Saber vivir
Ninguno de nosotros sabe vivir. Nos pasamos el tiempo experimentando en este laboratorio, de donde pueden salir certezas que ya no nos sirven, podemos aprender mucho y ser un poco más sabios. Pero algunas veces, en el laboratorio las experiencias pueden salir mal y explotarnos en la cara. Así es que nos vamos llenando de cicatrices mientras aprendemos a vivir.