Importante, no lea esto hasta leer el capitulo 1 y el capítulo 2 ¡Basta! Gritó tomándose la cabeza. Quería averiguar quién era el de los mensajes pero no pudo soportar la presión y apagó la máquina nuevamente. No sólo la apagó sino que la desenchufó de la pared. -No puedo Felipe , no puedo, no quiero saber, no quiero ver más esa computadora. Me voy a bañar. Entro al baño y mientras se desvestía pensaba que lo único bueno de ese domingo había sido ir a ese bar. En el momento no le prestó demasiada atención, aunque lo sintió muy amable, estaba demasiado alterada para que su cabeza se fijara en un hombre. Entró a la ducha y el sonido del agua produjo de inmediato el relax que estaba necesitando. Se tomó su tiempo, que por lo general es bastante, en bañarse, cerró la ducha y notó que la luz en el baño estaba cambiando. Corrió la cortina de un golpe y pudo ver que por la ventana del baño se veía la luz del sol. -Que bueno, al menos salió el sol. Necesito salir. Salió del baño y le extrañó...
Mmmm, no ha estado mal paladear aquellos gratos sabores añejos.
ResponderEliminarSaludos!
Sólo pasé a decirte HOLA, en estas ganas de volver y no volver!
ResponderEliminarHola, Gamar, somos familiares de Carlos A. Cerletti, y vimos por casualidad que en 2008 publicaste un comentario sobre él y sus cuentos, con el link a la página que armaron en la escuela. La verdad que es muy lindo lo que escribiste, y nos gustaría contactarnos con vos!
ResponderEliminarHola Maxi, un gusto tener contacto. Mi mail personal es gamar3@gmail.com.
EliminarSaludos
Saludos, Gamar
ResponderEliminarSe echa en falta tu buen hacer, amigo