domingo, 31 de mayo de 2009

¿Somos uno?

En algunas ocasiones, leemos algo escrito por otra persona y nos sentimos reflejados.
Pensamos que podríamos haber dicho exactamente lo mismo, casi usando las mismas palabras, pero resulta que no fuimos nosotros.
Puede haber sido escrito por una persona de otro género, de otra cultura, hablando otro idioma. Y los más curioso es que puede haber sido escrito hace varios cientos de años antes.
A mi me pasa.
Entiendo que podemos sentir físicamente cosas muy parecidas, porque somos todos hechos de la misma manera. La naturaleza nos fabrica usando la misma receta y terminamos siendo variaciones del mismo modelo.
En cambio la personalidad, el intelecto es algo que se forma por las vivencias de cada uno, y en eso las diferencias pueden ser muy grandes.
¿Cómo puede explicarse que tengamos los mismos sentimientos siendo personas totalmente distantes en tiempo, espacio y entorno? Pero sucede.
Creo que tenemos una visión de lo que es la vida, bastante equivocada de la realidad.
¿Somos personas individuales?
¿Somos parte de lo mismo?
¿Tenemos independencia?
Pocas cosas encajan para darnos respuesta de lo que somos y por qué actuamos como lo hacemos.
¿No seremos el mismo ser actuando en diferentes dimensiones? Si es así nunca lo sabríamos.
Seremos la misma persona haciendo siempre mal las cosas? Entonces volvemos para tratar de probar de nuevo, pero seguimos equivocándonos y volvemos...
Terminaría el día que encontremos el verdadero camino, que sepamos aprovechar lo que somos.
No se, pero creo que nadie sabe a donde va. Hacemos lo que podemos mientras tanto, pero sin rumbo, sin tener en claro el por qué.
Perdón, los días grises me ponen así.

miércoles, 27 de mayo de 2009

La p/cr/d ura verdad

Esta entrada es para contar, la realidad de por qué es que no estoy actualizando más seguido.
Es una cruda realidad que no quería contarles, pero creo que ya es hora. Aunque muy amarga, triste y vergonzosa creo que deberían saberlo.
Ustedes saben que trabajo como profesor. También saben que los adolescentes cada vez están más agresivos, son a veces hasta sanguinarios con sus propios amigos. Y saben bien las cosas que puede hacer un grupo de adolescentes descarriados.
Pero no se asusten, no me pasó nada con ellos, parece que les caigo medianamente bien y hasta me invitan a jugar al padle o al tenis con ellos. Yo sé que en realidad lo hacen para mofarse de mi mal revés y mi impresentable drive, pero igual nos divertimos.
Pero la cosa no pasa por ahí.
Además de trabajar como profesor, mi actividad privada tiene que ver con la tecnología, equipos eléctricos y aparatos que son potencialmente peligrosos.
Aunque que tenga más de 20 años de experiencia, uno no está exento de sufrir accidentes y eso... no es lo que me sucedió.
El blog trae consigo una serie de responsabilidades, que uno desconoce antes de entrar a este mundo, al de los blogs, no al otro, antes de entrar al otro desconoce prácticamente todo.
Sabrán los que me leen desde el principio que la intención de este espacio era poner en un solo sitio las cosas que voy escribiendo en los momentos de escasa y repentina inspiración, que como viene se va.
Una de las responsabilidades es agradecer los premios, que para mi son, por supuesto, una gran alegría. Sólo pensar que otra persona piense en uno para dedicarle algo es muy gratificante. Pero sólo saben de la magnitud de mi despiste los que me conocen en persona.
Debería anotar todo lo que tengo que hacer y aveces lo hago, pero termino olvidando donde los anoté o perdiendo la ya enorme cantidad de agendas que me regalan.
Por eso, antes de olvidarme y quedar mal, quiero agradecer los últimos premios a Gla, que me persigue por todos los medios de comunicación a su alcance para recordarme que hace mucho no posteo. A Patrycia que desde su blog donde muestra su interior eternamente romántico me entregó el premio Dardos, a la vez con Mara y Cuyá que es una mujer, perdón, Mujer que escribe como... cómo contarles, mejor pasen a disfrutarla.
Como estas tres amigas me dieron el mismo premio, no había hecho una entrada para agradecerles a cada una y se los debía.
Resulta que también la siempre fresca Kandy me regala el mismo premio, o sea que tengo ya cuatro. No se si no tengo el record.
Me queda la duda de si no me estaré olvidando de alguien, si es así que me disculpe.
Pero también resulta que hoy, El profe me reclama un presente por ser el seguidor número setenta, y como ando escaso de metálico, le hago este enlace para que muchos curiosos pasen a verlo y les aseguro que no se arrepentirán porque es muy bueno. Les va a gustar especialmente a los que tienen mascota.
Pero no puedo seguir ocultando mi pesar, por más alegrías que me den los amigos blogueros y creo que es hora de contarles la verdad de mi desdicha.
Uy... es hora, perdón pero se me hace tarde. Otro día les cuento.
Ah, me olvidaba de poner el cuádruple premio.
Actualizacion 28-5: Desde Mexico la amiga DeepBlueskY me da otro premio Dardos así que ya tengo 5 de estos. Muchas gracias.

sábado, 16 de mayo de 2009

Desocupado

Nací con un único objetivo en la vida, eso lo tengo muy claro.
No tengo padres. Cuando pude darme cuenta de mi entorno, tenía alrededor a miles como yo, todos en la misma situación y conocedores de nuestro destino.
Viajar era nuestro objetivo en este mundo y esperábamos con ansias salir al ruedo, recorriendo nuestro itinerario planeado e inamovible.
Y llegó el día, ese tan esperado que me llevó por el mundo, desandando la ruta. Uno tras otro de mis pares salían, se asomaban y la mano todopoderosa los tomaba llevándolos hacia la parte incierta de nuestro periplo.
Desde ese momento nuestra existencia sólo dependía del viaje de otro ser, ya ninguno de nosotros tenía certeza de lo que sucedería.
Pero el mundo cambió.
De un día para otro ya no somos necesarios.
Ya casi todos han desaparecido. Ya no nacen más como nosotros y yo sigo existiendo gracias a una cuestión de suerte.
Aunque mi función no es la misma, ya no viajo. Vivo dentro de un libro olvidado. pero no puedo más que estar agradecido a la suerte que me mantiene vivo, ya que cada vez que me descubren, me regalan una sonrisa.
Y todo eso por ser capicúa.

sábado, 9 de mayo de 2009

Patas para arriba


La vida me está pegando unos empujones desde atrás, me apuran tanto que no puedo disfrutarla.
Hoy es sábado y me alegra, pero no me di cuenta, no sabía que día era y podría jurar que era miércoles. así se me pasan los días, volando.
Y quiero hacer cosas en la casa pero no puedo, atender a mi viejo auto para que siga con vida pero no puedo, escribir algo en este abandonado blog pero cuando miro la fecha de mi última actualización veo que pasó casi un mes.
Definitivamente tengo que cambiar algo en mi vida.
Quiero el tiempo, quiero hacer en el día lo que quiero y no pasarlo de un lado hacia otro trabajando apurado.
Mientras viajábamos el otro día charlábamos con la hermosa mujer que la vida me puso al lado (eso es por si lo lee) sobre mi idea, anormal como casi todas, de la vida donde las virtudes y los merecimientos cambien.
Una gran catástrofe que prive al mundo de las comodidades. Que sobrevivan los capaces de solucionarse los problemas por si solos, donde se consigan comida, sustento para sus familias y sean capaces de defenderse.
Como siempre, me trató de loco, creo que fallé en el ejemplo.
A lo que en realidad apuntaba era a que se dieran vuelta las cosas. Hoy está más alto en el status social una persona que heredó una fortuna, que no es capaz de sobrevivir sin la troup de sirvientes y que no le aporta absolutamente nada a la sociedad. Les aseguro que acá, donde vivo, se ven muchísimos terratenientes así. Es más, cuando me cuentan la historia de algunos de esos millonarios terratenientes, algunos hicieron su fortuna robándole a algún pariente, pero una vez instalados en su posición, son señores.
Pero vivimos dentro de esta adoración por el dinero que hace que se vea como normal que así sea. Dentro de miles de años verán los restos de nuestra cultura y se asombrarán. Los Egipcios adoraban al sol, nosotros al dinero y al lujo obsceno.
Pero las sociedades cambian.
Nuestros padres, en una cita romántica se sentaban enfrentados en una mesa y se trataban de usted. Las demostraciones de cariño se insinuaban pero no eran explícitas.
Nosotros podíamos estar en un bar sentados al lado y hasta abrazados muy acaramelados sin pudor de nada, o casi nada.
Hoy, se sientan en cualquier parte y no hablan, está cada uno enviando o leyendo mensajes en su celular.
Supongo que la próxima generación ya no irá a un bar o un restaurante, estará cada uno frente a su aparato de moda en su casa.
Y para seguir cambiando de tema sin previo aviso y que mi alteración mental se vea expuesta, les quiero contar que la semana pasada, o la otra, ya no recuerdo, noté que el contador de visitas estaba próximo a los 10000 y quería hacer una entrada especial, pero como verán se me pasó y hoy ya marca 10300.
Espero poder escribir un poco mas seguido, ideas tengo muchas pero no encuentro el momento de sentarme para publicarlas.
Los dejo que tengo que seguir corriendo.

lunes, 4 de mayo de 2009

Segunda oportunidad

Sol de tarde

Imágen de Vivi Crespo

Cuando era chico, el sol era distinto, tenía otro brillo. De eso estoy seguro aunque no recuerdo en que fecha es que cambio su tinte.

Las tardes eran más amarillas, los ocasos más anaranjados.
Tengo grabado en la mente fotos del parque donde jugábamos a la pelota, no siempre era fútbol, hasta la tierra donde el pasto ya no crecía era mas clara.
Recuerdo también los días de lluvia cuando salíamos a hacer navegar nuestros barquitos en los charcos, pero curiosamente esos días no eran grises.

¿Desde cuándo esos días grises aparecieron?

Había, recuerdo, un día en que las mariposas llegaban, todas juntas, no venían de a poco. Las amarillas, las blancas las monito, mas grandes, y las del limonero, enormes y tan difíciles de ver y alcanzar.

Era el comienzo de la época más feliz del año, pasaban a ser parte del paisaje del parque que, curiosamente también cambió.

En eso unos cuantos estamos de acuerdo. El tamaño del parque.

Es muy notable la diferencia, ese parque era enorme, tenia de todo, desniveles altísimos, árboles con copas inalcanzables y una extensión que hacia que llegar a la punta fuera una hazaña que dejaba cosquillas.

¡Llegar en bici a ese extremo! Mirando para todos lados, que no fueran a vernos ir tan lejos…

Volver algunas décadas después a verlo debería alegrarme, pero no, me indigna ver que ahora es muy chiquito. Los árboles son como todos, no son más enormes como eran antes .El parque no es tan grande, camino hasta la punta y no pasa nada.

Decía que las mariposas anunciaban el comienzo de la época más feliz del año, llegaba el calorcito los días más largos y las noches en las que los vecinos se quedaban hasta tarde en la vereda para vernos jugar a la escondida. Las madres salían de a una a llamarnos, a los gritos, porque la cuadra también era mucho mas grande, para ir a comer. Ahí comenzaba la negociación.

-Un ratito más maaa.

-NO, vamos que ya es tarde

-Pero a los chicos los dejan, un ratito más.

-Esta bien, 10 minutos mas, pero que no tenga que venir a buscarte de nuevo.

Y así iban apareciendo las madres o abuelas en las puertas de la cuadra llamándonos, hasta que quedaban pocos amigos y todos dejábamos la calle para ir a comer.

Pensarán que vivo de recuerdos, que la nostalgia nos hace pensar que todo tiempo pasado fue mejor y que esa distorsión perceptiva se debe a cosas naturales.

Que ilusos.

Hasta el Terri, mi perro, era enorme y hoy en las fotos se ve chiquito al lado de mi viejo.

Nadie me va a convencer, el sol antes era mas amarillo.

1/3/2008 una mañana gris

Pido disculpas a los que ya lo leyeron, pero estoy escaso de inspiración y tiempo y para que no me reclamen más que publique algo, les dejo este, uno de mis primeros escritos en el blog y que sólo juntó 3 comentarios.
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