viernes, 31 de mayo de 2013

De la necesidad nace... algo.

Desde muy chico, la música fue para mi mucho más que para el resto.
Seguramente influyó el entorno, ya que mi papá era o es músico, no se si se deja de serlo cuando se deja de tocar, y solía haber en casa algunos otros músicos cuando era yo muy chico. Al crecer dejaron de venir, pero en cada fiesta aparecía la guitarra y los escuchaba cantar algunas zambas.
A mi me dejaban tocar el bombo y recuerdo vagamente las felicitaciones por llevar muy bien el ritmo, pero eso fue de muy chico y después nunca más.
En mi casa había muchos discos. También hubo magazines.
Unos armatostes de plástico con 4 pistas que sonaban tremendamente bien. Comparados con el sonido del Wincofon claro.
Pero la estrella fueron los casettes. Toda la discografía de los Beatles en casettes sonaron infinidad de veces.
Haber nacido en esa etapa de oro del rock nacional también fue una suerte, porque me tocó ver los comienzos de enormes artistas y poder haberlos visto tocar cuando no eran nadie te da otra perspectiva de esas grandes estrellas.
Hubiese querido una guitarra desde chico, pero no era posible.
Estaba la guitarra clásica de mi papá, pero no era la eléctrica que yo quería.
Cuando le pareció que yo ya podría aprender música se dedicó a darme clases. Yo emocionado me imaginaba haciendo riffs y solos, pero las clases eran lectura de notas, técnicas que en ese momento me resultaban sin sentido y ejercicios repetitivos muy poco emocionantes.
El pedía una hora por día a ejercitar. Yo me encerraba en el comedor y hacía los ejercicios. Una vez, dos. A la tercera ronda ya estaba más aburrido que una piedra y me ponía a sacar canciones que me gustaban. Para él eso atentaba en contra del método de enseñanza y me amenazó con no volver a enseñarme nunca más si volvía a escucharme haciendo eso en lugar de mis ejercicios.
Siempre fue de palabra.
Por suerte no me prohibió usar la guitarra, pero yo lo que quería era una eléctrica. Nunca había tenido una cerca, menos tocarla, pero quería eso.
Un día apareció mi papá con una guitarra espectacular. Era una acústica, no era una eléctrica, pero se parecía más a una eléctrica y como según él ya no tenía ganas de tocar, cambió su Estrada de concierto, por esa acústica de muy mala calidad y un tv blanco y negro que nunca funcionó.
No tardó en darse cuenta que fue uno de los peores negocios de su vida aunque siguió perfeccionándose hasta hoy.
Yo miraba esa guitarra y se veía como una de las que se veían en las revistas. Cuando uno la hacía sonar, era como una pelea de gorriones. Imposible de tocar, era una basura bien lustrada.
Así que me quedé sin profesor y sin guitarra.
Pero al poco tiempo se me ocurrió ponerme a fabricar mi propia guitarra eléctrica. Peor que esa no podría sonar.
Y en pocos días, usando algunas piezas de la intocable, nació la Gamar 001, la primera guitarra que hice y por fin tuve una eléctrica. Había heredado algunos de los defectos de la otra guitarra de la que saqué algunas piezas pero yo era feliz y podía tocar una guitarra eléctrica al menos los pocos minutos que duraba afinada.
Sabrán que una guitarra eléctrica necesita un amplificador y se imaginarán que tampoco tenía uno, pero gracias a mi hobbie, la electrónica siempre había algo donde enchufarla.
Tardé muchos años hasta poder al menos tocar unos minutos una verdadera guitarra y eso provocó mi divorcio incondicional con la Gamar 001. Me creía muy malo tocando gracias a ella, en parte.
Con los años me fui de mi casa y le dejé la guitarra a mi hermano más chico que se dedicó de verdad a la música y nunca más la tuve en mis manos.
Hasta hace un mes, que la vi, les pedí si podía traérmela y ya de otro color, después de casi 30 años, vuelvo a tener la gamar 001 en mis manos.
En mi recuerdo era una guitarra que sonaba bastante mal, pero pasé muchas horas torturando vecinos y fue mi único instrumento hasta no hace muchos años.
Alcanzó con que, después de una restauración, la enchufara y pudiera volver a escuchar ese sonido, ese timbre tan característico. Una porquería.

17 comentarios:

  1. ¡felicitaciones por tu esfuerzo amigo Gamar! Me gustó mucho leer esta parte de tu personalidad!!!!

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    1. Gracias Lao, pero que no se entienda como que fue un gran esfuerzo. Gracias que no podía tener las cosas compradas aprendí a hacer y hoy vivo de eso. Y viendo resultados, al compararme con algunos amigos que tenían de todo, le digo que sali ganando.

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  2. Debe ser porque me estoy poniendo viejo y sensible que al leerlo se me piantó un lagrimón y no es una metáfora.
    Lo felicito por su guitarra y sobre todo, por haber concluido el proyecto. Yo, a los 14, moría por dos bafles para poner al pedorrísimo winco de mi primo.
    Nunca llegué a armarlos porque no tenía guita para los parlantes Lea.
    Eramos tan pobres que de chico dibujaba en el papel con el que el almacenero envolvía las galletitas que se compraban de a cuarto kilo.
    No había plata para profesor de dibujo, para hojas canson y témperas buenas, no había plata para profesor de guitarra (yo quería estudiar), no había plata para nada más que para morfar y de vez en cuando comprar algo de ropa (porque también la heredábamos de los primos).
    Y lo que son las paradojas, a mi hijo, cuando me pidió la guitarra, salí corriendo y le compré una Les Paul negra con tres mics de un luthier que es hermosísima, un amp de 30 watts y un pedal Boehringer y ahí está todo, muriéndose de risa en su cuarto. Yo, hubiera matado por tener un instrumento musical.
    Por favor, mándeme una foto de la Gamar 001, please. Esa guitarra vale más que una PRS.

    Pdta:
    Una pregunta:
    Si usted la llama la Gamar 001 quiere decir que hay otras o está por haber otras?
    Le pregunto porque tengo ganas de hacer un curso de Luthieria.

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    1. Le aseguro que no esperaba escribir algo que emocionara, es más, como me suele pasar, la idea era escribir sobre otra cosa y terminé con una anécdota.
      Yo tampoco tenía acceso a nada, pero igual que con la guitarra, en casa todo se hacía y no puedo decir que me privé de nada, ni que fuera un esfuerzo doloroso, porque usar las cosas que uno hizo con sus manos da una sensación que pocos conocen.
      Es muy evidente que lo que no cuesta no se valora y suele pasar que uno hoy le de a los hijos lo que hubiese querido tener de chico y a veces se pasa. Pero yo soy de la idea de no darle todos los gustos, que sepan valorar, aunque la excepción está en las herramientas. Si quiere hacer música que tenga instrumentos a mano, si quiere pintar, bailar o lo que sea que quiera hacer, que no se frustre por no tener a mano las herramientas.
      La foto está, es la tercera y la tiene mi hermano chiquito.
      Esa guitarra la hice hueca, yo no sabía que eran macizas y por eso sonaba tan feo pero sonaba. Y si hubo muchas pero debe ser por mi complejo de reutilizar que casi siempre desarmaba la anterior para hacer una nueva. Trabajo algo con luthería pero haciendo restauraciones, calibración y esas cosas, aunque ando con muchas ganas de hacerme un bajo. Mire esto http://www.musiquiatra.com/viewtopic.php?f=83&t=61617
      Ademas de ser un artista y lograr uno de los mejores instrumentos del mundo, hace todo, no se dedica a ensamblar.
      No se prive de ese curso, ojalá yo pudiera.
      Un placer volver a leerlo después de tanto tiempo, un abrazo.

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  3. Las historias inventadas pueden ser peores o mejores, pero las vividas me parecen mucho más interesantes si, como la tuya, están bien contadas.

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    1. Solo que algunas de las historias inventadas tienen cosas reales y algunas de las que parecen anécdotas son totalmente inventadas.

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  4. Me parece sumamente interesante conocer màs sobre la vida de los bloggers que frecuente, en especial cuando son tan escondedores como usted. JA!Sè de su pasiòn por la mùsica pero què bueno es conocer sus primeros pasos. Y siga hablando de mùsica, asì se inspira, no vaya a ser cosa que se le dè por hablar de fùtbol.....( Con cariño de una gallina que hincha por el Tolo todos los fines de semana, menos cuando juega contra River claro!)

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    1. Mire la única manera de que hable este año de fútbol es que salgamos campeones, o sea...

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  5. Pues quizás no pretendieras escribir algo emotivo, pero lo cierto es que todo lo relacionado con los sueños de un niño y las ilusiones que en esas edades se suelen tener, a mi hoy me llegan dentro y me tocan la fibra.

    Viendo la foto de tu perfil, guitarra en mano, me queda claro que no fue nunca un capricho pasajero, y que aun hoy es importante la música en tu vida.
    Yo empecé a estudiar música con mis hermanos y los tres lo dejamos por el mismo motivo: la teoría era un tostón y lo que de verdad ansiábamos era tener un instrumento entre las manos, cosa que no era posible.

    un abrazo
    (Se supone que el felicérrimo niño de la foto eres tú, ¿no? :)

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    1. Siempre pensé que era un error, y lo discuto cada tanto con amigos músicos que se dedican a la docencia, lo de enseñar primero la teoría básica, eso aburre y frustra al 80%.
      ¿O acaso le enseñan poleas antes de andar en bicicleta?
      Seguro que si se le da la oportunidad de que le saque algo interesante al instrumento, aunque no sepa lo que hace, cualquier alumno se entusiasmará y querrá sacar cosas mejores, más elaboradas y en medio ir metiendo la teoría.
      Y no, ese es mi hermano menor sosteniendo esa primera guitarra, yo tendría en ese momento unos 17 años y la guitarra la habré terminado entre los 13 o 14 años.
      Un abrazo.

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  6. Que buena historia Gamar pero ¿cómo un niño de 13 o 14 años puede armar una guitarra? ¿es usted extraterrestre o qué?.

    No cabe duda que lo musical y talentoso ya se trae de nacimiento y usted es un claro ejemplo.

    Cuéntenos más de sus historias. Esta consiguió trasladarme en el tiempo e imaginarme todo eso sucediendo allá en la lejana ciudad de Buenos Aires.

    Beso.

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    1. Estoy dándome cuenta, después de ver los últimos posteos, escasos por cierto, que son anécdotas la mayoría.
      No es buen síntoma. Pero es un recurso. Ya veré si me acuerdo de otra interesante.
      Beso

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  7. La mejor historia que he leído sobre una guitarra. No creo que su sonido sea una porquería.


    Saludos

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  8. Y seguro que esa porquería te pareció deliciosa tantos años después! Un abrazo desde tierras muy lejanas!

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  9. Siempre le guardarás cariño por muy espantosa que sonara.. por aquello que llaman recuerdos nostálgicos.

    Besos de una vieja amiga bloguera que ha vuelto a las andadas, jejeje, ven a visitarme cuando quieras!

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