jueves, 26 de marzo de 2009

Un poco especial


Subiendo a un colectivo, una mañana, camino a la escuela, pagué el boleto, vi a una persona que por alguna razón me llamó la atención y en ese punto, me di cuenta. Lo había vivido. En realidad lo recordaba y además recordaba que estaba vacío el tercer asiento doble del lado de la ventana. Y en efecto, caminé por el pasillo y me senté en el tercer asiento doble del lado de la ventana.
Nunca había sentido algo así y ese día mi cabeza giró alrededor de eso.
Me sentía especial, tendría 13 años y a partir de ese día el suceso se repitió con bastante frecuencia. A nadie me animaba a contarle, en primer lugar, porque pensaba que nadie me creería. Segundo, porque sentía que podría llegar a dominarlo y ver el futuro.
A esa edad las historias fantásticas estaban cerca de haberlas creído reales. La imaginación era el juguete más común y más divertido de los chicos. Bastante lejos de lo que pasa hoy, donde la televisión y los juegos de computadora hiper realistas no dejan lugar a la imaginación, no hace falta.
Por alguna razón a la mañana y principalmente en el colectivo se aparecía esa experiencia de vivir algo dos veces. Intentaba recordar más, principalmente recordar antes, ya que el recuerdo aparecía casi en el momento de vivirlo, o apenas un instante antes. Pero no podía, era siempre igual. Repentino, inesperado y fugaz.
No recuerdo cuánto me duró la esperanza de poder adivinar el futuro. Sí recuerdo que fue una mujer la que destrozó mis expectativas.
Siempre las mujeres me tomaron como confidente y fue con ellas que me sinceraba también y una tarde en una conversación que esperaba fuera trascendental, me anime a contarle.
-Sabes que hace un tiempo, me pasa algo increíble.
-¿Si? ¿Que te pasa? Dijo ella muy intrigada.
-Me pasa que de vez en cuando, me parece estar haciendo cosas que ya hice. Es como que en el momento voy recordando alguna situación y a medida que va pasando voy esperando que suceda tal cosa y se da. Es increíble.
-Si, eso se llama deja vu. A mi también me pasa algunas veces. Dijo ella sonriendo.
Yo no lo podía creer. Acababa de derrumbarme las esperanzas de ser especial, de tener poderes y además, se ve que era algo común y lo sabía todo el mundo. Menos yo, que de ser un súper héroe adolescente, paso a ser, en menos de un segundo, un salame inocente.

viernes, 20 de marzo de 2009

Contacto- Capitulo3

Importante, no lea esto hasta leer el capitulo 1 y el capítulo 2

¡Basta!
Gritó tomándose la cabeza. Quería averiguar quién era el de los mensajes pero no pudo soportar la presión y apagó la máquina nuevamente.
No sólo la apagó sino que la desenchufó de la pared.
-No puedo Felipe, no puedo, no quiero saber, no quiero ver más esa computadora. Me voy a bañar.
Entro al baño y mientras se desvestía pensaba que lo único bueno de ese domingo había sido ir a ese bar.
En el momento no le prestó demasiada atención, aunque lo sintió muy amable, estaba demasiado alterada para que su cabeza se fijara en un hombre.
Entró a la ducha y el sonido del agua produjo de inmediato el relax que estaba necesitando. Se tomó su tiempo, que por lo general es bastante, en bañarse, cerró la ducha y notó que la luz en el baño estaba cambiando. Corrió la cortina de un golpe y pudo ver que por la ventana del baño se veía la luz del sol.
-Que bueno, al menos salió el sol. Necesito salir.
Salió del baño y le extrañó no ver a su gato en la puerta, siempre la esperaba ahí, a no ser que entrara con ella , que también era común.
Entró a su habitación y Felipe estaba ahí, sobre su cama mirándola.
-Que raro que estás Felipe ¿te dura el susto que te dí?
Abrió las puertas de su placard y pensaba qué ponerse, decidió un vestido rosa, había sol y no hacía frío, así que buscó unos zapatos que hicieran juego y terminó de arreglarse mientras el gato la observaba sobre la cama.
Muchas veces perdió oportunidades de conocer al alguien por culpa de su exceso de desconfianza. Toda la vida cuidándose de no ser lastimada logró dejarla sola, tan sola que hasta había perdido las esperanzas de conocer a alguien que ocupara su vacío.
Salió a la calle y vio una escena digna de un cuadro, tal vez esa misma imagen la vio varias veces, pero nunca reparó en su belleza. Había salido el sol que hacía brillar el césped de la plaza, sus árboles y el cañón que le daba nombre. Sobre el cañón, centrado como por un artista un arco iris que se podía ver de punta a punta. Esa postal le sacó una sonrisa que le duró varias cuadras. Al llegar al bar se detuvo, miro por la vidriera y lo vio al mozo, del que no recordaba el nombre, pero le había caído muy bien.
Él desde dentro, la vio, estaba con su cabeza apoyada en la barra mirando la tv y en cuanto la vio, detrás de la vidriera salpicada por las gotas de la reciente lluvia, le pareció que estaba más hermosa que nunca y con una sonrisa que le caía especialmente bien.
Ella desde afuera pensó un momento si entrar o no, ella no era así, pero decidió dejarse llevar. Abrió la puerta y se dirigió a la barra.
-Hola. Dijo ella con una sonrisa que por primera vez en mucho tiempo no tuvo que forzar.
-Hola, me alegra mucho verte, la verdad, es que no esperaba que vinieras. Tenía las esperanzas pero no creí que sucediera.
¿Te sentís mejor?
-Si, salió el sol.
-Si, que bueno, salió el arco iris también, de acá se ve una parte.
-Desde mi casa se vio todo, completo. Creo que nunca lo había visto tan completo. No se si recordás, mi nombre es Marina.
-Claro que lo recuerdo, mi nombre es Martín, no se si lo recordabas.
-Claro que lo recuerdo. Mintió ella mientras se sonrojaba.
Te quiero agradecer lo que hiciste por mi, estaba realmente muy mal, pero lograste mejorarme el día.
-No tenés nada que agradecer, para mi fue un enorme placer que aceptaras mi ayuda. ¿Querés tomar algo?
-Si, aire, quisiera salir, si no podés ahora decime a que hora podés.
-Cierro, en un rato viene mi socio.
Salieron caminando. Se fueron juntos esa tarde y juntos redecoraron el departamento de Marina para que se pareciera más al hogar que estaban formando ya que en dos meses más llegaría el regalo más ansiado en la vida de ambos.
-Mi hermano dice que tiene un libro con nombres. Ellos eligieron de ahí los nombres de los hijos. Dijo Martín mientras le alcanzaba un mate a Marina que descansaba sus pies inchados por el peso de su abultado vientre.
-Mirá, vamos a sacar la computadora que guardamos en el altillo. Ya es hora de perdonarla y buscamos en Internet.
-¿Estás segura?
-Si, ya si.
-Está bien, dijo Martín y se dispuso a subir a buscarla.
La bajaron, limpiaron y conectaron todo. Martín la encendió.
-Tenés que ponerle la clave.
-La clave vamos a tener que cambiarla. Es “ TrisTEmenTEsola
-Ja ja ¿esa es la clave?
-Si, no te rías.
-Tenés 397 mensajes. Nunca me quisiste contar que era lo que te había pasado con la computadora.
-No importa ya es pasado. A ver, dejame ver los mensajes. Dijo Marina mientras se levantaba pesadamente para llegar hasta el escritorio.
Se sentó frente a la máquina, buscó entre los mensajes más viejos y se paró sobre el de Javier Soltag. Felipe subió de un salto al escritorio mientras ella largaba una carcajada y se le empañaban los ojos.
-Que pasó. Preguntó sorprendido Martín.
-Nada mi amor, ya tenemos el nombre para el bebe.

Martín se asomó al monitor, mientras ella se levantaba, y leyó un mensaje de Javier Soltag, que decía “¿Valió la pena?

Contacto-Capitulo 2

IMPORTANTE Antes de leer esto lea el capitulo1

Parada a varios metros, miraba la PC apagada con la mirada llena de preguntas.
No se animaba a encenderla pero no encontraba manera de quitar esa imagen de
la mente.
Ese cartel espeluznante no podía ser más que una casualidad, de las más inoportunas,
pero sólo eso.
No pudo vencer su miedo y decidió salir a la calle. Se puso un abrigo y salió sin
paraguas decidida a olvidarse de lo sucedido. Caminó varias cuadras hasta darse
cuenta de que estaba empapada. Entró a un bar y se sentó en la mesa más cercana
a la puerta.
El mozo llevaba un par de minutos a su lado hasta que ella se percató de su presencia
y lo miró como si no supiera para qué estaba allí.
-Está bien señorita?
-Si, gracias, estoy bien.
-Está muy mojada, ¿quiere pasar al baño?
-No, está bien. Quisiera un té de tilo, por favor.
-Si, ya le traigo.
En esos momentos es que desearía tener algún vicio, ya sea fumar, comer, o lo que
sea que pudiera calmar sus nervios.
El mozo se acercó con el té, unas tostadas y una toalla.
-Sírvase señorita, si desea puede pasar a secarse al baño. Insistió el mozo con una
sonrisa por demás amable.
-Está bien, muchas gracias. Dijo Marina ensayando una sonrisa.
Puso azúcar al té y tomó la toalla, la pasó por sus brazos, su cara y decidió ir al
baño, ya que su cabeza estaba empapada y si se secaba necesitaría peinarse.
El bar no era de los más destacados por su limpieza ni detalles de construcción.
El mozo le hizo una seña mientras ella caminaba indicándole el lugar del baño.
Entró y sobre las canillas un espejo decorado por la humedad mostró un rostro muy
poco feliz y maltratado por el clima. Ella se secó y peinó un poco tratando de no mirar
detrás de sí en el espejo. Sólo miraba su cara y llegó el momento en que no quiso
seguir frente a ese espejo. Tenia miedo, miedo que detrás de su reflejo apareciera
algo que ella no quería y que no soportaría ver.
Estaba volviéndose paranoica, la situación la superaba.
Volvió a su mesa y trató de tomar el té, pero su mano temblaba.
-Disculpe. Dijo el mozo acercándose.
-No es que quiera meterme, pero la noto muy nerviosa ¿podría ayudarle en algo?
Ella no esperaba que nadie le hablara y se sobresaltó, pero igual esbozó una sonrisa.
-Está bien, es cierto que estoy nerviosa, pero es que hace poco falleció un amigo y
algo me lo recordó recién. Es sólo eso, ya se me va a pasar.
-La entiendo, nunca es fácil en esos casos, uno piensa que ya lo superó y de repente
todo vuelve.
-Si, es todo lo que podemos hacer. ¿Le molesta si me siento?
-No, por favor, al contrario, es la primera persona con la que hablo en el día y creo
que lo necesitaba..
En se sentó frente a ella, mientras limpiaba, la mesa de migas y acomodaba el mantel.
-Perdón, es un tic profesional.¿Usted es del barrio no? Porque la veo pasar seguido.
-Si, contestó ella mas calmada, vivo a unas cuadras de acá, frente a la plaza que
tiene el cañón.
-Me encanta esa plaza, de chico jugaba subiéndome a ese cañón.
-Quién no, dijo sonriendo, todos los chicos nos subimos alguna vez creo.
-Si, supongo que si, aparte lo veíamos enorme.
-Mi nombre es Marina y te agradezco mucho, ya me siento mejor, necesitaba despejarme
un poco.
-Me alegro que estés mejor, yo soy Martín.
-Gracias Martín, pero tengo que volver a casa, salí apurada y no se si habré cerrado
todo.
-Puedo acompañarte si querés, digo, para que no estés sola, yo cierro en un rato.
-No, te agradezco. Estoy bien y tengo cosas que hacer.
-Está bien, no quiero molestar, ya sabés donde encontrarme. Si esta noche no querés
cenar sola, podemos arreglar algo.
-Voy a ir a casa a solucionar unas cosas y es posible que a la tarde arreglemos algo.
-Me encantaría.
-Entonces nos vemos.
La lluvia había parado, apenas una leve llovizna desdibujaba el reflejo en los charcos.
Ella salió decidida a terminar con esta persecución sin sentido.
Cuando llegó fue directo al escritorio, miró por un momento el interruptor de la
máquina y la encendió.
Los nervios volvieron, notaba sus manos húmedas pero su decisión era tal que no
dejaría que eso la frenara.
-Vení Felipe, vení. Pero el gato no se inmutó, siguió acostado debajo de la ventana y
solo la miraba.
-Está bien, quedate ahí. Dijo mientras buscaba entre los marcadores de su navegador,
el acceso a sus correos.
Su página de correo se abrió, había un correo nuevo. Respiró hondo, seleccionó el
botón "Leer" y ante sus ojos estaba la invitación.
No podía mantener sus manos firmes, temblaban junto con el mouse, pero no dudó
en aceptar la invitación. Tenía que aceptarlo para poder ver de que se trataba.
Cuando aceptó, apareció el nombre sin foto, sin otros amigos en su red y ningún
dato.
Eligió la opción, dejar mensaje y como pudo, conteniendo la respiración, escribió
"¿Quien sos?"
Soltó el mouse de inmediato como si éste quemara sus manos y se echó hacia atrás
en su silla. Cerró los ojos por un instante y se escuchó el sonido de notificación de
llegada de un mensaje. Se sobresaltó y su corazón comenzó a acelerarse hasta
parecer salirse de su pecho.

Capítulo 3

miércoles, 18 de marzo de 2009

Contacto

Afuera llueve y hace mucho frío como para salir, aparte un domingo a esta hora, no hay dónde ir.
Marina encendió su computadora y mientras terminaba de arrancar puso a calentar agua para un té.
Vivir sola tiene sus ventajas pero en momentos como éste la soledad pesa y hace unos meses que se le viene haciendo difícil sobrellevarla.
Una pérdida muy importante en su vida, una suspensión en el trabajo por culpa de la crisis y la fecha que más le teme este último tiempo, su cumpleaños. Llegar a los cuarenta le da un pánico blanco que hace que no quiera ni pensar en eso, pero es lo único en su cabeza por estos días.
En la alacena se apilan una colección de cajas de té. Tener que decidir entre tantos es otra forma de tener algo que hacer y pasar el tiempo.
-El día se presta para uno de manzanilla ¿no Felipe?
Por supuesto que el gato no contestó, apenas si la miró pensando que de esa alacena sacaría las galletitas que le compra siempre para él.
-Vamos para el escritorio Felipe. Dijo mientras caminaba con su té y su porción de torta. Se sentó y tecleó su contraseña." TRisTEmenTEsola", combinando mayúsculas y minúsculas para mayor seguridad, como le había recomendado su mejor amigo.
-Hay días que hasta navegar es aburrido.¿Dónde vamos Felipe?
¿Buscamos música? Vamos a ver el correo.
Entró a ver su correo y como los últimos 15 días, sólo encontró publicidad y Pensó en ir a su ciudad feliz en Secondlife pero ya se aburrió de esa vida virtual, casi tan aburrida como la real.
Fue a Facebook y no tenía mensajes nuevos, no tenia pedidos de amistad ni novedades en su red. Después de todo, su red es bastante reducida, ya que fue borrando a todos los que no le caían bien, los que pensaban distinto y los que hacía mucho tiempo que no le mandaban mensajes.
-Busquemos Felipe. Dijo mientras mordía un trozo de torta y el gato se acurrucaba en su falda.Puso "Buscar". En edad, puso "Entre 35 y 45 años", dio enter y aparecieron 12456 personas. Al filtrarlas por los de su país quedaron 1204 y al poner "Hombre" 549.Pensó en un nombre para poner y no se le ocurrió ninguno. Poner su escuela no era una opción. No quería ver a ninguno de sus ex compañeros. Tampoco los de su barrio de la infancia.
Pero en el momento en que estaba por hacer click en la cruz de cerrar, le llega una notificación.
"Javier Soltag quiere ser tu amigo"
Fue tal el susto que se tiró hacia atrás, Felipe saltó de su falda y ella quedó temblando mientras miraba la pantalla . Quiso cerrar la ventana pero los nervios no le permitían tocar el mouse. Apagó la máquina desde el interruptor y corrió hacia su habitación.
Tirada boca abajo en su cama dejó estallar su llanto por varios minutos hasta que pudo darse vuelta y tomar aire.Javier, su amigo de toda la vida había fallecido hacía 9 meses en un accidente.
Su cabeza no sabía que pensar, la impresión del primer momento le impidió razonar explicación alguna y el solo hecho de ver ese nombre en forma tan sorpresiva le causó una conmoción.
Un poco más calmada se propuso limpiar el té derramado y los restos de torta mientras buscaba una explicación. La más lógica es que alguien con el mismo nombre fuera el que hizo esa aparición, aunque pensar en semejante casualidad no es muy convincente.
Que alguien con un evidente mal gusto quisiera hacer una broma, pero ningún conocido sería capaz de semejante acción.
Felipe la miraba fijamente desde el rincón de su departamento aún asustado y aunque ella lo llamó, no hizo más que mover levemente la cabeza.

Capítulo2

viernes, 13 de marzo de 2009

¿Estamos solos?




Dos individuos comunicándose.
-Creo que debe existir algo más.
-No, no creo. Yo pienso que las condiciones para la vida son tan particulares que sería muy pero muy difícil que se dieran en otro entorno que no sea éste.
-¿Nunca te pusiste a pensar,que tal vez seamos parte de alguna otra cosa?
-No entiendo,¿de que cosa?
-No se, no me imagino que, pero podríamos ser parte de un organismo gigante y ésta a su vez vivir en una comunidad con otros como él y tal vez estén comunicándose de alguna manera como nosotros dos en este mismo instante.
-Me parece que estás soñando, no digo que no pueda ser, pero ¿cómo podríamos darnos cuenta de eso?
-No, eso no lo se, solo comunicándonos entre nosotros no vamos a poder saberlo. Deberíamos comunicarnos todos juntos, lograr una gran masa compartiendo cada uno su capacidad y así aumentar nuestra imanación, nuestra fuerza.
-Si eso fuera posible, existiría una conciencia global por encima de nuestro entendimiento.
¿Esa conciencia global, sabría de nosotros?
-Tal vez si, pero no nos consideraría seres, sino sólo algo, una parte de su ser.
-Es lógico, nosotros no consideramos seres a las partículas que nos componen, no son un ser completo. Sólo nosotros tenemos conciencia y alma.
-¿Y si estamos equivocados?
-¿Te parece que una partícula puede tener capacidad de pensar como nosotros?
-Tal vez no como nosotros, pero a su manera puede que si.
-Es interesante, pero no creo. Dejemos de divagar y hagamos lo nuestro.
-Si, tenés razón, ya se me están secando las sinapsis de tanto pensar.
-Yo creo que en este universo sólo existimos nosotros, solo neuronas.
-Si

domingo, 8 de marzo de 2009

Compromisos

Esta entrada es para cumplir con algunos compromisos.
El primero es un encargue de Z&Z notes acerca del cuidado del ambiente.
En su entrada invita a apagar las luces durante una hora el 28 de Marzo a las 8:30 Pm. En realidad no se en que uso será esa hora, o será que cada uno en su país a esa hora lo hace, en fin, ya van a escuchar en algún noticiero seguramente mas cercano a la fecha.
El encargue consiste en contar al menos 3 formas de ahorrar energía o cuidar el medio que nosotros apliquemos y obviamente encargarle a otros blogueros que lo hagan.

Yo, para variar, voy a buscarle mi vuelta para hacerlo diferente y dar mi opinión, que ya saben será controvertida, sobre la forma de querer cuidar el medio ambiente.
Separar la basura es algo que facilita la separación y recuperación de materiales, eso es bueno, pero si por hacer eso usamos más bolsas de residuos, en realidad estamos empeorando la cosa.
Yo vivo en un pueblo chico y acá no hay quien recupere nada, pero yo lo que hago es poner en un pozo detrás de una mata de acebo, todas las sobras vegetales. Con eso aparte de reducir la cantidad de basura, bolsas y volumen en el vertedero, genero abono del mejor y gratis. Cuando se llena, lo tapo y hago otro en otro lado. Se puede hacer en un macetero grande si no tienen jardín, así que la única excusa es el tiempo.
Otra cosa mal interpretada es cambiar las luces, o los artefactos por otros de menor consumo. Si cambiamos una lámpara de filamento quemada por una de bajo consumo estamos haciendo un gran ahorro a largo plazo, pero si reemplazamos y tiramos las que aún funcionan no estamos haciendo un gran favor, a no ser, al fabricante de lámparas de bajo consumo.
El costo energético de fabricar una lámpara supera en mucho al ahorro que producen por mucho tiempo. Es bueno reemplazarlos pero a su tiempo. Lo mismo para las heladeras o el artefacto que sea.
Existen categorías de electrodomésticos según el rendimiento. Si tenemos que reemplazar una heladera, es bueno fijarse que la nueva sea de la categoría de mayor rendimiento posible, porque las de mayor rendimiento gastan menos, pero son más caras.
Imagínense si para salvar el planeta cambiamos treinta millones de heladeras.
¿Haríamos un favor o llenaríamos los basureros con 30 millones de aparatos viejos y llenos de contaminantes?
Mi aporte en ésto es, a la hora de cambiar, reemplazar por lo de menor consumo, pero principalmente, andar detrás de mis mujeres apagando las luces y los tv que dejan encendidos todo el tiempo.
La calefacción y refrigeración de ambientes es lo que más energía consume y en eso soy muy cargoso en mi casa. Como la hice yo, puse atención a muchos factores, como aislación, orientación de ventanas y aleros de sombra. Además abrir temprano en verano, cuando afuera esta fresco, y cerrar cuando afuera comienza a templarse permite tener una casa muy fresca sin refrigeración, y eso que este año hizo mucho calor.
Para el invierno me queda pendiente ponerles doble vidrio a las ventanas. No es tan caro como piensan y les va a ahorrar mucho en calefacción.
Para no aburrir, les cuento lo último que hago, es tener mi quinta, donde cosecho, tomates, rabanitos, acelga, ají, orégano, perejil, albahaca, tomillo, laurel, ciruelas, mandarinas y otras que no recuerdo ahora.
También tengo que agradecer el premio de Gla, que me alimenta el ego todos los días con sus comentarios y un premio de sus propias manos.
Y a Mari que ya me dio dos. Ojo que se está poniendo cachonda en su blog.

A las dos muchas gracias.








No le voy a pasar a nadie la posta para hacer este compromiso, pero el que quiera hacer una entrada con sus contribuciones o ideas para ser menos humanos y cuidar el planeta en vez de seguir arruinándolo, estaría muy bien.

viernes, 6 de marzo de 2009

¿No se dan cuenta que se ponen feos?


Agustín tiene sólo 8 años y la vida para él es ir a la escuela, comer y dormir porque lo obligan.
A veces sale a jugar con sus amigos y otras se encierra en su habitación todo el tiempo posible.
Mira a los grandes y no entiende porqué se pelean todo el tiempo.
Cuando va en auto con su padre lo ve insultar constantemente a los demás conductores. Para él es algo normal y si todos fueran como su padre manejarían mejor.
Cuando sea grande quiere ser astronauta porque viajar por el espacio es lo mejor que le puede pasar. Está seguro que se va a encontrar con planetas llenos de gente mejor de la que se ve por acá en la tierra.
Su madre se encarga de todo lo de la casa que como es bastante grande no le sobra nada de tiempo. Su padre le dice a ella todo el tiempo que no hace nada y Agustín ve casi todos los días como se pelean, se gritan y para escaparse de todo se encierra en su cuarto y dibuja.
Mientras dibuja se transporta, ya no escucha más que lo que sus dibujos sugieren.
Dibuja un auto y se sube, recorre una larga línea que recorre la hoja, va encontrando paisajes y personajes con los que comparte diálogos y confesiones.
Estaba recorriendo un bosque cuando el sueño lo obligo a detener su auto y se durmió.
Al despertarse se sentó sobre la cama refregándose los ojos y dudaba de la realidad.
¿Fue un sueño?
Se levantó de la cama y comenzó a buscar en los cajones desordenados, el lápiz con el que soñó. Es un lápiz con el que cobran vida las cosas que dibuja.
Debajo de una pila de papeles con dibujos brillaba el lápiz color azul que aparecía en su sueño. Lo tomó, era igual que en el sueño.
¿Sería un sueño entonces?
En el sueño, encontró a una criatura muy bajita y redonda que le dio el lápiz para que lo usara solamente estando solo. Y que lo que dibujara tomaría cuerpo y vida mientras esté sólo.
Así fue que dibujó varios amigos con sólo 7 u 8 trazos y con los que se divertía más que con sus amigos. Dibujaba playas con palmeras y hacia allí salían. Sus amigos eran cada vez más ya que no se podían borrar, no se dejaban.
Sus amigos dibujados le pidieron que les pusieran sombreros, ya que el sol de la playa estaba muy fuerte. Él se dedicó a ponerles sombreros, para lo cual debía borrarles una porción de la cabeza. Cuando él daba vuelta el lápiz para usar la goma sus amigos la esquivaban y se quejaban, pero después de explicarles, accedían y disfrutaban mirándose como quedaban cada vez más adornados.
Agustín sólo salía de su casa para ir a la escuela y al llegar comía apresurado para poder volver a la hoja donde estaban sus amigos y su vida más feliz.
Dibujó un barco donde poder dejar la playa y adentrarse en el mar hasta ahora inexplorado.
Pero sus amigos dibujos le pidieron que les dieran más volumen. Hasta ahora eran solo unos pocos trazos.
Está bien dijo Agustín, voy a tardar más tiempo, pero les voy a dibujar mejores cuerpos.
Dibujó durante horas haciéndoles cuerpos, ropas, zapatos, hasta que su madre lo llamó a comer.
Esta vez, en verdad estaba cansado, salió de su cuarto al primer llamado, cuando últimamente tenían que pasar varios hasta que se resignara a dejar sus dibujos.
Comió y se fue a dormir sin chistar, no quiso ni saludar a sus amigos en la hoja.
Al otro día la rutina lo obligó a salir a la escuela y al volver se encerró en su cuarto, tomó la hoja y sus amigos comenzaron a incorporarse.
-Agustín, estábamos charlando entre nosotros y nos gustaría que nos dibujaras en una hoja más grande. En ésta no podemos hacer mucho ya, queremos tener mas espacio y algunas cosas más.
-Está bien, dijo Agustín.
-Me gustaría más salir en el barco a ver que encontramos, disfrutar de algún viaje, alguna aventura. Ayer me hicieron trabajar toda la tarde y no nos divertimos.
-¿Pero no te interesa vernos felices a nosotros?
-Sí, claro que me interesa, está bien, voy a dibujarlos en una hoja muy grande, pero me va a llevar mucho tiempo.
Y en esa tarea Agustín pasó sus próximas tres tardes, se acalambraba la muñeca, descansaba un rato y seguía.
Al terminar, ya no le quedaban ganas de jugar, estaba cansado.
Al otro día, miraba la hoja desde la puerta de su cuarto aún abierto y dudaba si cerrarlo y adentrarse en su mundo dibujado. Estaba pensando ¿qué sería lo que le pedirían hoy?
Había creado un mundo donde era feliz, disfrutaba sambulléndose en él, tenía aventuras y nada malo podía pasar. Pero sus creaciones, sus amigos comenzaron a exigirle cada vez más.
Una criatura no es real sin sombras, un esfumado mejora mucho el aspecto y etc. y etc.
Ya no era feliz en ese mundo que le pedía más y más trabajo para satisfacer a sus pedidos.
Y tomó la decisión. Se paró frente a la gran hoja, colmada de complejos dibujos, trazos suaves, paisajes casi reales y una ostentación de destreza plástica maravillosa; y les dijo.
¿Saben una cosa?
Era más feliz cuando tenían sólo 6 o 7 trazos.

jueves, 5 de marzo de 2009

Signs

No era esta la entrada pensada para hoy, pero visitando el blog de Juan Carlos, me encontré con ésta joyita, al menos, a mi me gustó mucho, es un corto de 12 minutos.
Si tienen ganas pasen a verlo allá y de paso conocen su blog.
Otra opción es verlo acá

lunes, 2 de marzo de 2009

Hoy estoy quejoso

Soy de por sí un inconformista, un contra, un hinchap... sí, usted lo dijo mejor que yo.
Y si bien hace poco estoy en esto, ya aparecieron cosas que me la hacen incómoda.
La primera es tener que poner las palabritas de confirmación en los comentarios.
¿Les pasó que los atacara un spamer y les llenara el buzón con comentarios no deseados que hace falta esa insoportable palabrita de verificación?
Como uno no ve la propia, tal vez, como en mi caso, no sepa que está, pero los lectores que se toman el trabajo de dejar un comentario se ven mortificados por esa, a mi parecer, innecesaria protección.
Más de una vez comenté y por apurado di "Enter" y pasé a otra página sin darme cuenta que me pedía esas letritas y mi comentario no apareció.
Por eso voto por sacarla, los que estén de acuerdo conmigo se pueden sumar, yo ya lo hice. Esto me hace acordar a una película, recuerdo que el director es David Zucker , que es el director de "La pistola desnuda",pero no recuerdo como se llama el film. Bueno, eso no importa.
Otro punto que me la hace difícil son las páginas con música. Yo siempre estoy escuchando música en la PC, ya sea radio o mis MP3, y algunas páginas tienen música que arranca automáticamente, con lo que se torna todo un poco molesto que suenen dos o mas canciones a la vez, porque aparte hay que buscar dónde corno está el reproductor de la página para apagarlo.
Me parece bien que cada uno quiera compartir su música con el resto pero cada uno tiene sus gustos ¿no?
¿No se puede colocar ese reproductor en stop y que el que quiera lo inicie?
Es solo una sugerencia, no lo tomen a mal los excelentes blogs que tienen música. Algunas tienen muy buena música pero escucharla todos los días, termina aburriendo un poco.

El actor de esta película es Leslie Nielsen, lo tienen que conocer, trabajó también en la pistola desnuda. Seguro me voy a acordar mas tarde el título.

En ocasiones voy a escritorio y comienzo a abrir 10, 15 o más páginas para ir leyéndolas. ¿Se imaginan el lío de música que se me arma? Aparte pone más lenta la conexión que para los que dependemos de un único y pobre proveedor de internet puede significar un corte.

Trato en lo posible de hacérsela más fácil al lector y por eso acepto sugerencias. Por ejemplo, me pidieron que pusiera la letra más grande y lo hice.

Para algunos la estética es lo más importante, para mí lo es el contenido.

Paso por blogs que deslumbran con su aspecto, pero que si tiene fondo negro y letras azules duro un minuto y diecisiete segundo en él.

No me hagan caso, debo ser yo, pero quiero que se quejen de mí todo lo que quieran. Prometo hacerles caso si es para mejorar su comodidad.

Ah, recordé la película, se llama "La pistola desnuda", es muy divertida, al menos en esa época me parecía divertida, pero la vi hace poco en el cable y me pareció un poco obvia.


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