sábado, 28 de febrero de 2009

Volviendo al ruedo

Después de una estadía en un hospedaje en el que nadie quisiera estar, vengo a mostrar y agradecer unos regalos.

El primero me lo da Mara y Cuyá, Una amiga que es un placer leer, un honor saber que me lee y un gusto tener sus comentarios.

Según Susana, en su blog "capítulos":
"El Premio Dardo es el reconocimiento a los esfuerzos que cada uno de nosotros hacemos para transmitir los valores éticos, culturales, literarios o personales."
No se si lo merezco pero muy agradecido por acordarse de mi y lo voy a poner en la vitrina. Gracias Susy.

El segundo es un regalo de Mari a la cual le agradezco mucho, además es también una de las primeras siempre.Según sus propias palabras:
"Está destinado para aquellas personas que tienen un DUENDE que les ayuda a escribir tan bonito y que hace que cada día tengamos que volver a visitarlos."
Gracias Mari, a la vitrina también.

PD: No voy a cumplir con todas las reglas pero iré regalando los que tengo cuando me parezca oportuno.
Por ejemplo, para Fabiana va el premio Dardos, por el esfuerzo de plasmar la crianza de su hijo en un libro además de criarlo.
Y para la indescifrable Cas, el Duende, porque su blog, tiene algo, no sé que es, tal vez sea un duende. Les recomiendo despojarse de todo prurito y visitarla, después me cuentan.

¡Último momento!
Mona Loca me regaló ayer ésto.Me lo traje al hombro y sepan que pesa más que el plomo, claro, es de oro. No conozco nadie que la visitara en su blog y se arrepintiera así que pasen los pocos que no la conocen.
Quiero dárselo a Chistes y pensamientos varios por ser un blog que todos los días tiene una entrada divertida, con el trabajo que eso representa. Recomiendo que lo visiten y se anoten.

jueves, 19 de febrero de 2009

Sesión



Gamar -Buenas tardes
Dr.-Buenas tardes Gamar, cómo le va?
Gamar -Bien doctor, va, si vengo a verlo es porque algo me pasa, pero me va bien.
-Póngase cómodo, recuéstese y trate de relajarse. Cuénteme que lo trae por aquí.
Gamar --Es por el blog doctor, me encargaron hacer una lista de las cosas que me molestan de mi, o lo que a los demás les molesta de mi o cosas raras, no se, ni siquiera entiendo la consigna.
-Pero si lee bien en el blog de Stella que le encargó ésto dice "cosas raras" no es tan complejo.
Gamar --¿Pero qué es algo raro?
¿Algo que no es común? ¿Algo que no debería pasar? A mi me resulta raro que alguien pueda disfrutar escuchando algo tan repugnante, empalagoso y vulgar como la música melódica latina, pero son mayoría creo, o sea, el raro soy yo.
Dr. -Bien, ya veo. Lo primero que noto es que usted es muy complicado, ese podría ser uno de los puntos.
Gamar -Si, eso puede ser, no soy simple, pero es que la precisión es algo importante.
Dr. -¿Cómo es eso?
Gamar -Simple, la precisión es algo necesario, si me piden que enumere cosas raras, quiero precisión sobre a qué cosas se refieren.
Dr. -Yo podría decir entonces que tiene una obsesión con eso, es obsesivo con la precisión.
Gamar -Si usted lo ve así, será así.
Dr. -No lo noto convencido.
¿No me cree?
Gamar -La verdad es que a mi me cuesta mucho creer las cosas, tengo que convencerme, ver el desarrollo de la idea en mi cabeza y poderlo asimilar.
Dr.- ¿Es incrédulo entonces? Le cuesta creer, tener fe.
¿Cómo se lleva con la religión entonces?
Gamar -No, de eso no hablemos.
Dr. -Pero no sea tan cerrado, le va a hacer bien hablarlo. Cuénteme lo que piensa sobre la religión.
Gamar -Sabe que pasa Dr. es un tema que termina siempre con gente ofendida y no quiero ofender a nadie.
Dr. -Acá estamos solos y yo soy solo un profesional, puede contarme lo que piensa.
Gamar -Esta bien. Yo pienso íntimamente, que la religión es un insulto a la inteligencia. Que si todos fuésemos creyentes y practicantes viviríamos en las cavernas. Siempre pongo como ejemplo a Copérnico o Galileo Galilei. Genios en su época, perseguidos, humillados, y acallados por la religión. Aunque reconozco que existe gente que no podría vivir sin ese sostén, que le de respuestas a cosas que su cabeza no puede elaborar. Por lo tanto, es como el circo.
Dr. -Yo diría que es otro punto en sus rarezas, pero no lo mencione, se va a ganar enemigos.
Cuénteme como es en el trabajo, en ese ámbito somos mas nosotros mismos a veces.
Gamar -Si, es cierto, siempre digo que somos lo que hacemos. Soy terriblemente despistado, nunca recuerdo dónde dejo las cosas. Si alguien me llama mientras tengo una herramienta en la mano puedo dejarla en cualquier lado. Como resultado paso mas tiempo buscando cosas que trabajando.
Dr. -Muy bien, ahí tenemos otro punto que resaltar.
¿Trabaja solo usted?
Gamar -Si. No puedo trabajar con mucha gente, prefiero estar solo, soy bastante solitario. En realidad me gusta estar con amigos, disfruto cuando vienen y paso mucho tiempo con la familia, más que la mayoría creo, pero mis momentos de soledad son necesarios y los disfruto.
Dr. Fíjese que usted sólo terminó resaltando los puntos de su personalidad que le pedían, no necesitó que yo hiciera mucho.
Gamar -Ah, que bien, entonces no me va a cobrar.
Dr. -Perdón, mis honorarios son por la sesión, sin tener en cuenta el resultado. Son $200
Gamar -¿$200? me está robando.
Dr. -¿le parece mucho esa cantidad?
Gamar - Una fortuna. Le dejo $50
Dr. -Ya veo, podríamos agregar que es amarrete.

sábado, 14 de febrero de 2009

Liberado



Cuando salió de su casa para ir al trabajo, notó algo raro. Igualmente caminó hasta la parada del transporte que lo llevaba todos los días a esa oficina gris a la que odiaba tener que entrar.
EL frío obligaba a moverse a las otras dos personas que esperaban con él, sacaban las manos de los bolsillos, las frotaban y de nuevo a los bolsillos. El sólo los miraba de reojo muy disimuladamente.
A dos cuadras se ve venir el 34, ese es el colectivo que tiene que tomar. Uno de los que esperan se acerca a la calle, le hace seña para que pare y cuando se detiene, sube. Él sube detrás y se sienta en el último asiento que va totalmente vacío.
Es extraño lo que siente, pero no sabe que es. Mira pasar el paisaje urbano que lo tiene hastiado y se da cuenta que no tiene frío, pero eso no es lo que sentía, es una sensación de plenitud, de serenidad que lo hacen acordar a un sábado a la tarde con amigos. Va a ser un buen día, al menos no siente esa sensación de frustración constante por tener que trabajar en algo que no le gusta.
La idea de bajarse antes y no ir a trabajar le ronda la cabeza y es como si todo el sentido de la responsabilidad le hubiese desaparecido de golpe. No lo pensó mucho, cuando vio que se acercaba al parque, se levantaron varias personas para bajar y al detenerse, miraba como bajaban los que estaban de pie, hasta que bajó el último, en ese instante se paró de un salto y bajó.
Una sensación de libertad lo invadió y caminaba por el parque con unas ganas de dejar todo atrás, de renunciar a ese trabajo y dedicarse a algo que lo hiciera sentir pleno.
No pensó en la hora, ni se preocupó por avisar al trabajo, sólo se sentó en un banco a mirar pasar a la gente. Todos apurados, nadie se miraba, como él. Siempre fue muy tímido y vergonzoso, le costaba mirar a la gente a los ojos, pero el estado en el que estaba en ese momento era muy diferente. No sentía vergüenza de mirar a la cara a la gente. Igualmente, nadie lo miraba.
La idea del tiempo perdido comenzó a rondar por su cabeza. Toda su vida había seguido el camino socialmente correcto. Cuando cumplió 18 años buscó un trabajo y hasta esos días seguía en esa misma oficina donde había pasado 2 años haciendo mandados, 4 años en el archivo y aunque hacía casi un año que tenía su propio escritorio se aburría tanto que las horas de trabajo le parecían el doble.
Definitivamente no había sido una persona feliz, no hasta ese día, donde la decisión estaba tomada, no volvería a dejarse llevar por la sociedad y las cosas que hay que hacer para no desencajar.
Sentado en esa plaza, por primera vez ve a la gente de otra manera. Ve en sus rostros la preocupación, la felicidad o el sufrimiento. Recién lo nota, pero puede verlo.
¿Cómo nunca se dio cuenta de eso? Lo ve claramente, no es fácil describirlo pero lo ve. Ese hombre de traje que camina por la vereda, puede sentir que está muy preocupado por una deudas y que hace años que no vive bien por no sacarse esos problemas de la cabeza. Lo mira desde su banco en la plaza y si ese hombre lo hubiese mirado le hubiese dicho, que se olvidara de esas deudas, que existe mejor forma de vivir, que no necesita las cosas que está pagando y que le consumen la vida. Pero pasó de largo sin mirarlo.
Que extraño se siente; ayer se durmió como todos los días y hoy amaneció diferente, es otra persona.
Se paró y comenzó a caminar hacia su casa, decidido a cambiar la situación.
Si su mujer quiere, que lo acompañe, si no quiere, ya no le interesa, se dio cuenta que se siente muy bien, dejó atrás todos sus problemas, quiere dejar la ciudad, quiere vivir de la naturaleza y hacer sólo lo que tenga ganas de hacer.
En el camino a su casa contó las personas felices y las que vivían encerradas en su mundo de preocupaciones. Sólo dos pudo ver felices, eran dos chicos jugando en la vereda, todos los adultos se ven con una nube de preocupaciones sobre sus cabezas.
Y llegó a la puerta de su casa. Se sorprendió ver una ambulancia en la calle, a su mujer llorando contra la pared y una camilla saliendo de su casa.
No hizo falta ver a la persona debajo de esa sábana, sabe que es él, al menos su cuerpo. pero no le importó, nunca se sintió mejor.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Remodelando


Siempre pasa.
Uno se compra un auto todos le dicen que lindo che, la verdad es el auto que me gustaría tener, son un "fierro".
Termina de pintar la casa y dudando del resultado final pregunta y dicen:
Es una belleza, me encanta, muy lindos colores elegiste.
Si esperaba uno una respuesta objetiva es poco probable que la consiga, a no ser que me pregunte a mí, pero preguntarme a mí mismo es un engorro, además no me hablo hace rato.
Resulta que un día uno vende el auto y los mismos de antes le dicen:
Menos mal que lo cambiaste, esos son una porquería, por la misma plata podes comprarte uno mejor, yo antes de comprarme ese auto ando en bici.
Y si estamos por pintar la casa:
Era hora de que le saques esos colores, son muy ordinarios.
Todo esto viene a que Gracias a haberles preguntado a mis entrañables amigos blogeros sobre Wordpress Vs. Blogger, me recordaron que si bien la plataforma de blogger les gustaba más, el mío estaba hecho una porquería, chueco y desalineado.
Eso porque no me vieron a mí en persona.
herido en mi orgullo y tocado en mis fibras más intimas, no, las del calzoncillo no, decidí cambiar mi maltrecha plantilla por la más simple posible, sin muchos chiches, para ir agregándole cosas con el tiempo.
Por eso a partir de las 16 Hs del miércoles 11/02/09, la casa está remodelada.
La barra de tragos está en el lugar de siempre, los sillones están mas atrás y mirando al gran ventanal con vista a la playa.
En realidad hice un marco de madera y le puse un mural con vista a la playa y una cortina arriba. Esa pared da al baldío de al lado.
¿No queda mejor así?
Hablando de los de al lado, los del blog vecino son unos mal educados. Música a toda hora y del peor gusto encima.
Ni hablar del patio del fondo. Encuentro cáscaras de naranja, puchos, son unos sucios.
Las cáscaras de naranja están enteras y dadas vuelta; se ve que los muchachos usan el método de amasarla y chupar el jugo por un agujerito, artilugio que usábamos de pibes en el barrio, muy entretenido, pero para los que tenemos la piel sensible nos dejaba los labios como dos riñones como a ella pero sin cirugía. Y un día de viento peor.
Hay un artículo dedicado al arte de chupar naranjas por Don calavera que les recomiendo vean.

Los dejo, me voy a comer un "sanguchito"Ah, les gusta el nuevo diseño milimalista?

martes, 10 de febrero de 2009

Mudanza

Los que me conocen saben que soy muy inquieto.
Los que no me conocen, sépanlo, soy muy inquieto.
Como les comentaba en este, Mi primer post, No eran muchas mis expectativas en el mundo de los blogs y pensaba que a lo sumo, entraría de vez en cuando algún curioso o alguien perdido en la red gracias a google o yahoo.
Pero como vieron ya algunos en este post donde me asombraba de haber tenido muchas más visitas de las esperadas, quise mejorar algunas cosas que no me gustaban.
Blogger tiene la ventaja de permitirnos publicar a los que no sabemos mucho de programación HTML, o nada. Pero La contra es que no permite modificar muchas cosas que yo quisiera.
Me hablaron de wordpress como una plataforma mucho más versátil y quise probar.
Ayer creé otro blog sobre ella y pude mudar todo para allá. la dirección es:
http://ineditable.wordpress.com/. La verdad es que es excelente para trabajar.
Me gustaría que me contaran cuál les gusta más, si la nueva o la vieja versión.
Por el momento tienen el mismo contenido hasta que me decida por una de las dos o tal vez las use para temáticas diferentes.

Espero sus comentarios para ayudarme a decidir y háganle caso a la imágen de arriba, cuiden su vista.

sábado, 7 de febrero de 2009

Vida cruel


¡Que cruel fue la vida conmigo!
Tanto tratar de ser buena gente...
¿Y para que?
Esa camilla se ve más cómoda de lo que es en realidad. Quisiera haber muerto de otra manera.
Manejé borracho muchas veces de joven. Muy borracho. Hasta manejé sobre la vereda en una noche muy muy descontrolada. Después de un festejo me subí al techo del auto de un amigo, que al subir a la autopista se olvidó que yo estaba arriba. Ahí me di cuenta para que servían las uñas.
La primera vez que manejé una moto, me metí en una avenida muy congestionada y corría entre los autos, esa tarde casi muero, pero no, tenía que ser así, que irónico.
Me faltó hacer paracaidismo, eso hubiese sido bueno. Venir en caída libre, cargado de adrenalina y enterarse en el último momento que el paracaídas no funciona.
¡Como me gustaba la altura!
De todas las formas de obtener adrenalina extra esa era una de las preferidas. y además me pagaban por subirme.
Hubiese sido inolvidable. "Si, el flaco que se cayó de la torre". Así me hubiesen recordado, pero de esta forma...
Y además de haber muerto de la forma mas estúpida, no pasa nada. Ninguna luz que seguir, nadie que me esté esperando para llevarme, ni fantasma puedo ser, me hubiese gustado estar parado mirándome en la camilla y no viéndome reflejado en los azulejos.
Siento que me estoy enfriando, que todo pasa cada vez mas lento, muy poco interesante.
¿Debería haber creído en algo para ver esa luz?
¿Pero en que, en la Pacha Mama, Osiris, Buda?
Yo pienso...
¿que tiene mas valor, ser bueno porque de lo contrario tendrás un castigo, o serlo por convicción propia?
Viéndolo así, yo debería tener más mérito que un creyente. A mi nadie me prometió nada y no le hice mal a nadie, al menos no a propósito.
Si por lo menos me hubiese tomado esa botella de sidra.
Esa vez que me atropelló esa camioneta. Una fracción de segundo antes y me aplastaba, pero solo me raspé los codos.
Cuando me tiraron en la pileta los compañeros, yo no sabía nadar y veía como me hundía. Hubiese sido inolvidable para todos. Pero el que quedó como inolvidable fue el que me sacó. Quedó como el héroe el guacho y fue él el que me tiró.
Muchas veces saqué los corchos de las botellas con los dientes.
Tendría que haberme anotado en ese curso de pilotos de avión que deje pasar.
Así hubiese sido buena forma de morir.
Pero atragantarse con un corcho...
Solo a mi me pasa.
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