viernes, 25 de febrero de 2011

Me moria


Ya tengo evidencias suficientes para poder asegurar que mi memoria funciona de manera muy diferente al del común de la gente.
Para todos es normal poder recordar el nombre de las personas, lo que da una ventaja al conversar, o mejor dicho, cotillear, y poder mencionar una persona que tenemos en mente, de forma que el interlocutor la pueda individualizar.
Eso no funciona conmigo, mi mente no asocia personas con nombres de manera usual.
Tampoco las fechas son mi fuerte y si bien me importan tan poco que para mi no resulta un problema, suele causarme conflictos con la gente que espera que recuerde aniversarios, reuniones, invitaciones o citaciones legales. El mundo es complejo.
Por esa razón decidí, comprarme una agenda.
Esta decisión está tomada desde hace varios años, pero nunca recuerdo comprarme una.
Además la fecha para comprarla debe ser al inicio del año, después ya no se encuentran con facilidad, al menos no están en las vidrieras para que al verlas pueda recordar que necesito una para anotar las cosas que no suelo recordar.
Hasta tener una, lo que hago es anotar en papelitos. Y seguramente habrá cientos de esos papelitos en los que diga “comprar una agenda”, pero los pierdo, no recuerdo donde quedan o a veces son tantos sobre el escritorio que terminan en la basura durante la limpieza.
Pero yo soy un tecnófilo, no debería pensar en papeles en esta época sino en algún tipo de agenda electrónica que seguramente tiene más funciones.
Hace un par de  meses, en pleno verano, estaba yo en maya, con el celular en la cintura porque lo uso para el trabajo y pasando por un día de insoportable calor, con una carga de trabajo muy grande, esperando la hora de cierre para descansar y refrescarme.
Al finalizar el horario de comercio, me dirigí hacia la pileta disfrutando mentalmente antes de meterme del placer de un refrescante y relajador baño a la sombra.
Yo no soy de nadar ni ejercitarme en el agua, simplemente me gusta sumergirme y relajarme o hacer la plancha y hasta dormirme flotando a media agua. Y así logré relajarme y disfrutar por más de media hora de un atardecer perfecto en el jardín. Mi relax desapareció al instante al darme cuenta que tenía el teléfono en la cintura. Aunque hice todas las maniobras de resucitación que conozco, después de dos días de larga agonía se fueron perdiendo funciones del aparato hasta dejar de encender.
Todo por no recordar que lo tenía en la cintura. Pero estaba abierta la oportunidad de renovarme y conseguir uno que tenga además de esa simple función de teléfono, agenda y cientos de otras interesante posibilidades.
Así fue que me conseguí uno con pantalla táctil, cámara, reproductor de audio y video, flash, internet, Wi Fi, msn, dos líneas de teléfono, agenda y una pila de otras  utilidades ,menos útiles.
Me llevó varios días encontrar entre la enorme lista de utilidades la dichosa y tan útil agenda.
La verdad es que no recuerdo que es lo que anoté en la agenda.
Tampoco recuerdo como llegué esa vez al anotador electrónico, porque desde ese día, por más que busco no logro encontrarla.
Pero no piensen que no tengo memoria. Recuerdo detalles que  asombrarían a cualquiera. Por ejemplo, el código de los transistores de germanio que usé para el primer amplificador que arme a los 8 años es 2SB56.
¿No es asombroso?
¿Ah no?
Es cierto que no tiene mucha utilidad, dado que ya no se usan transistores de germanio. Hace casi 30 años. Además no hay muchas conversaciones en las que pueda aprovechar esos datos.
Pero tal vez esté mejorando, porque este texto lo escribí hace mas de 15 días y milagrosamente recordaba dónde lo había escrito.

martes, 15 de febrero de 2011

La fuerza de la unión.

Piensan que era vapor, pero no, a esa altura no.
Pero ella estaba sola, aislada y así no era nada.
No podía evolucionar estando sola, no podía salir de donde estaba y serle útil a alguien.
Y no era la única.
Pero las condiciones se dieron, una vecina se le unió, después otra y otra. Y así juntas son mucho más.
Hasta se ven diferentes, ya la luz las trata de otra forma.
Ahora pueden hacer valer su peso y hay miles de personas adorándolas, deseándolas.
Canciones dedicadas a ellas, bailes en su nombre, cientos, tal vez miles de poetas se vieron inspirados en ellas y aunque pasen los años siguen siendo iluminados por su don especial.
Los hombres están muy por debajo de ellas y aunque no quieran pensar en ello, no podrían vivir sin su existencia.
Salvo algunos, que creen que son molestas, se quejan de ellas y las esquivan siempre que pueden, el resto las disfruta, las contempla y las hace parte de sí en los mejores casos.
Juntas son una fuerza tremendamente poderosa, deseadas y temidas a la vez.
En cada rincón del mundo se las nombra de manera diferente y se las trata diferente.

Mawün, en mapuche.

Ten, en tehuelche.

Quiahuitl, en maya.

Tamya en quechua.

Sade, en finlandes.

Regen, en holandés.

Regn, en sueco.

Pioggia, en italiano.

Pluie, en frances.

Chuva, en portugués.



Gueshem, en hebreo





Rain, en inglés.  


Gamal


Quiero aclarar que no tengo nada que ver con el dictador egipcio depuesto.
Hoy escuché que la culpa de las muertes sucedidas en Egipto se le asignan a Gamal.
Sobresaltado por lo que escuchaba aún dormido decidí buscar en la red para conocer a ese personaje.
Tampoco soy sanador.
Terminé dándome cuenta de que es muy común en Egipto el nombre Gamal.
Sólo espero que nunca entre en guerra EEUU con Egipto.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Armonía

Musicalmente armonía es el ajuste entre los distintos tiempos de ejecución de los acordes. Es el balance entre esos tiempos el que hace sentir armónica una canción y dispara sensaciones como relajación cuando es una armonía suave, que musicalmente se denomina consonante.
También puede construirse una armonía disonante para disparar sensaciones algo más violentas o emocionantes como en algunas ramas del rock.
No es lo mismo que la melodía. Una melodía es una sucesión de notas o acordes que en música se denomina desarrollo horizontal. Existen canciones con melodías pegadizas pero carentes de armonía, como la mayoría de las canciones pop, esto es una observación totalmente subjetiva, y también existen obras de una armonía exquisita pero carentes de "sabor" melódico, como en muchas piezas de música clásica o en la música "funcional" que suena en lugares de espera o de trabajo y que cumplen con el objetivo de dar una sensación de relajación y bienestar sin distraer.
Lograr una obra con una melodía y una armonía bien balanceadas es lo verdaderamente difícil y que queda solo para los verdaderos artistas. Son esas canciones que cualquier músico aficionado quisiera poder tocar, que cuando ve que usa solamente 3 acordes dice "qué fácil" y nunca logra reproducir.
Un ejemplo de ese balance perfecto es lo que logra "Las Pelotas" con "Personalmente"

Una de las mejores canciones del 2011 en el ámbito nacional, aunque se podría ampliar un poco también.
Déjenlo cargar completo y disfruten

Yo no había prestado atención a la letra, y mi amiga Myriam me hizo notar que era muy buena también, por lo tanto, va esta entrada para ella.

Para los que no conocen esta gran banda
Les dejo enlaces a otras buenas canciones suyas:
Será Otra excelente canción
Capitán América Vieja y muy buena
Esperando el milagro Otra tranquila para comenzar a conocerlos.

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