Viaje astral.
Leer la primera parte El mismo profesor que nos veía el aura y que nos enseñó a concentrarnos para lograr efecto diarreico en un tercero, lograba un silencio pocas veces repetido en nuestro salón cuando nos relataba sus encuentros con espíritus molestos. No recuerdo bien pero era cuarto o quinto año de secundaria. Según él, trabajaba haciendo limpieza de espíritus en casa encantadas y nos contaba anécdotas de sus encuentros, de sus luchas con los malos espíritus y como lograba convencerlos de que se fueran. Esto desataba que algunos compañeros se animaran a contar situaciones paranormales suyas o relatadas en su entorno familiar. Para toda situación paranormal el tipo tenía una explicación. -¿El juego de la copa es real? - Nunca hagan eso- dijo muy serio y elevando algo la voz- eso no es un juego, es muy serio y pueden abrirle la puerta a un espíritu dañino con consecuencias serias. Se hizo aún más silencio en el salón y nos relató algunas experiencias desagradables que incluían...