene menos vello.

domingo, 2 de octubre de 2011

La veracidad de la carne empanada

Este post no debería existir, pero nació después de ver , en el blog "Pequeños grandes momentos", un video de una versión que jamás había visto o escuchado de una de las canciones que más me gusta desde que era así de chiquitito (dejo cuatro centímetros entre el pulgar y el índice).
Pero como este no es un blog en el que sólo se publique una canción porque sí, decidí contarles la verdad sobre el post anterior. Más no sea para rellenar un poco.
Desde que descubrí las estadísticas de blogger, que nos muestran cuánta gente llega a nuestro blog y de dónde viene, me llamó la atención, que entraban muchísimos a entradas que para mi eran del montón y casi nadie a las que me parecían un poco mejores.
Resulta que los buscadores los terminan tirando en esta u otra página por el título del post o por las imágenes incluídas. Disculpen mi inocencia, pero pensaba que los podría atraer el contenido.
Hice un experimento, posteando sólo un video de youtube y como titulo del post puse "XXX"
Como resultado, pueden ver una captura de mi pantalla con las estadísticas de esa entrada.
Al menos 3 llegaron buscando mi blog. El resto, da un poco de vergüenza social.
Así las cosas, pero cambiando de tema, les dejo el video que les comentaba.
Pink Floyd es una de mis bandas preferidas, sino la principal. Y aunque fueran una banda, es el gordo Gilmour el que admiro profundamente.
Que alguien me muestre un sólo mejor.
Imposible imitarlo porque no toca la guitarra, la hace cantar.
Salud.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

XXX

Algunos lo hacen con mucho arte.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Imaginación


En los jardines del palacio, mientras caminaba se me ocurrió una gran idea.
Consiste en instalar cañerías, de una habitación a otra. Hasta de una casa a otra. 
El tamaño de la tubería debería ser el suficiente como para ver un rostro. Pondríamos en cada curva de la cañería un espejo, de esa manera podríamos asomarnos a ella y ver a la persona del otro lado. Además podríamos conversar con la otra persona con solo hablar delante del orificio, sentados cómodamente en nuestras casas, sin movernos siquiera. Eso sería revolucionario, marcaría el paso de nuestro siglo XV al moderno siglo XVI.
Otra ventaja. Podrían enviarse papeles escritos al arrojarlos dentro y hacer que una corriente de aire lo lleve hasta el otro extremo. Y no sólo notas. Si una de las notas lleva un hilo y llega al otro lado, podría una persona atar un libro, por ejemplo y que la otra persona tire del hilo hasta que le llegue.
¿Se imagina usted eso? Poder hablar con los demás sentado dentro de su casa, poder verlo, enviarle esquelas.
¡Sin moverse! Es maravilloso. Uno podría mantener una relación amorosa hablándole a su ser amado, enviarle cosas y sin sentir la incomodidad de estar cara a cara. Verlo cada vez que uno quiera sin importar la hora, escuchar su voz.
_¿Usted cree que ese invento hará la vida mejor a la gente?
_No le encuentro el lado negativo, es una idea maravillosa el mundo sería diferente, todos podríamos estar comunicados sin movernos.
_No va a funcionar. ¿Quién dejaría de salir al aire libre por estar sentado en su casa hablándole a un agujero en la pared? Usted está loco.
-Pero no Conde, escúcheme, podría usted pedir que le traigan las cosas que necesite a sus aposentos sin siquiera moverse, llamar a sus lacayos, escuchar música o divertirse, hablar con sus amigos que vivan lejos, siempre que tengan instalada la cañería hasta sus casas claro, pero quienes puedan pagarlo pueden tenerlo.
_Mire, déjese de hablar bufonadas y siga arreglando el jardín , que para eso lo contraté. Además no quiero que vuelva a tomarse el atrevimiento de hablarme mientras paseo por mi parterre o lo haré despedir.
_Si señor, disculpe. A sus pies.
...Maldito conde cara de libro.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

A este post en donde todas las imágenes son cedidas por los autores, aunque no lo sepan.
Si hay algo que me gusta ver son las soluciones originales.
Vean como hacer una buena defensa. Creo que el reglamento no dice nada de esto.

Yo suelo hablarle a las cosas y muchas veces las insulto, pero hay que tener cuidado. Puede ser que un día tomen venganza.


Eso es todo. Disculpen el divague de hoy.
Me voy a comer algo

jueves, 15 de septiembre de 2011

Fuente

Si no fuera por el ruido me gustaría una en el living.
¿Se podrán ver películas?

viernes, 2 de septiembre de 2011

Fibonacci

La tecnología avanza en diferentes direcciones ofreciéndonos mejoras asombrosas a nuestra calidad de vida. Al menos en lo inmediato.
Algunos apuntan hacia la innovación, buscando maneras de obtener más rendimiento de las tecnologías existentes.
Otros, intentan esa búsqueda aprendiendo de la naturaleza, que por algo, utilizando sólo el tiempo, la prueba y error, logra sacar el máximo rendimiento en cada caso.
Una simple hoja de árbol es una usina ultraeficiente de aprovechamiento de energía del medio.
Para los que no sepan, la secuencia de Fibonacci es a la vez de simple, asombrosa.
Consiste en sumar a cada número, el anterior en la escala de los naturales, o sea:
1, 2, 3, 5, 8, 13, etc.
Se puede graficar como superficies.
Y ahí es donde vemos que la naturaleza usa esta secuencia lógica para su arquitectura en muchos casos.
Un pibe de 13 años, realizó un descubrimiento que dejó asombrados y hasta humillados a los ingenieros dedicados a I+D.
Captar energía del sol es para nosotros una gran posibilidad de dejar de depender del petróleo, pero hasta el momento utilizamos pantallas solares que rinden muy poco.

Aidan Dwyer. Este pequeño genio de 13 años ha dado con una idea que permite mejorar entre un 20 y un 50% la efectividad de las células solares tradicionales.
Es muy simple. En lugar de apilar en linea recta los paneles solares, lo hace seguiendo la secuancia de fibonacci, tanto en orientación como en altura. Asombrosamente, se parece a un árbol.

En esta foto se ve un ensayo con la misma cantidad de paneles apilados en forma tradicional y con su método que imita a la naturaleza. EL rendimiento es superior en todos los casos.
Es sólo un ejemplo de cómo, si miramos con mayor atención a la naturaleza podríamos apuntar en el sentido más adecuado.

También en este sentido, conocí hace un tiempo a un hombre muy sensato, que para la mayoría es un loco.
Se llama Jacque Fresco.
Trabaja en el proyecto Venus, que a primera vista parece ser una locura, pero si uno lo escucha hablar, tiene buenas ideas en general.
Se basa en imitar a la naturaleza en las contrucciones, en hacerlo también en la organización social y apuntar siempre a trabajar dentro del medio alterándolo lo menos posible.

domingo, 21 de agosto de 2011

Paraíso (Segunda parte)

Antes leer la primera parte

-¿Cómo estas?-escuchó Alberto entre luces cegadoras y sin saber donde estaba-¿me escuchás?
-Bien -dijo Alberto algo somnoliento- Un poco mareado.
-No intentes levantarte, descansá hasta que te sientas bien, pero los doctores dicen que ya estás bien. Nos diste un susto enorme.
-Lo último que recuerdo es el grito del perro, pobre, lo pisé.
-Si papá, lo pisaste, pero te caíste y te rompiste la cabeza. Pasaste varios meses en coma.
-¿En serio? Estoy un poco mareado, pero no me duele nada, ni los codos que me dolían siempre.
-Si, pasaste casi seis meses en la clínica. Por suerte dicen los doctores que no te van a quedar secuelas.
-Bueno, sin dudas, la mejor manera de estar en un hospital es así, porque ni me di cuenta.
Después de unos días de controles y rehabilitación, que superó con asombrosa rapidez, subieron al auto familiar dejando la clínica.
-Que increíble, así que me perdí seis meses -dijo mientras miraba por la ventanilla del auto.
-Si aunque para nosotros parecieron años.
-Me lo imagino.
¿Y tu mamá dónde está ahora?
-Está en tu casa nueva, ahí vamos.
-¿Cómo casa nueva?
-Si, decidimos vender la casa, pero no te preocupes, todas tus cosas están en la casa nueva. Mejor dicho, en el taller nuevo de la casa nueva.
-¿Me hablas en serio?
- Si papá, ya vas a ver, te vas a enamorar de ese lugar.
Casi no habló en el camino, sólo miraba el paisaje que se volvía cada vez más descampado.
-Pero ¿dónde es? -preguntó intrigado viendo que ya estaban muy fuera de la ciudad.
-Es en un lugar espectacular, donde cualquiera quisiera vivir, no te preocupes.
Pocos kilómetros más adelante dejaron la ruta y se adentraron en un paraje rivereño, un pueblo muy chico a orillas de un río.
-Bien papá, llegamos.
Mientras su hijo abría la puerta del auto, Alberto miraba con la boca abierta sin poder creer que fuera a vivir en ese lugar.
Era una casa con fachada de piedra, metida dentro de un largo terreno rodeado de pinos, en un paraje de postal.
-Pero esto no lo compraron vendiendo la casa, no alcanzaría para un terreno solo. Menos con tremenda casa.
-Si papá, una casa en la ciudad vale casi lo mismo que esta y además encontramos a un fanático que se llevó tu barco y nos pagó muy bien.
-Ah. Al menos sirvió de algo mi locura. Igual yo lo quería vender- dijo mientras caminaba por la entrada de la casa.
-Sentí el aire que se respira acá entre los pinos papá. ¿No te da una sensación de paz?
-Si, dan ganas de tirarse acá en el pasto- dijo Alberto mientras se agachaba para pasar la mano por la hierba.
Antes de llegar a la puerta, ésta se abrió y su esposa estaba detrás emocionada.
Después de un largo abrazo con su esposa y una inevitable sesión de lágrimas, se sentaron en la mesa del comedor, imponente por cierto, donde le contaron la historia de los últimos meses.
-La verdad es que esto parece un sueño, la casa es perfecta, el lugar es una postal.
-Y no viste toda la casa -le dijo su mujer- te falta ver lo mejor.
-¿Mejor?¿Qué más puede haber?
-Abrí el ventanal hijo, por favor.
Mientras se abría el ventanal que daba a la parte trasera, Alberto iba abriendo sus ojos cada vez más, a medida que aparecía la vista del fondo de la casa, donde se veía después de un parque, un pequeño muelle de madera añeja y amarrado a él, un velero de madera.
-No me digan que ese velero es nuestro porque no lo puedo creer.
-Si papá, compramos esta casa a la orilla del río, a un cliente mío, que se fue a vivir al exterior. La usaba los fines de semana. Estaba algo apurado por venderla y después de sacar cuentas vimos que era buen negocio.
Vení, vamos a verlo, es chico, pero vas a poder darte el gusto de hacerle lo que quieras y tenerlo donde debe ser, en el agua.
La cara de Alberto demostraba la imposibilidad de creer todo lo que veía.
Mirá papá -le dijo mientras caminaban por el parque trasero de la casa, camino al muelle- esa habitación la usaba de estudio el dueño anterior, que era pintor. Nosotros pusimos ahí todas tus herramientas.
-Es perfecto.
-Y ahí la quinta de mamá, tiene para entretenerse- dijo su hijo mientras lo llevaba hasta el velero.
-La verdad es que me cuesta creer que todo esto sea cierto. Seguramente vos pusiste plata para comprar esta casa, no puede ser que con vender la otra alcance para todo esto.
-Papá, vos disfrutá de tu vida, no te preocupes por nada, ya hiciste tu parte durante muchos años, ahora date el gusto de vivir como a vos te gusta.

-¿Está sospechando?
-No mamá. Le va a resultar extraño al principio, pero una vez que se acostumbre al entorno, la misma computadora va a ir adaptando los acontecimientos para que se sienta bien y además, está tan enamorado de la casa, que su propia mente se encarga de adaptar los detalles.
Viste que cuando uno está enamorado ve todo color de rosa, ni se da cuenta de lo que sucede alrededor. Este programa se basa en eso, en mantenerlo siempre en un estado de enamoramiento con la vida, donde todo se disfruta.
-Hijo, me da mucho miedo que se vaya a dar cuenta, que se sienta engañado.
-No tengas miedo mamá, está todo pensado, no se va a dar cuenta. Él es feliz ahora.
-Pero imaginate el golpe que sería darse cuenta que todo esto que está viviendo es sólo un sueño y que en realidad está postrado en una cama como un vegetal de por vida.
-Mamá, su realidad es esta, él está siendo feliz y su mente hará lo posible por mantenerlo así, el programa simplemente le dibuja el entorno, pero es su mente la que hace el resto.
en definitiva, es lo mismo que vivimos todos. Quien te dice que nosotros no estamos viviendo lo mismo que él.

sábado, 20 de agosto de 2011

Paraíso (Primera parte)

-¿Ves ese nogal?- Preguntó Alberto a su hijo
-Si, el árbol ese que da nueces.
-Claro, el nogal da nueces. Bien, ese árbol lo planté cuando eras muy chiquito y quería tener nueces frescas porque sabía que te iban a gustar.
-¿Y cómo sabías que me iban a gustar a mi?
- Bueno, a mi me gustan mucho y algunos gustos se heredan.
-A vos te gustan las aceitunas y a mi no.
-No te gustan ahora, pero cuando seas grande te van a gustar mucho.
-¿Y cómo sabés?
-Digamos que, mirando atrás.
-¿Mirando atrás podes saber?
-Si, es una de las mejores maneras de ver el futuro. A mi de chico no me gustaban las aceitunas, pero al abuelo le gustaban mucho, igual que los pickles. Con el tiempo me empezaron a gustar a mi también y si hoy me pongo a pensar, nos gustan casi las mismas cosas.
-Pero a vos te gusta ir a pescar y a mi no. Yo me aburro mucho.
¿Cuando sea grande me va a gustar también?
-Claro, puede ser, aunque hoy ya no es lo mismo que antes ir a pescar. Antes era una aventura, uno se encontraba solo y tenía que arreglarse con lo que tenía a mano, era libre , nadie te decía lo que tenías que hacer y era muy lindo pasarlo en un lugar así.
Hoy ya no quedan lugares tranquilos, deshabitados donde tener una aventura. Si vas a pescar se te engancha la línea con el de al lado, tenés que aguantar la música que pone el del otro lado y los gritos de las mujeres llamando al marido o a los hijos. Ya no se disfruta. Pero es posible que te guste alguna otra actividad que te dé esa sensación de libertad y aventura, aunque no sea pescando.
Pasaban horas hablando mientras hacían alguna actividad manual, porque ninguno de los dos podía estar quieto.
-Alberto, decime una cosa ¿Te parece bien ponerte a armar un barco en el patio?- Preguntó su esposa bastante molesta, aunque sabía la respuesta.
-Mirá, si espero a poder tener uno, me voy a hacer viejo para disfrutarlo. Así me entretengo y no molesto a nadie.
-¿pero para que querés un barco en el patio?
-Por supuesto que cuando lo termine lo voy a llevar al agua, no lo voy a dejar acá en el patio.
-¿Y cómo lo pensás sacar, no ves que ya no pasa por el portón?
-Vos dejame a mi, yo tengo todo pensado- Le dijo Alberto a su mujer que entraba a la casa golpeando la puerta.
Durante la cena, no hablaron.
-Si querés lo publico y lo vendo así como está- Dijo Alberto intentando comenzar un diálogo ausente durante casi todo el día.
-No, no es eso. Si vendés este, te vas a poner a hacer otro al poco tiempo, ya te conozco.
-El nene ya es grande, le dimos lo necesario para tener un buen estudio, es un buen profesional, tenemos una linda casa ¿Que más podemos hacer?
- No se, algo que nos incluya a los dos puede ser.
-Si, tenés razón. Pensé que estabas bien- dijo Alberto mirando al techo de la habitación- por lo visto no.
-No estoy mal, pero vivimos en una rutina que a veces me satura.
-Pensemos que hacer, nada nos ata ¿Que te gustaría?
No sé -dijo la mujer mirando al techo, aunque la habitación estaba a oscuras- tener un lugar para hacer una quinta, cuidar mis plantas, salir de esta ciudad de locos.
Al otro día Alberto miraba su proyecto de barco en el fondo de su casa.
-Tiene razón Capitán -le dijo Alberto a su perro- esto no tiene sentido, no me va a alcanzar la vida para terminarlo y para sacarlo de acá, lo tendría que desarmar todo y volverlo a armar.
El perro lo miraba inclinando la cabeza, moviendo la cola y como siempre, siguiéndolo durante todo el día, entre herramientas y maderas.
Decidido a desarmarlo y vender las partes, Alberto subió a la cubierta de su proyecto, que aunque no tenía más de 8 metros de largo, parado sobre la estructura de madera que lo mantenía en pié,  resultaba de una la altura de casi 4 metros.
-A ver Capitán, correte que tengo que sacar esto del medio -Le dijo mientras sostenía una pesada pieza del techo de la embarcación.
El perro se movió, pero como siempre, se mantuvo cerca. Tan cerca que al girar con la pesada pieza, sin darse cuenta lo pisó, tropezó con las herramientas que estaban detrás y cayó al piso de su jardín.
El golpe contra el suave césped, no hubiese sido tan grave, pese a la altura de la caída, pero recibir sobre su cabeza el peso del techo del barco le provocó la rotura del cráneo.

jueves, 4 de agosto de 2011

Budilnik


Mis instintos más básicos, más animales, irracionales e incontrolables aparecen con sólo escucharlo.
Controlo mis deseos de tomarlo con mis manos y destrozarlo, aunque no se si sería capaz de hacerlo.
En el fondo sé que lo necesito. Tengo que admitir que tiene razón, pero lo aborrezco.
Por más que pasen los años no me acostumbro a él, no quisiera escucharlo nunca más, pero aún así, me duermo a su lado.
Cada día comienzo poniéndole una mano encima y sólo con eso se calla.
Llevo 20 años durmiendo a su lado y lo odio. Pero a la vez, no puedo dejar de mirarlo.
No quiero ni nombrarlo.

orë me zile
Wecker
منبه
զարթեցուցիչ ժամացույց
будилник
闹钟
clog aláraim
アラームクロック
đồng hồ báo thức
alarm clock
vekkerklokke

sábado, 30 de julio de 2011

El gran descubrimiento.

Se movía de una manera extraña. Muy rápido para un hombre de su edad.
Para quienes lo conocían era síntoma inconfundible del entusiasmo repentino de ver que su experimento daba frutos, de vislumbrar resultados extraordinarios un paso más adelante.
Porque tenía esa virtud, supongo que igual que un buen ajedrecista, que con su mente va dos o tres jugadas por delante del tablero.
Él podía adelantar los resultados de casi cualquier experimento y estar desarrollando en su imaginación el próximo antes de terminar el actual.
Y así estaba ese día, eufórico, conectando cables, mangueras y moviendo recipientes y aparatos sin parar.
Mientras tanto, el mundo seguía su rutina.
Afuera de su abandonado laboratorio la gente pasaba sin tener la menor idea de la importancia del descubrimiento que estaba por hacer el doctor Ramag.
Es más, nadie podía imaginar que ese frente descolorido con faltantes de revoque y esa vereda rota por las raíces de los árboles fueran de un laboratorio. Sin dudas parecían de una casa abandonada.
En realidad era su casa. Años atrás vivían ahí su mujer y sus hijos, pero el carácter ermitaño del doctor, sumado a su introspección lo alejaban de la gente, a veces de la realidad y con el tiempo, de su familia.
Su laboratorio comenzó siendo un cuartito en el fondo, en una esquina del jardín, pero poco a poco le fue quedando chico y pasó a ocupar una de las habitaciones de la casa, después dos y al quedarse solo, tiró algunas paredes y toda la casa pasó a ser lo que es hoy, un laberinto de mesas, aparatos irreconocibles y cajas.
-¡Mirá Fibo!
¿Te das cuenta de lo que significa esto?- Dijo a los gritos mirando a su perro.
El perro lo miraba ladeando la cabeza algo desconfiado. Que su patrón le hable podía significar dos cosas. Que esté muy feliz por haberle salido algo bien y eso signifique tenerlo de buen humor, que se acuerde de darle de comer y prestarle atención, o que descargue su frustración revoleándole una patada o alguna herramienta.
-Esto es increíble Fibonacci.
¡Esto funciona!-
Casi no hablaba con nadie. Solo lo necesario para comprar comida en el almacén de la esquina o en algunas casas de insumos industriales
En la mesa del experimento rodeada de aparatos había una campana de vidrio con algunas cosas conectadas en una maraña de cables.
El doctor puso dentro una manzana. encendió en secuencia todos los aparatos y después de llenarse de vapor la campana, un destello de luz azul. Al dispersarse el vapor, la manzana no estaba.
-¿Ves Fibo? se fue.
Llevaba años trabajando en una teoría y esa noche encontró la manera de demostrarla.
Podía hacer desaparecer la materia, pero sin cambios de energía, por lo tanto esa materia no se desintegraba sino que pasaba a estar en otro lado.
Los cálculos que le dijeran con certeza a dónde viajaba esa materia estaban inconclusos.
Varios pizarrones llenos de cálculos rodeaban un sillón donde el doctor se sentaba a pensar y ese detalle se le escapaba. Ninguna de las teorías aceptadas respondía a sus experimentos.
-La materia no se crea de la nada ni desaparece. Esa manzana está intacta en algún lado- Dijo en voz alta mientras apoyaba la frente sobre su mano.
Esa noche no durmió. Siguió armando aparatos, desarmó el interior de un armario, lo selló y comenzó a conectarle cosas.
Cerca del mediodía del día siguiente, metió un cuaderno dentro del armario, el plato de su perro lleno de comida y una botella con agua.
-Vení Fibo, tomá- Le dijo al perro que entró contento a comer de su plato.
-Buen día doña Eva ¿Que se cuenta?
-Bien don Ruben, haciendo las compras indispensables nada más, porque la jubilación alcanza cada vez menos.
-Uy, no se queje más ¿sabe cuánta gente quisiera vivir como usted?
-Si, tiene razón, la verdad es que hay quien está peor, por lo menos comemos todos los días.
-¿Que le doy doña Eva?
-Deme medio kilo de pan y trescientos gramos de jamón cocido.
-Al que no veo hace rato es a su vecino- dijo el almacenero mientras le cortaba el fiambre.
-Si mire, no se si no se habrá muerto ahí adentro, porque hace más de un mes que ni ruidos se escuchan. Y eso que no era muy silencioso. A veces eran las 3 de la mañana y ese loco estaba serruchando o clavando algo.
-Ni al perro veo, que solía soltarlo a la mañana y se la pasaba en la vereda ladrándole a todos los que pasaban.
- Ojalá que se hayan mudado- dijo la vecina mientras cargaba su bolsa y pagaba la compra.- yo no lo voy a extrañar.
-Que le vaya bien doña Eva, mándele saludos a su hermana.

viernes, 29 de julio de 2011

Dichos

"Vengo madrugando toda la semana.
¿Y mi ayuda divina?"

"La felicidad está a la vuelta de la esquina.
Y me vengo a enterar ahora que me vine a vivir al campo."

"Vengo del pasado."

Antes pensaba que twitter era algo totalmente sin sentido al menos para mi.
Sigo pensando lo mismo y además si hay algo bueno como esto se puede leer todo junto en una página.

sábado, 2 de julio de 2011

Los telefonos celulares pueden causar la muerte.

Reveladores estudios de importantísimas universidades revelan, que sólo las universidades de medio pelo se encargan de publicar como importantísimos, estudios que no merecen perder el tiempo.
Pero aún así existen estudiantes obligados a realizar alguna investigación para lograr sus títulos y estudian durante un año, por ejemplo, el comportamiento del sistema digestivo, al ser alimentadas con azúcar de caña comparada con el azúcar de remolacha, de un grupo de hormigas sudamericanas en extinción. Los resultados suelen ser concluyentes. O algo así.
No obstante algunas investigaciones tienen verdadera utilidad social el público reacciona ante los resultados.
El tema del peligro de los celulares es sin dudas uno de los mejores ejemplos de estudios bien realizados y con un impacto social irrefutable. Basta con ver las estadísticas que muestran que luego de haberse publicado el resultado nefasto que causa en la salud el uso del intercomunicador social por excelencia, un porcentaje de la población dejó de usarlos de lleno.
Ese porcentaje se eleva al 0,001% de la población sexualmente activa de una muestra realizada en 1000 personas. Sacando cuentas de complejidad universitaria, eso representa a una sola persona y que tal vez dejó de usar su teléfono porque lo perdió o se le cayó dentro del inodoro al inclinarse a bajar la tabla.
Lo dicho, es irrefutable.
Pero el peligro del uso de estos cómodos e indispensables aparatos es innegable. También es innegable lo útiles e indispensables que son, principalmente para las compañías que brindan el servicio.
La radiación que emanan al funcionar puede afectar a las células a nivel cromosómico y provocar mutaciones y cáncer. Pero eso es lo menos peligroso.
Imaginemos esta situación, que trataré de ejemplificar de la manera más simple posible.
Usted es casado y se encuentra entrando a su casa, con los zapatos en la mano, sin encender las luces y tan sigiloso como un gato al acecho, intentando no despertar a su cónyuge porque se le hicieron las 4 de la mañana en una reunión de negocios que solo incluía a su secretaria. Al pasar sin hacer ruido por al lado de su pareja durmiente, suena este artilugio electrónico con el ringtone de la bamba. No es necesario estar cursando un doctorado para evaluar las consecuencias.
Tan peligrosos son, que no necesitan que los tenga uno consigo para causarle serios problemas.
En otro ejemplo sacado de la más pura ficción y lejana a la realidad personal, imagine el caso en que uno se olvida el móvil, como le dicen los españoles y aparece un mensaje de texto, equivocado, por supuesto, que dice algo así como "lo de anoche fue hermoso, te espero a la misma hora de siempre".
Su pareja nunca le revisa los mensajes, pero como usted se lo olvidó, pensó en ver si era algo importante y evitarle un problema.
¿Ahora me entiende?
Sin dudas que puede causar serios problemas para la salud.
Abandone su uso. O la monogamia.

sábado, 14 de mayo de 2011

Serás lo que debas ser

¿Que se hace cuando la realidad nos queda chica?
Que no es lo mismo que sentirse superado por ella. En este último caso, algunos deciden terminarla, lo cual siempre me produce la misma sensación de egoísmo de parte de los que huyen, dejando atrás una realidad aún peor para los que quedan.
Pero no era eso a lo que me refería. Digo, cuando queremos vivir más allá de nuestra realidad. Cuando aunque nuestra vida sea un jardín de rosas, donde todo se vea que va sobre ruedas y desde fuera nos envidien, a nosotros no nos alcanza.
Decidir un cambio de rumbo, comenzar de nuevo con otros objetivos, ser lo que queremos ser y no lo que la vida nos impone.
¿Eso es posible?
¿O es tan egoísta como suicidarse y dejar detrás una familia destrozada?
¿Resignarse a vivir como la suerte nos impuso es lo más indicado?
Sin dudas, para todo el mundo parece ser así. Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer, cumplir con sus responsabilidades.
Y no me digan que hay que buscar el equilibrio, porque si fuesen realidades compatibles, no habría desgarro interior. 

Y Seguir esperando a ver que pasa es ver como se van cerrando caminos. Antes era caminar sin rumbo, después era cambiar de carril a gusto, viendo como siempre parecía ser mejor el de al lado.
Se puede ser perfeccionista con su obra, pero no con su vida. A ella hay que tolerarle las imperfecciones.


Pero no se asusten, no hablo de mí, es sólo un pensamiento de día de lluvia.

jueves, 31 de marzo de 2011

No, no es lo mismo.


Un día de otoño espectacular, con mucho sol, calor un poco exesivo para esta época pero al bajar el sol el aire fresco nos recuerda que el verano terminó.
Y está ideal para escribir. Dan ganas de sentarse comodo en el jardín, con las últimas luces de un sol rojiso y apenas una briza.
No hay mejor momento para sentarse a escribir, poca gente alrededor, ya no hay nada pendiente para acer y uno puede dejar volar la imaginasión a lugares insospechados sin un argumento prefijado. Los personajes crean su propia historia, me sorprende y me enticiasma ver donde me lleban. Soy el primer sorprendido con la trama y quiero ler más, descuvrir el final inzospechado pero no puedo segir, me distraen las faltas ortograficas al punto de aserme impocivle la consentrasión en el testo.
Cepan dizculpar, pero correjir escritos de cekundaria me deja hasí.

lunes, 21 de marzo de 2011

EL CANTO DEL VIENTO


Corre sobre las llanuras, selvas y montañas, un infinito viento generoso.
En una inmensa e invisible bolsa va recogiendo todos los sonidos, palabras y rumores de la
tierra nuestra. El grito,. el canto, el silbo, el rezo, toda la verdad cantada o llorada por los
hombres, los montes y los pájaros van a parar a la hechizada bolsa del Viento.
Pero a veces la carga es colosal, y termina por romper los costados de la alforja infinita.
Entonces, el Viento deja caer sobre la tierra, a través de la brecha abierta, la hilacha de una
melodía, el ay de una copla, la breve gracia de un silbido, un refrán, un pedazo de corazón
escondido en la curva de una vidalita, la punta de flecha de un adiós bagualero.
Y el viento pasa, y se va. Y quedan sobre los pastos las "yapitas" caídas en su viaje.
Esas "yapitas", cuentas de un rosario lírico, soportan el tiempo, el olvido, las tempestades.
Según su condición o calidad, se desmenuzan, se quiebran y se pierden. Otras, permanecen
intactas. Otras, se enriquecen, como si el tiempo y el olvido -la alquimia cósmica- les hicieran
alcanzar una condición de joya milagrosa.
Pero llega un momento en que son halladas estas "yapitas" del alma de los pueblos. Alguien
las encuentra un día. ¿Quién las encuentra? Pues los muchachos que andan por los campos
por el valle soleado, por los senderos de la selva en la siesta, por los duros caminos de la
sierra, o junto a los arroyos, a junto a los fogones. Las encuentran los hombres del oscuro
destino, los brazos zafreros, los héroes del socavón, el arriero que despedaza su grito en los
abismos, el juglar desvelado y sin sosiego.
Las encuentran las guitarras después de vencido el dolor, meditación y silencio transformados
en dignidad sonora. Las encuentran las flautas indias, las que esparcieron por el Ande las
cenizas de tantos yaravíes.
Y con el tiempo, changos, y hombres, y pájaros, y guitarras, elevan sus voces en la noche
argentina, o en las claras mañanas, o en las tardes pensativas, devolviéndole al Viento las
hilachitas del canto perdido.
Por eso hay que hacerse amigo, muy amigo del Viento. Hay que escucharlo. Hay que
entenderlo. Hay que amarlo. Y seguirlo. Y soñarlo. Aquel que sea capaz de entender el
lenguaje y el rumbo del Viento, de comprender su voz y su destino, hallará siempre el rumbo,
alcanzará la copla, penetrará en el Canto.

                               ATAHUALPA YUPANQUI

domingo, 20 de marzo de 2011

Epecuén.

Llegué a este lugar en el año 92 o 93 y tenía algo que para mi es indispensable en el paisaje. Mucha agua.
Por acá no pasan ríos, ni estamos cerca del mar, pero hay lagunas.
Lagunas chicas, bañados llenos de vegetación palustre y mucha vida, así como enormes lagunas, o tal vez lagos, porque desconozco donde está el límite en el tamaño donde dejan de ser lagunas y pasan a ser lagos, pero lo que sé, es que en algunos casos del otro lado del espejo del agua solo se veía horizonte.
Para los amantes de la pezca, esto era el paraíso. Uno paraba al costado de un camino, ponía la parrilla y mientras de hacía el asado, tiraba la caña para obtener los pejerreyes más grandes posibles y en una cantidad impensada para los que venimos de la ciudad.
Tantos peces había que era muy común que algún vecino te viniera a ofrecer 10 o 15 piezas porque había ido a pescar y no sabía que hacer con tanto.
Acá conocí a las nutrias. Al menos así les decían acá, porque en realidad son Coipos. La nutria es carnívora, come peces y el coipo es vegetariano y más chico.
Estaban por todas partes y cazarlos era un deporte muy común, ya que su piel es muy buena y al disco, con cebolla y arvejas son riquísimos.
En casi todas las casas había al menos una alfombrita de piel de nutria al lado de la cama o en el comedor.


Pero aunque yo lo conocí así, no era este el paisaje de antaño por estas tierras.
Había chacareros con todas sus tierras bajo el agua y algunos, la mayoría, tenía una buena parte inundada y mantenía a sus animales o cosechaba las tierras algo más altas donde el agua no llegaba.
En muchos lugares, los caminos eran de piedras que habían traído de las canteras de las sierras cercanas del cordón Montañoso del Sistema de Ventania  levantando varios metros los caminos originales que amenazaba o había tapado el agua.
En el año 85 toda esta zona sufrió una gran inundación y el paisaje se modificó drásticamente.
En cada asado, alguno arrancaba a contar anécdotas de sus años mozos en donde lo pasaban muy bien en Epecuén.
Epecuén fue desde la década del 20 una villa turística muy importante, visitada por gente de todo el país y del exterior donde ya eran famosas sus aguas curativas.
Según las anécdotas que escucho desde hace 20 años, la noche en ese lugar era espectacular y durante el verano todo el mundo recorría los 60 Km de camino de tierra que lo separan a mi localidad.
No se si la nostalgia agranda las historias que me cuentan, pero según ellos las enormes piletas de agua salada, las playas y hoteles se veían abarrotadas de gente durante la temporada de verano.

El castillo es una de las postales más comunes de esa época y que no me animo a contar su historia, porque son muchas las versiones sobre su orígen.
Pero aunque su esplendor parecía insoslayable, había muy pocas fotos y menos aún videos que me mostraran como era realmente ese lugar para tener una idea objetiva sin los contaminantes que el recuerdo va agregando en la memoria.



Sin dudas era muy grande. El turismo lo hizo crecer mucho y la falta de medios técnicos de la época sumado a la certeza de que siempre va a estar ahí, hicieron que hoy no sea fácil encontrar imagenes de sus mejores tiempos.
Las pocas que hay son familiares, amarillentas y unas cuantas que se repiten en todos los sitios de internet.

Yo lo conocí como pueblo fantasma, por el que se podía pasear sólo en bote entre los edificios debajo de 2 metros de agua en los mejores casos. El paisaje totalmente blanco, dada la altísima concentración de sales y minerales de sus aguas. Los árboles muertos, sin hojas pero de pie, de inusual color blanco con sus ramas saliendo de la laguna.
Apenas emergía la punta de la torre del castillo, hasta que se terminó de derrumbar bajo el agua.
Un documental del antes y el después que recomiendo que lo vean.

Pero el agua está bajando. Año tras año, se ven emerger casas que antes no se veían, aparecen caminos y puentes.
Ayer visité Carhué y si bien había escuchado de la existencia de un camino que lo unía con Epecuén, siempre estuvo perdido bajo el agua. Digo siempre, aunque en realidad es hace un cuarto de siglo.
Ayer aunque no estaba en mis planes, me encontré caminando por ese para mi nuevo camino. Lo recorrí como una aventura, descubriendo un paisaje asombroso mientras charlaba con un amigo.
Se me ocurrió preguntarle a una persona que volvía caminando si ese era realmente el camino que llegaba hasta la villa y me dijo que si, que hacía poco que se había reaparecido, pero su relato se vio cortado por la emoción.
Sólo los que lo vivieron saben lo que es haberlo perdido todo de esa manera y verlo de nuevo les refresca ese dolor. No se me ocurrió volver a preguntarle nada a nadie.
Video con fotos
Estatuas de sal un buen documental de 6 partes.

 No llevé cámara, porque en realidad pensaba ir a jugar al golf, por lo tanto las imagenes no son propias, pero en alguna oportunidad voy a grabar lo que se ve hoy de este fantasma que emerge de la laguna.
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