miércoles, 10 de junio de 2009

Manjares




Tic... Tic... Tic... Tic... El eco de la enorme cocina hace resonar esa molesta gota que cuelga de la canilla de bronce, hasta que su peso la lleva a caer sobre la vieja pileta enlozada.
La forma de la gota es perfecta, hace reflejar el brillo de la luna que entra por vitreaux de la altísima puerta de hierro que comunica a la cocina con el patio interno. Todas son igualmente perfectas a la vista. Y suenan igual.
Felipe no puede hacer nada, se da vuelta, se acurruca un poco más y sigue durmiendo. Al menos lo intenta, pero cuando parece dormirse por fin... Tic... Tic... Tic. Lo invade esa sensación de querer seguir soñando lo mismo. Era un sueño muy convincente, pero aunque cierra los ojos y trata de seguir la historia, no puede.
Que pena no poder seguir ese sueño. En el sueño lo respetaban y todas lo admiraban embelesadas al verlo pasar. Estaba rodeado de manjares.
Demasiado ideal para ser real. Es evidente que ya no soñaba, estaba analizando.
Abre los ojos y ve el reflejo de tenues colores que desvía la gota al colgar, hasta que cae. Y detrás de esa, otra, que crece y crece. Es una danza que hipnotiza y la música ayuda. Tic... Tic... Tic...
No pudo más y decidió levantarse. Caminó por el pasillo, subió las escaleras y se sentó en la terraza a mirar la luna. Es una noche ideal, sin viento, no hace frío y la luz amarillenta da un aspecto distinto a la gran terraza colmada de macetas y plantas.
Cuando de imprevisto un ruido lo sobresalta. Se le eriza la piel, sus ojos se abren dejando atrás todo rastro de sueño. Algo parece moverse detrás de las macetas, se queda petrificado sin mover ni un pelo pero con la vista fija en esa dirección.
Una sombra se mueve y lo sigue una figura temblorosa de movimientos nerviosos. Felipe parece esculpido en mármol, ni siquiera respira mientras esa criatura se le acerca. Hasta que el instinto toma el mando de su cuerpo y pega un salto violento e inesperado.
Felipe lo saborea. Ningún ratón escapa al mejor gato cazador del barrio.

27 comentarios:

  1. Yo también quedo casi de piedra con ese final que fuerza a una segunda lectura.
    Es curioso cómo solemos dar por hecho muchas ideas de antemano. Felipe debía ser a la fuerza un humano, y sin embargo...
    En las cavilaciones posteriores a esta grata lectura, un sonido me acompaña de fondo. Tic Tic Tic
    Saludos Gamar

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  2. Tic tic tic, como el préambulo para una buena cacería.

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  3. Ok... Felipe es un gato.
    Me dejas con un grato sabor de boca, porque lo que menos me pude imaginar fue eso.
    A diferencia de Felipe, yo no me quede petrificada, más bien me colgué de la lámpara.
    Definitivamente me envuelve tu manera de contar cuentos... me fascina...
    Besos muchos, aunque usted me limite con los suyos.

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  4. ¿Lo decepciono si le digo que me di cuenta que el protagonista era el gato al comienzo de la historia? Debo admitir que si lo hubiera leído un poco menos, me hubiera sorprendido al llegar el final...De todas maneras siempre me atrapan tu forma de relato y sobre todo las descripciones que hacen perfectas tus historias...

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  5. JuanRa... Pero que bien que alimenta usted el ego de uno. Muchas gracias, un abrazo.

    Estrella, Es cierto y tal vez por eso la historio giró para ese lado, porque la verdad es que no era esa la idea. Gracias.

    Deep... Si, lo es. Grato sabor? a ratón. Le mando muchos besos para que vea que no ando escatimando en ellos.

    Gla, gracias por la sinceridad y no me decepciona para nada. Debería haber cambiado el nombre porque Felipe era el gato del cuento "Contacto" ¿Se acuerda?
    Sucede que me senté a escribir sin una sola idea y al escribir los primeros Tic, se fue armando algo y salió eso, sin corregir, como puede verse en algunos errores de sintaxis. El nombre y que se acurrucara eran cosas que debería haber cambiado, pero quise ponerlo como quedó, bien crudo, de otra manera se me queda dando vueltas en correcciones interminables como otros que tengo por ahí. Muchas gracias. Un beso

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  6. Me acuerdo de Felipe, por eso decía...si lo hubiera leído menos...y es cierto aunque los humanos también nos acurrucamos, enseguida mi mente voló al felino....Se de esos escritos que esperan correcciones interminables...tengo varios...a veces está bueno publicar en crudo...

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  7. Ahhhhhh, yo me tiro por el balcón de la terraza!!!

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  8. Me ha fascinado tu relato, por el clima, por el modo, y sobre todo por el final tan sorpresivo que me dio vuelta como un guante!!
    Un abrazo.

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  9. Ah, me ha encantado el mandala de la imagen!!!

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  10. Gla, me imaginaba que si lo recordabas y es cierto al menos a mi me sucede que suelen quedar mejor los escritos en el momento, sin corregir y sin idea de para dónde irá la historia. A veces también me sorprende a mi. Besos.

    María, no que ese no es un buen final. Imagínese el enchastre. hay que irse con categoría. Gracias por pasar.

    dondelohabredejado, me alegro que te gustara y la imágen no sabía que fuese un mandala. Buscaba algún vitreaux o una gota y ese me gustó. Te mando un abrazo.

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  11. Chulísimo el texto. ¡Quién fuera gato! Siempre he admirado a ese magnífico animal, uno de los que mejor se lo han sabido montar en su relación con los humanos. Si me dieran a elegir en qué animal me gustaría reencarnarme, uno de los candidatos posibles sería el gato. Me encantó. Un beso.

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  12. Jeje... sorprendente como siempre..
    Tengo un detallito semántico, nada mas. O de gramática...
    se lo digo o no se lo digo?

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  13. Cristal, es cierto. Los condenados gatos hacen lo que quieren y si encuentran al amo o ama especialmente, pueden llegar a vivir como reyes. El único detalle es que decidan operarlos, eso si que no me gustaría. Te mando un beso.

    Mona Loca, Dida diga nomás, que salió así y así quedó sin correcciones. Es más, recien me lo hizo releer y encontré un error de tipeo, aparte de una inconcordancia temporal que es casi insalvable.
    Soy todo oidos, ojos o lo que sea.

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  14. me encantan los gatos!!!! yo creo que en otra vida fui uno, jeje... :)

    Me gustó tu post, Gamar!

    Besos. Angie.

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  15. amo los vitreaux...y me quedo con esa imagen de patio interno...y me acurruco...aunque no soy el gato de tu relato!


    beso Gamar aqui mucho frio!

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  16. ¡Qué asquete! Por más gato que sea. Yo no se cómo pueden...
    Y en cuanto al tic, tic de las gotas, son insoportables. En el silencio de la noche no existe oído que lo tolere.

    Buen fin de semana.

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  17. Holaaaaaaaa.. me ha fascinado este cuento y sobre todo el final.. pero te digo que pensaba que era un lindo gatito... jjeje...

    Un saludote y feliz fin de semana

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  18. Ademas de cazador felipe es analista y soñador que bueno jej. Muy lindo el relato un abrazo.
    Pd: Todo ese tiempo estuviste observando al gato?

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  19. No puedo ponerte las caritas felices que suelo ponerle a mis alumnos cuando escriben cosas increìbles, pero si puedo decirte: EXCELENTE...
    Yo no conocìa a Felipe, si, tiene todos los ingredientes necesarios para haberlo convertido en un cuento fantàstico, pero me deslumbrò el final.
    Tus descripciones son maravillosas.
    ¿Alguna vez publicaste algo?
    Serìa buenìsimo...

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  20. Un relato hermosísimo. Me gustó cuando describes a Felipe, duro como un mármol, preparándose para la caza. Casi puedo verlo. Le tengo envidia a Felipe por esa noche ideal, que aquí si hoy gotea la canilla, será imposible estar en la terraza...los ratones bailarán felices.
    Y sin ser gata, bueno felina (conviene aclararlo en este país)...algunas noches me han quitado el sueño, esos sonidos como una muletilla, que dale y dale.

    Muy bueno, Gamar...Ya vemos que sigues vivo, y adorablemente vivo.

    Besitos

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  21. Angie, ¿Así que gata?
    Me alegro que te gustara. Besos.

    Patrycia, también me gustan los vitreaux, pero no tengo ninguno. Debería solucionar eso, porque los reflejos coloridos que dan adornan un ambiente. Besos y gracias por pasar.

    Fabiana, Los gatos dirán ¿Cómo pueden comer plantas?
    Saludos y buen fin de semana largo.

    Balovega, así que no pude sorprenderte? Que lectora difícil, pero espero que igual te gustara. Saludos.

    Gabo, Lo mío con los gatos es muy particular. No los quiero, no tengo gatos, pero por algo salen en mis relatos. No es a propósito, pero ellos salen.
    Me alegro que te gustara, un abrazo.

    Yo, la peor de todas. Que alegría llevarme esa nota seño. Se la voy a mostrar a mi mamá, que hoy estoy de visita en su casa.
    Si no conocía a Felipe, me gustaría que lea el cuento "Contacto". En la parte superior derecha del blog están los enlaces a una selección de lo que creo que mejor me salió.
    No, todo lo mío es ineditable y por eso está acá.
    Saludos.

    Maracuyá, Me hace muy feliz que una escritora de su nivel halague así mi relato. Pero siempre lo hace y hasta sospecho que es porque me tiene cariño y no es tan objetiva.
    Es una pena que el mote de gata tenga aquí una connotación desagradable, porque en realidad ver a una mujer como una gata bella, cariñosa y a la vez con ese instinto felino impredecible es bastante descriptivo y acertado para mi modo de ver.
    Muchas gracias Susy, un beso.

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  22. Gracias por invitarme a leer tan hermosa historia. Ahora conozco a Felipe y sigo aplaudiendo tu narrativa.
    Realmente iba pasando el cursor ràpidamente para ir enteràndome lo que seguìa. Tiene lo que tiene que tener un verdero cuento, el hecho de mantener al lector en suspenso y con ganas de llegar al final.
    Buenìsimo.

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  23. Me gusta mucho como escribes, estos cuentos atrapan desde la primera línea

    Saludos!

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  24. Yo, la peor... Me alegro mucho que te gustara. Gracias por leerlo. Beso


    Kandy, Gracias y me alegro que te gustara. Saludos

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  25. Soy sincera y objetiva, precisamente por eso, chiquito, porque te tengo muchísimo cariño...

    Qué desconfiado!!!

    Coincido, las gatas son mimosas, cariñosas. Ahora me quedó una duda, la connotación desagradable es para gata o gato? Ay, me confundí...

    Un beso

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  26. Maracuyá, es recíproco. y ahora que lo mencionas es "Gato" lo que se relaciona con mujer del viejo oficio pero de alto nivel.
    Un beso

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  27. Lo bueno de esto es que se puede leer en cualquier momento... Delicioso manjar!

    Mi gata podría ser ese gato del que hablas, sólo que ella justo ahora está aprendiendo a cazar: y no ratones...

    Besos con eco... (por lo lejos...).

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